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La inversión que viene
DAVID VALLEJO
CÓDIGOS DEL PODER

05 Sep 2026

Durante décadas, la inversión extranjera en México remitía casi inevitablemente a una gran planta automotriz, cientos de proveedores alrededor, miles de empleos y vehículos saliendo hacia Estados Unidos.


Ese México industrial sigue siendo una de nuestras mayores fortalezas, pero la inversión mundial cambió. Hoy los países compiten también por semiconductores, centros de datos, inteligencia artificial, componentes electrónicos, electromovilidad, dispositivos médicos, farmacéutica, industria aeroespacial, energía y manufactura avanzada. Una armadora, un centro de datos y una fábrica de semiconductores pueden representar inversiones multimillonarias, aunque necesitan ecosistemas completamente distintos.


México llega a esta competencia desde una posición interesante. En el primer semestre de 2026 recibió 34 mil 968 millones de dólares de inversión extranjera directa, máximo histórico para un primer semestre. De ellos, 30 mil 957 millones fueron reinversión de utilidades, 88.5% del total. Lejos de disminuir la importancia de la cifra, dice mucho. Una empresa que conoce México, sus ventajas y dificultades, decide mantener aquí utilidades que podría distribuir entre sus accionistas o llevar a otra parte del mundo. La reinversión es confianza expresada en dinero.


La oportunidad está en convertir esa confianza en una nueva generación de inversiones. Las nuevas inversiones representaron 7.8% de la IED del semestre. México necesita ampliar las operaciones de quienes ya están y conquistar las fábricas, laboratorios, centros tecnológicos y cadenas productivas que se decidirán durante los próximos años.


El gobierno federal ha colocado esta tarea entre sus prioridades económicas y la Secretaría de Economía, encabezada por Marcelo Ebrard, está impulsando una política particularmente ambiciosa para atraer, facilitar y acompañar inversiones. Lo interesante es que comienza a traducirse en instrumentos concretos para el empresario.


El Portafolio para la Prosperidad Compartida permite registrar ante la Secretaría de Economía cualquier proyecto, incluso desde su etapa de planeación. La dependencia lo acompaña durante su desarrollo, orienta sobre los instrumentos que pueden beneficiarlo y ayuda a gestionar trámites rezagados. La intención es sencilla y relevante, que el inversionista tenga una puerta de entrada al gobierno federal y acompañamiento durante el proceso.


La Autorización Inmediata de Inversiones ataca uno de los mayores costos para una empresa, el tiempo. Determinados proyectos pueden comenzar una vez obtenida la autorización mientras continúan gestionándose los permisos correspondientes. Pueden acceder inversiones de 2 mil millones de pesos o más, proyectos ubicados en un Polo de Desarrollo y sectores estratégicos como centros de datos, semiconductores, microelectrónica, automotriz, dispositivos médicos, farmacéutica, aeroespacial, energía y química. Los trámites federales incluidos deben resolverse en un máximo de 60 días hábiles y los restantes en 90 días hábiles.


También están los estímulos fiscales del Plan México. Permiten una deducción inmediata para ISR de inversiones en bienes nuevos de activo fijo, con porcentajes que varían según el sector y vigencia para inversiones realizadas hasta septiembre de 2030. Se suma una deducción adicional de 25% sobre el incremento del gasto en capacitación técnica o científica e innovación, incluidos proyectos de patentes y certificaciones.


Los 15 Polos de Desarrollo Económico para el Bienestar incorporan otra pieza fundamental, tierra disponible para recibir inversión. Existen ubicaciones desde Sonora y Chihuahua hasta Campeche y Quintana Roo, incluyendo Altamira, Tamaulipas; Tuxpan, Veracruz; Celaya, Guanajuato; San José de Chiapa, Puebla y Topolobampo, Sinaloa.


El incentivo dentro de los Polos es especialmente potente. Una empresa que se instale físicamente y tenga ahí su domicilio fiscal puede realizar una deducción inmediata del 100% de la inversión en bienes nuevos de activo fijo, cumpliendo las condiciones establecidas, además de una deducción adicional de 25% sobre el incremento en capacitación e innovación. Los estímulos tienen requisitos y exclusiones y tampoco pueden acumularse con los beneficios fiscales generales del Plan México.


En conjunto, México ofrece acompañamiento federal, reducción de tiempos, incentivos fiscales, apoyo a capacitación e innovación y espacios destinados a recibir nuevas industrias. Es una política que reconoce algo fundamental. En la competencia internacional por el capital, atraer la inversión importa tanto como facilitar que realmente ocurra.


La siguiente parte corresponde en buena medida a los estados. La política federal puede abrir puertas, ofrecer incentivos y agilizar procedimientos, pero las inversiones aterrizan en lugares concretos. Cada entidad necesita un verdadero plan de negocios para los próximos diez o quince años. Definir qué industrias quiere atraer, identificar empresas específicas, disponer de terrenos adecuados y saber cuánta electricidad, agua, infraestructura, proveedores y talento requerirá cada proyecto.


Ya aporta poco decir que un estado tiene ubicación estratégica, mano de obra y calidad de vida. Un inversionista necesita saber dónde puede instalarse, cuántas hectáreas existen, cuánta energía está disponible, qué infraestructura tiene, qué proveedores encontrará, qué talento puede contratar, qué incentivos recibirá y cuánto tardará en comenzar operaciones.


También habrá que escoger bien las apuestas. Sonora puede profundizar en energía, semiconductores y electromovilidad; Jalisco en electrónica y tecnología; Querétaro en aeroespacial y centros de datos; Nuevo León en manufactura avanzada; Tamaulipas en energía, petroquímica, logística, comercio exterior y el potencial industrial del Polo de Altamira. La promoción económica moderna debe llegar hasta identificar, sector por sector y empresa por empresa, las inversiones que cada región quiere conquistar.


Para los empresarios interesados, la Secretaría de Economía ofrece canales directos. El Portafolio para la Prosperidad Compartida y la Autorización Inmediata se atienden en portafolio.inversion@economia.gob.mx; los estímulos fiscales del Plan México, en ufce.gestion@economia.gob.mx; y los Polos de Desarrollo Económico para el Bienestar, en polosdedesarrollo@economia.gob.mx.


México demostró durante décadas que podía convertirse en una potencia automotriz y manufacturera. Ahora el gobierno federal busca aprovechar esa plataforma para competir también por chips, datos, inteligencia artificial, medicina, energía, aeroespacial y manufactura avanzada.


La inversión que viene ya está decidiendo dónde instalarse. México tiene territorio, experiencia industrial, acceso al mayor mercado del mundo y nuevos instrumentos para atraerla.


¿Voy bien o me regreso? Nos leemos pronto si la IA y el capital del futuro lo permiten.


Placeres culposos: Contra la Oligarquía de Bernie Sanders y el nuevo álbum de Billy Strings, si mucho for goodbye.


Arroz con leche para Greis y un Buñuelo para Alo.


Esta es opinión personal del columnista