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De Benedicto XV a Benedicto XVI: Rafael Guízar y Valencia a los altares
ÁNGEL RAFAEL ALARCÓN
CONVERSATORIO

11 Oct 2026

El 15 de octubre de 2026, la Iglesia particular de la Arquidiócesis de Xalapa conmemorará el 20.º aniversario de la canonización de san Rafael Guízar y Valencia, quinto obispo de Veracruz, proclamado santo por Su Santidad Benedicto XVI. Nació en Cotija, Michoacán, el 26 de abril de 1878, en los primeros años del porfiriato, y falleció el 6 de junio de 1938, casi al finalizar el primer sexenio posrevolucionario. También se cumplen 20 años de la publicación de Olor a santidad, del doctor Félix Báez-Jorge.


San Rafael fue hijo del acaudalado hacendado Prudencio Guízar González (1835-1898) y de su esposa Natividad Valencia Vargas (1840-?). Tuvieron 10 hijos; Rafael fue el cuarto. Sus abuelos paternos fueron Antonio Guízar Guízar y María Paula de Jesús González Montes de Oca; los maternos, Vicente Valencia Mendoza y Altagracia Vargas Ruiz.


La familia Guízar y Valencia vivió la voluntad cristiana de recibir los hijos que Dios envía. Entre los hijos se encontraban: Emiliano (1873-1938), Prudencio (1874-1956), Rafael (1878-1938), Antonio (1879-1971), Natividad (1886), Maura, María, María Dolores (1875), María Gerónima de Jesús (1876) y Guadalupe (1896). Cuatro de estos hermanos se consagraron a la vida religiosa; dos fueron obispos y uno de ellos, Rafael, llegó a los altares de la Iglesia católica como santo.


San Rafael Guízar y Valencia nació el viernes 26 de abril de 1878 en Cotija, Michoacán, México. Fue bautizado al día siguiente, el sábado 27 de abril de 1878, según consta en el libro 23, folio 81: En Cotija, a veintisiete de abril de 1878, yo, el presbítero Agustín Covarrubias, teniente de cura, exorcisé, puse óleo, sagrado crisma y bauticé a un infante que nació un día ha [hoy] en ésta; púsele por nombre Rafael, hijo legítimo de Prudencio Guízar y de Natividad Valencia. Fueron sus padrinos Juan González y Benigna Valencia, cónyuges, a quienes advertí su obligación y parentesco espiritual, y lo firmo.


Era una práctica común en la sociedad hispanoamericana bautizar a los niños al día siguiente de su nacimiento, debido al alto índice de mortalidad infantil antes de cumplir un año.


La biografía del quinto obispo de Veracruz tiene un hito en 1950, cuando se descubrió que su cuerpo, después de doce años sepultado en el Panteón Municipal de Xalapa —fundado en 1831, uno de los primeros cementerios civiles de la República—, se mantenía incorrupto. Se encontraba en un lote que pertenecía a los sacerdotes naolinqueños Miguel y Daniel Meza Meza, quienes cedieron gentilmente el espacio de su tumba para que su obispo tuviera un lugar donde reposaran eternamente sus restos.


Setenta y seis años después de aquel descubrimiento, desde 1950 se han publicado libros, ensayos y tesis sobre la vida y obra del santo obispo de Veracruz. A continuación, presento una bibliografía:Correa, Eduardo J. Mons. Rafael Guízar Valencia: el obispo santo, 1878-1938. México: Librería de M. Porrúa, 1951. 186 pp.


Loret de Mola, Carlos. Ángel sin ojos: biografía de Monseñor Rafael Guízar Valencia. México: [s. n.], 1950. 204 pp. De la Mora, Justino. Breves apuntes biográficos del Excmo. y Rvmo. Sr. Dr. D. Rafael Guízar Valencia, obispo de Veracruz. México: [s. n.], 1955. 221 pp. Peñalosa, Joaquín Antonio. Rafael Guízar, a sus órdenes. México, D. F.: Ediciones Paulinas, 1990. 263 pp.Barrajón, Pedro A. Monseñor Rafael Guízar Valencia: amigo de los pobres; el primer obispo mexicano en los altares. 1.ª ed. México: Editorial Diana, 1995. 258 pp. Ortiz, Herminio.Milagro , Intercesión del Beato Rafael Guizar y Valencia, 1997. AGUILAR CABEZA DE VACA, David. La virtud y la caridad en los escritos del beato Rafael Guízar y Valencia,tesina teológica, Seminario Interdiocesano “Rafael Guízar y Valencia”,


Xalapa. 1999 ALVARADO JÁCOME, J. L. La espiritualidad del beato Rafael Guízar y Valencia desde sus escritos, tesina teológica, Seminario Interdiocesano “Rafael Guízar y Valencia”, Xalapa. 2003. Báez-Jorge, Félix. Olor de santidad: San Rafael Guízar y Valencia: articulaciones históricas, políticas y simbólicas de una devoción popular. Xalapa: Universidad Veracruzana, 2006. 630 pp. (Col. Biblioteca). [Nota: estuve muy cercano a la investigación.] Barrajón, Pedro A. San Rafael Guízar Valencia. Obispo misionero. Primer obispo mexicano en los altares. México: El Arca, 2006.Martín Rábago, José G. Monseñor Rafael Guízar y Valencia, obispo formador de sacerdotes. Roma: Pontificio Ateneo Regina Apostolorum, 2007. Ortega Alamino, Jaime (Cardenal de La Habana). Rafael Guízar; misionero en Cuba. Roma: Pontificio Ateneo Regina Apostolorum, 2007.


Barrajón, Pedro. San Rafael Guízar y Valencia, una vida al servicio del Evangelio. 2007. Battista Re, Giovanni (card.). San Rafael Guízar y Valencia. La gracia del episcopado vivida en plenitud. 2007. Scarafoni, Paolo. San Rafael Guízar y Valencia, ejemplo de caridad pastoral. 2007. Arriaga Stransky, Leticia (coord.). Ruta misionera de San Rafael Guízar y Valencia, por la Sierra Central Veracruzana. Edición especial 100 años, 1920-2020. Veracruz: Rutas de Veracruz, 2020. Armas Ríos, Rafael. Rafael, obispo de Veracruz. Xalapa: Seminario Arquidiocesano de Xalapa, 2021. 217 pp, incluye una colaboración de mi autoria.


El niño Guízar y Valencia inició su formación escolar en la escuela parroquial; luego cambió a una escuela fundada por jesuitas. En 1884 ingresó al seminario diocesano de Zamora, donde permaneció hasta su ordenación sacerdotal, en 1901. Su primera misa la celebró el 6 de junio y, 37 años más tarde, falleció el 6 de junio de 1938. En sus primeros años de sacerdocio acompañó al obispo de Zamora, Michoacán, monseñor José María Cázares.


Bajo la protección de Nuestra Señora de la Esperanza, fundó una congregación dedicada a ella. El 1 de agosto de 1919, fiesta de dicha advocación, recibió en el exilio la noticia de que Su Santidad Benedicto XV lo designaba quinto obispo de Veracruz. Llegó a su nuevo destino procedente de La Habana, en el vapor Nuestra Señora de la Esperanza.


La vida de Rafael Guízar y Valencia es, sin duda, plena a los ojos del Evangelio. En la llamada Decena Trágica, en la Ciudad de México, en 1913, durante el golpe de Estado contra el presidente Francisco I. Madero, estuvo llevando el viático a los moribundos de ambos bandos. Durante la persecución religiosa —tanto la primera, de 1926 a 1929, como la segunda, de 1931 a 1938— supo defender a la Iglesia; se exilió en la Ciudad de México con sus seminaristas y se enfrentó directamente con el gobernador de Veracruz y luego secretario de Gobernación, el coronel Adalberto Tejeda Olivares.


Varios hermanos, sobrinos y familiares directos de san Rafael Guízar y Valencia (1878-1938) también se dedicaron a la vida religiosa y eclesiástica:Mons. Antonio Guízar y Valencia (1879-1971): hermano menor . Fue ordenado sacerdote en 1903 y nombrado obispo de Chihuahua en 1920. Posteriormente se convirtió en el primer arzobispo de Chihuahua, cargo que ejerció durante casi 50 años.


María de Jesús Guízar y Valencia: hermana que ingresó a la vida religiosa consagrada. Perteneció a la congregación de las Religiosas Teresianas y vivió en Camagüey, Cuba, donde acogió a su hermano Rafael durante su exilio misionero.


María Guízar y Valencia: otra de sus hermanas que también profesó como religiosa. Los Sobrinos:Mons. Luis Guízar Barragán (1895-1981): fue ordenado sacerdote y posteriormente nombrado obispo de Saltillo.Mons. Benjamín Guízar y Barragán: sobrino que también siguió la vocación sacerdotal y realizó sus estudios eclesiásticos en Roma. Mons. Ricardo Guízar Díaz (1933-2015): familiar de la siguiente generación; fue obispo de Aguascalientes y posteriormente arzobispo de Tlalnepantla, a quien tuve la oportunidad de conocer. Marcial Maciel Degollado (1920-2008) (hijo de Maura Degollado Guízar y nieto de María Guízar y Valencia), fundador de la congregación de los Legionarios de Cristo. Estudió en el seminario de Xalapa y fue expulsado por su propio tío. Cfr. Aristegui, Carmen. Marcial Maciel. Historia de un criminal. México: Grijalbo, 2013.


El culto a san Rafael Guízar y Valencia inició poco después de su muerte: fue un culto de agradecimiento por su labor pastoral, cuando más lo necesitaban los feligreses, en el temblor de enero de 1920. Recuerdo que mi madre, en su juventud, peregrinaba todos los años, la noche del 23 de octubre, desde La Joya, municipio de Acajete, hasta la tumba del santo obispo, unos 25 kilómetros.


PD. Invitación viernes 23 de octubre 2026, 12:OO horas en la Galeria de Arte Contemporaneo de la Secretaria de Cultura de Veracruz, El Encuentro Escribiendo en hojas de otoño, está dedicado al maestro, escritor y poeta Mario Millán Soto por su larga trayectoria cultural.Presento la ponencia: Centenarios de la presencia soviética en México: Vladímir Vladímirovich Mayakovski (1893-1930) y Alexandra Mijáilovna Kolontái (1872-1952) entre los años de 1925-1926*


Esta es opinión personal del columnista