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DAVID VALLEJO CÓDIGOS DEL PODER |
18 Jun 2026
Morena ha puesto en marcha el reloj político rumbo a 2027. La dirigencia nacional, junto con sus aliados del PVEM y del PT, presentó las reglas, los plazos y el método para seleccionar a quienes competirán por las 17 gubernaturas en disputa dentro de un año. Esta decisión tiene efectos inmediatos en los estados involucrados y envía señales significativas al resto del país.
Es fundamental aclarar que lo anunciado aplica exclusivamente para las candidaturas a gobernador. Las convocatorias para diputaciones federales, locales y alcaldías aún no han sido emitidas. El proceso que inicia se concentrará en definir quiénes encabezarán la competencia por los gobiernos estatales.
Los registros se realizarán entre el 22 y el 26 de junio. Es probable que la dirigencia promueva la unidad y establezca directrices claras para quienes se inscriban. Posteriormente, las encuestas y mediciones se llevarán a cabo durante julio y agosto, culminando en la definición de candidaturas en septiembre. Morena busca una ruta ordenada hacia 2027, con reglas claras y un menor margen para disputas prolongadas.
Antes de cualquier encuesta, la Comisión Nacional de Elecciones realizará un filtro político. Cada entidad contará con un grupo reducido de seis aspirantes, tres hombres y tres mujeres, que avanzarán a la fase final. Después, la medición demoscópica determinará quién cuenta con las mejores condiciones de competitividad y posicionamiento.
Las nuevas reglas incluyen restricciones que hace algunos años habrían parecido impensables dentro del movimiento. Se endurecen las disposiciones contra actos anticipados de campaña, promoción personalizada, espectaculares, bardas y utilización de recursos públicos. Se fortalecen los criterios relacionados con ética pública, antecedentes y reputación política.
Morena intenta evitar escenarios que en procesos anteriores generaron desgaste, fracturas y confrontaciones entre grupos internos. La dirigencia busca reducir la duración de las disputas y disminuir la intensidad de las campañas adelantadas, preservando la cohesión del movimiento en estados donde las diferencias entre aspirantes pueden generar conflictos significativos.
Uno de los retos más complejos radica en la competencia interna. La competencia externa suele ser menos peligrosa. Cuando varios perfiles creen tener posibilidades reales de alcanzar una candidatura, el incentivo para diferenciarse crece. En ocasiones, esta diferenciación se traduce en contraste de trayectorias, en otras, deriva en golpeteo.
La experiencia reciente demuestra que el fuego amigo puede causar cicatrices más profundas que las críticas de la oposición. Una campaña de desgaste entre aspirantes afecta a todos los involucrados, debilita liderazgos y genera divisiones territoriales, construyendo narrativas difíciles de revertir en la elección constitucional.
Los adversarios cambian de un proceso a otro, mientras que los compañeros de partido permanecen. Cada conflicto interno deja recuerdos, resentimientos y estructuras enfrentadas que pueden perdurar durante años. Las reglas anunciadas buscan contener la confrontación antes de que comprometan la competitividad electoral.
Es vital señalar el riesgo de que candidatos que no obtengan la nominación se pasen a otros partidos. Este fenómeno debilita a Morena y puede fortalecer a la oposición al ofrecerles nuevos líderes con experiencia y reconocimiento. La falta de un proceso de selección transparente puede generar resentimientos y fomentar el descontento interno, lo que resulta en la deserción de aquellos cuyo esfuerzo no fue valorado adecuadamente.
Aunque Morena, el PVEM y el PT presentaron una convocatoria conjunta, las alianzas definitivas permanecen abiertas. Primero se conocerán los perfiles competitivos de cada fuerza política y luego se negociará quién encabezará las candidaturas y bajo qué condiciones competirán en cada entidad.
La disputa ya no se desarrolla únicamente entre aspirantes de Morena. También involucra a los aliados que forman parte de la coalición gobernante. Cada encuesta influirá en negociaciones posteriores sobre espacios de poder, posiciones electorales y liderazgos territoriales. En algunos estados, la negociación podría ser sencilla, mientras que en otros, donde algún partido aliado tiene fuerza territorial propia, la conversación será más compleja.
Los estados que renovarán gubernatura en 2027 son Baja California, Baja California Sur, Campeche, Chihuahua, Colima, Guerrero, Michoacán, Nayarit, Nuevo León, Querétaro, San Luis Potosí, Sinaloa, Sonora, Tlaxcala, Zacatecas, Aguascalientes y Quintana Roo. En esas entidades, el proceso ya comenzó.
Tamaulipas se encuentra en una situación distinta, ya que la gubernatura se renovará hasta 2028. Por esa razón, la convocatoria anunciada esta semana no tendrá efectos directos sobre la sucesión estatal. Las futuras definiciones para alcaldías, diputaciones locales y federales seguirán otro calendario que permanece pendiente de publicación.
Sin embargo, sería un error pensar que lo ocurrido carece de impacto para Tamaulipas. Cada proceso interno construye precedentes. Las reglas que funcionen en 2027 probablemente influirán en los criterios que Morena utilizará durante la sucesión estatal de 2028. Los métodos de selección, los mecanismos para resolver controversias y la capacidad para contener conflictos internos serán observados con atención por quienes aspiran a participar en la próxima gran disputa política.
Además, evitar el golpeteo interno será crucial, especialmente por parte de quienes no sean favorecidos en las preferencias. Cuando un partido se convierte en la principal fuerza política en el país o en una entidad, las disputas giran alrededor de la sucesión. El gran desafío consiste en administrar simultáneamente la competencia interna y la negociación entre aliados, evitando que el golpeteo debilite a quienes finalmente sean seleccionados. Las decisiones que se tomen contra quienes utilicen estas estrategias serán fundamentales.
La sucesión siempre revela fortalezas y debilidades. La forma en que Morena gestione esta etapa ofrecerá una primera aproximación sobre las condiciones con las que enfrentará la gran batalla política de 2027 y, para estados como Tamaulipas, anticipará muchas de las dinámicas que definirán el camino hacia 2028.
¿Voy bien o me regreso? Nos leemos pronto si la IA y los conflictos internos lo permiten.
Placeres culposos: México, México, México, hoy gana 2 a 1. Gol de cabeza y gol de tiro libre.
Una flor para Greis y un squishy dumpling para Alo.
Esta es opinión personal del columnista