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Linda Díaz | Ciudad de México. | 06 Nov 2026 - 09:32hrs
Durante el desarrollo de su conferencia de prensa matutina en Palacio Nacional, la presidenta de la República, Claudia Sheinbaum Pardo, abordó los acontecimientos políticos internacionales recientes y fijó una postura contundente respecto a la dimisión del presidente de Paraguay, Santiago Peña. La mandataria mexicana aseveró que la crisis institucional desatada en la nación sudamericana demuestra la necesidad imperativa de mantener una distancia absoluta y permanente entre las decisiones del Estado y los intereses del capital privado.
El pronunciamiento del Ejecutivo federal se produjo tras confirmarse la renuncia del mandatario paraguayo, quien optó por apartarse del cargo momentos antes de que el Congreso de su país iniciara formalmente un juicio político en su contra. La acción parlamentaria respondía a acusaciones por presunto conflicto de intereses e irregularidades relacionadas con la entidad financiera privada Ueno Bank, institución con la que se le vinculó de manera estrecha y que se vio beneficiada por la inyección de recursos públicos durante su ejercicio gubernamental.
Al analizar el caso ante los medios de comunicación, Sheinbaum Pardo subrayó que este tipo de desenlaces son la consecuencia natural cuando las fronteras éticas del servicio público se ven vulneradas por el beneficio de sectores financieros. La jefa del Estado mexicano indicó que la decisión de dimitir por parte de Peña obedeció al peso de las evidencias y a la presión de las instituciones legislativas que buscaban deslindar responsabilidades por los favores económicos otorgados a dicha entidad bancaria.
"Parece que el hoy expresidente estaba involucrado con este banco, por eso toma la decisión de dimitir, por eso nosotros siempre hemos dicho que debe haber separación entre económico y político, cada quién su parte", sentenció la titular del Ejecutivo federal al reiterar que los gobernantes deben enfocarse prioritariamente en el bienestar de la ciudadanía y no en la protección o proliferación de corporaciones privadas vinculadas a su persona o grupo político.
Finalmente, el Gobierno de México reafirmó que el principio de separación de poderes y la erradicación del conflicto de intereses constituyen pilares fundamentales para preservar la estabilidad democrática y la paz social en cualquier nación. La administración federal enfatizó que continuará defendiendo la soberanía del poder público frente a cualquier intento depedirse o supeditarse a los grupos de poder económico nacional o extranjero.