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Mientras Coatzacoalcos vivía la fiesta, seguridad pública vigilaba las calles
El Festival del Mar 2026 puso a prueba la coordinación operativa; SSP y Tránsito del Estado desplegaron acciones de prevención, movilidad y supervisión durante tres días de actividades.

Noreste | Coatzacoalcos | 10 Ago 2026 - 22:09hrs

Mientras los escenarios concentraban las miradas de miles de asistentes durante el Festival del Mar 2026, en las calles de Coatzacoalcos se desarrollaba otra tarea, menos visible pero fundamental: mantener el orden, facilitar la movilidad y reforzar la presencia institucional ante una de las concentraciones más importantes registradas en el sur de Veracruz.

Durante los días 7, 8 y 9 de agosto, la ciudad recibió a ciudadanos y visitantes que acudieron a disfrutar de música, espectáculos y actividades que generaron movimiento turístico y económico. Sin embargo, detrás de la celebración también fue necesario implementar una estrategia para atender el incremento en la circulación vehicular y peatonal.

Fue ahí donde cobró relevancia el trabajo coordinado de la Secretaría de Seguridad Pública del Estado de Veracruz, bajo las instrucciones de su titular, el Vicealmirante Alfonso Reyes Garcés, y de la Dirección General de Tránsito y Seguridad Vial del Estado.

LO QUE NO SE VEÍA DESDE EL ESCENARIO

Mientras la música comenzaba y miles de personas se preparaban para disfrutar del Festival del Mar, desde horas antes elementos operativos ya se encontraban desplegados en vialidades, accesos y puntos estratégicos cercanos al evento.

La instrucción fue mantener coordinación, prevención, presencia y atención a la ciudadanía.

A partir de estas directrices, la Dirección General de Tránsito y Seguridad Vial desplegó personal para atender las necesidades de movilidad generadas por la concentración de visitantes durante los tres días de actividades.

Porque detrás de un evento multitudinario existe una tarea que pocas veces recibe reflectores.

Organizar la movilidad no consiste únicamente en colocar agentes en cruceros. Requiere planeación previa, comunicación entre mandos, distribución de personal, recorridos, supervisión y capacidad para reaccionar ante cualquier eventualidad.

Uno de los aspectos relevantes del operativo fue la supervisión del personal desplegado.

La presencia de los mandos permitió verificar directamente el desarrollo de las acciones y reforzar la atención brindada a ciudadanos, visitantes y automovilistas.

Este esquema responde a una premisa que comienza a cobrar mayor importancia dentro de las corporaciones: los mandos también deben estar en territorio.

Esta dinámica forma parte de la coordinación institucional impulsada durante la administración estatal encabezada por la gobernadora Rocío Nahle García, particularmente ante eventos que implican importantes concentraciones de personas.

Bajo las instrucciones de la Secretaría de Seguridad Pública y mediante la supervisión de la Dirección General de Tránsito y Seguridad Vial, la apuesta institucional es reducir espacios para conductas indebidas y fortalecer una actuación orientada al servicio de la ciudadanía.

Cuando existe supervisión directa, también existe una mayor responsabilidad para quienes portan un uniforme.

La diferencia es importante: una cosa es recibir instrucciones a distancia y otra saber que el trabajo realizado en las calles puede ser revisado directamente por los superiores.

COATZACOALCOS PUSO A PRUEBA LA OPERACIÓN

El Festival del Mar representó un reto importante para la movilidad de Coatzacoalcos.

Durante tres días aumentó considerablemente la presencia de peatones, automovilistas y visitantes en las zonas relacionadas con las actividades, haciendo necesaria una operación capaz de acompañar el desarrollo del evento.

Mientras sobre los escenarios se vivía la fiesta, en las calles existía otra responsabilidad: evitar que la concentración de personas y vehículos derivara en mayores problemas de movilidad.

Ahí entró el trabajo de Tránsito del Estado.

El despliegue de elementos, la presencia institucional y la supervisión de los mandos formaron parte de las acciones realizadas durante las jornadas del Festival del Mar.

Fue posiblemente uno de los trabajos con menos reflectores, pero también uno de los más necesarios.

Porque existe una realidad en materia vial: cuando un operativo funciona, pocas personas hablan de él; cuando falla, todos lo notan.