
Noreste | Coatzintla | 18 Feb 2026 - 15:11hrs
A pocos meses de haber sido inaugurada, la calle Rufino Tamayo, en el sector Ampliación Camioneros, colapsó por completo, dejando al descubierto la fragilidad de una obra que costó varios millones de pesos y que hoy presenta severos daños estructurales.
El hundimiento más alarmante se formó en uno de los tramos principales, donde un socavón de más de medio metro de profundidad estuvo a punto de provocar que un camión recolector de basura quedara atrapado. La escena encendió la indignación entre los vecinos, quienes calificaron la obra como una “porquería” heredada por la administración municipal del exalcalde César Ulises García Vázquez.
Al fondo de la vialidad, la situación no es distinta, se observa otro hundimiento considerable, además de la ruptura total del pavimento en diversas áreas, evidenciando fallas en la compactación del suelo y en la calidad de los materiales utilizados.
Habitantes del sector cuestionaron cómo una calle recién entregada puede presentar daños tan severos en tan poco tiempo, señalando que los trabajos no cumplieron con los estándares mínimos de durabilidad y seguridad para una zona habitacional.
Actualmente lo que fue anunciado como una obra de beneficio social se ha convertido en un riesgo para la población y en símbolo del desperdicio de recursos públicos, mientras los ciudadanos exigen revisiones técnicas, responsabilidades claras y que no se permita que el dinero invertido termine, literalmente, enterrado bajo el pavimento.