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OMAR ZÚÑIGA DE PRIMERA MANO |
20 Jul 2026
NO ES secreto que el crimen organizado utiliza y recluta a menores de edad porque son más vulnerables a la manipulación, representan una alternativa de bajo costo y las leyes para menores infractores suelen otorgarles penas más benévolas, problemática que se agrava por la pobreza, falta de oportunidades y el abandono escolar. En ese sentido, los grupos delictivos explotan la falta de madurez emocional de ese sector de población, ofreciéndoles un falso sentido de pertenencia, poder o ingresos rápidos, utilizándolos como carne de cañón o en delitos de alto impacto. Quizá por ello, el alcalde de Corregidora, en el Estado de Querétaro, Josué Guerrero Trápala, ha decidido levantar la voz y proponer que los menores que cometan delitos graves, como homicidio doloso, feminicidio, violación o secuestro, puedan ser juzgados como adultos a partir de los 15 años, y por ello ya envió una iniciativa al Congreso Local queretano con la que busca la prevención, atención a las causas, fortalecimiento institucional y herramientas legales eficaces que permitan cerrar espacios al crimen, proteger a las víctimas y cuidar el futuro de nuevas generaciones, pero lo medular es que los menores que ya tienen una edad que va de los 15 a los 17 años, y que cometan algún delito grave se les sancione como si fueran mayores de edad. La propuesta surge a raíz de que un menor de 15 años asesinó –en marzo de este año- a dos maestras en Lázaro Cárdenas, Michoacán, y a quien un juez especializado en justicia integral para adolescentes le dictó tres años de internamiento, pese a que disparó con conocimiento de causa al par de mentoras a quienes arrebató la vida a sangre fría al interior del colegio Antón Makárenko. El hecho impactó a la sociedad por la gravedad del tema, aunque no es el único: desafortunadamente hay muchos casos parecidos de jóvenes que han participado en secuestros, feminicidios y homicidios dolosos, y las penas que reciben son menores a cinco años sin que reciban la atención adecuada para que no vuelvan a delinquir. Por otra parte, los padres, que son responsables de la conducta de los menores, en ningún caso son sancionados.
PERO VOLVIENDO al tema inicial, muchos menores que ya trabajan o desean hacerlo, son enganchados mediante falsas ofertas de trabajo en redes sociales, el consumo previo de drogas o amenazas directas a sus familias. Generalmente son utilizados como "halcones" (vigilantes), correo, extorsionadores, transportistas de mercancía ilícita o sicarios, por lo que diversas organizaciones civiles, como la Red por los Derechos de la Infancia en México (REDIM), han documentado extensamente que esos menores deben ser tratados siempre como víctimas de violaciones a sus derechos humanos y no solo como criminales. En ese contexto, el alcalde de Corregidora sugiere que su propuesta primero se analice en Querétaro para que se apruebe, y después se pueda presentar el proyecto de iniciativa a nivel federal, con el fin de que se pueda establecer un criterio nacional que dé la pauta para que se juzgue a los menores de 15, 16 y 17 años como si fueran mayores de edad, y de ahí se pueda partir hacia todos los estados, que cada uno de ellos pueda establecer sus rangos de sanción de acuerdo con sus códigos penales. Por ejemplo, en Querétaro la sanción máxima para alguien que cometió un homicidio es de 50 año, mientras que en Chiapas es de 75, por lo que la sanción sería diferente en cada entidad.
EN LA iniciativa se están considerando cuatro delitos, principalmente. El primero es el homicidio doloso, ya que lastima y lacera a la sociedad. El segundo es el feminicidio, por ser un asesinato en donde la víctima, por su condición de mujer, es censurado por todos, más aun cuando deja hijos en la orfandad. El tercero es el secuestro, en el que cada vez se ve la participación de jóvenes, y en donde no necesariamente lo hacen por ser parte del crimen organizado sino porque se les hace fácil dedicarse a ello. El cuarto es la violación, donde se observan muchos casos de jóvenes en ese rango de edad tomando la decisión de violentar la sexualidad e integridad física de otras u otros jóvenes. La iniciativa no es mala, siempre y cuando se tome en cuenta que muchos jóvenes no actúan de mottu propio sino obligados por sus captores, quienes les amenazan de muerte en caso de desertar o negarse a participar, además de que otros son víctimas de la pobreza.
EN VERACRUZ, por ejemplo, casi 300 mil menores de 5 a 17 años realizan algún tipo de trabajo remunerado o solventado mediante propinas, de tal suerte que el estado ocupa el tercer lugar nacional en trabajo infantil, impulsado principalmente por la pobreza, con miles de niños y adolescentes laborando en el sector informal y calles de ciudades como Xalapa y el puerto de Veracruz, ofreciéndose como malabaristas, payasitos, músicos, limpiaparabrisas, vendedores ambulantes o migrantes recurriendo a la limosna social para seguir su camino o quedarse, de plano, en el estado, siendo víctimas de delincuentes comunes u organizados. Y si bien la legislación local y federal (Ley Federal del Trabajo) establece sobre los menores trabajadores que, hasta los 15 años el trabajo está estrictamente prohibido, de tal manera que ningún empleador puede contratar a un niño o niña menor a esta edad, lo cierto es que, en tiendas de auto abasto o en las calles abundan los casos sin que la autoridad meta orden. La misma ley señala que los adolescentes (16 y 17 años) tienen permitido trabajar bajo condiciones muy estrictas para proteger su desarrollo. Su jornada no puede exceder las 6 horas diarias ni las 36 horas semanales. Tampoco pueden ser contratados si no han concluido la secundaria, a menos que el empleador se comprometa a garantizar que terminen sus estudios básicos. En materia de salud y seguridad, se requiere un certificado médico institucional al menos dos veces al año y está prohibido en trabajos peligrosos (industrias insalubres, manejo de sustancias tóxicas o que afecten su moral). Y si bien existen programas estatales de apoyo y becas diseñados para prevenir el abandono escolar y alejar a los menores del trabajo infantil, lo cierto es que el problema persiste, y cada vez mas las calles o cruceros se ven repletas de niños de trabajan por necesidad, y en ese tenor se vuelven vulnerables y en carne de cañón para la delincuencia. Por lo pronto el tema invita a la reflexión: ¿deben ser juzgados como mayores los menores que cometan delitos de alto impacto como feminicidios, homicidios dolosos, secuestros o violaciones o la ley debe protegerlos con penas menores a cinco años como hasta ahora?. Usted que opina…
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NI HAY nuevos partidos ni novedosos aspirantes a diputados locales o federales. Se trata de los mismos rostros ahora incrustados en otros institutos, o partidos conformados por desertores. La elección de 2027 será, por lo tanto, igual que las otras: con alto abstencionismo, producto de rostros conocidos ya sea por oscuro pasado, ineptitud o corrupción, pero más de lo mismo, por más que florezcan propuestas de cambio. Al tiempo…OPINA carjesus30@hotmail.com
Esta es opinión personal del columnista