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Con información de El Heraldo de México | Ciudad de México. | 03 Nov 2026 - 11:29hrs
Gobiernos de distintos continentes han recomendado a sus habitantes preparar mochilas de emergencia y almacenar suministros esenciales para sobrevivir durante varios días sin asistencia externa, ante el riesgo de desastres naturales, apagones prolongados, ciberataques e incluso conflictos armados.
De acuerdo con un recuento publicado por la revista estadounidense Newsweek, al menos 33 países, incluido México, cuentan con recomendaciones oficiales para que la población disponga de alimentos, agua, medicamentos y otros artículos indispensables ante situaciones de crisis.
Las medidas han despertado inquietud en redes sociales por su relación con posibles escenarios de guerra. Sin embargo, las recomendaciones no fueron anunciadas simultáneamente ni forman parte de una alerta internacional coordinada sobre un conflicto inminente.
En México, la Secretaría de Gestión Integral de Riesgos y Protección Civil de la Ciudad de México (SGIRPC) también difundió recientemente un mensaje para recordar a los habitantes la importancia de contar con una Mochila de Vida, equipada con los suministros necesarios para afrontar las primeras 72 horas después de una emergencia.
¿Por qué decenas de países están pidiendo preparar mochilas de emergencia?
La principal razón es garantizar que la población pueda cubrir sus necesidades básicas durante los primeros días de una crisis, cuando los servicios de emergencia podrían encontrarse saturados o las autoridades todavía estén organizando la distribución de ayuda.
La Comisión Europea ha identificado entre los principales riesgos los conflictos geopolíticos, los ciberataques, las emergencias sanitarias, las fallas en infraestructuras críticas y los fenómenos meteorológicos extremos asociados con el cambio climático.
Recientemente, la Comisión Europea presentó nuevas directrices para fortalecer la preparación de la población ante emergencias, con el objetivo de que los ciudadanos puedan satisfacer sus necesidades esenciales durante al menos 72 horas sin recibir asistencia externa.
Las medidas forman parte de una estrategia anunciada en marzo de 2025, en un contexto marcado por la invasión rusa de Ucrania, el incremento de las tensiones internacionales y la preocupación por posibles ataques contra infraestructuras estratégicas.
Por ejemplo, un apagón de grandes dimensiones podría interrumpir simultáneamente el abastecimiento de agua potable, las telecomunicaciones, los sistemas de pago electrónico y el funcionamiento de comercios. Contar con provisiones permitiría a las familias enfrentar temporalmente estas dificultades.
Aunque en algunos países europeos las recomendaciones contemplan posibles escenarios bélicos, en otras regiones están relacionadas principalmente con terremotos, huracanes, inundaciones e incendios forestales.
¿Cuáles son los 33 países que recomiendan tener suministros de emergencia?
Algunos de los países que cuentan con recomendaciones oficiales de preparación ante emergencias se distribuyen en cinco continentes:
Europa (17 países): Reino Unido, Irlanda, Francia, Alemania, Países Bajos, Dinamarca, Noruega, Suecia, Finlandia, Estonia, Letonia, Lituania, Polonia, República Checa, Austria, Suiza y Croacia.
América (7 países): México, Estados Unidos, Canadá, Chile, Colombia, Argentina y Brasil.
Asia (6 países): Japón, Taiwán, Israel, India, Filipinas y Singapur.
África (1 país): Sudáfrica.
Oceanía (2 países): Australia y Nueva Zelanda.
Las recomendaciones tampoco establecen los mismos periodos de preparación. Mientras países como Francia, Japón y México contemplan suministros para aproximadamente 72 horas, Suecia y Noruega aconsejan mantener reservas suficientes para una semana.
Alemania, por su parte, recomienda disponer de alimentos y bebidas para un periodo de hasta diez días, ante la posibilidad de interrupciones prolongadas en los servicios o el abastecimiento. Algunas recomendaciones nacionales tienen varios años de antigüedad, mientras que otras han sido actualizadas recientemente.
México también pide tener lista una mochila de emergencia
La SGIRPC reiteró el pasado 1 de noviembre la importancia de contar con una Mochila de Vida, como parte de las medidas preventivas que deben adoptar los habitantes de la capital.
A través de su cuenta oficial de X, la dependencia recordó que este equipo debe contener suministros básicos para sobrevivir durante las primeras 72 horas posteriores a una emergencia o sismo.
Sin embargo, la recomendación no constituye una medida extraordinaria ni fue anunciada por primera vez este año. El Centro Nacional de Prevención de Desastres (Cenapred) publicó desde marzo de 2018 una guía para preparar mochilas de emergencia, principalmente ante terremotos y otros fenómenos naturales.
¿Qué debe contener una mochila de emergencia?
De acuerdo con las recomendaciones del Cenapred, una mochila de emergencia debe contener artículos de primera necesidad que permitan afrontar las primeras horas o días posteriores a un desastre. Entre los objetos indispensables se encuentran:
Agua potable: preferentemente embotellada y suficiente para las necesidades de cada integrante de la familia.
Alimentos no perecederos: productos enlatados, barras energéticas y alimentos que no requieran refrigeración.
Linterna: con baterías de repuesto para utilizarla durante apagones.
Radio portátil: preferentemente de pilas, para recibir información oficial sin depender de internet.
Botiquín de primeros auxilios: vendas, gasas, antisépticos y medicamentos personales.
Documentos importantes: copias de identificaciones y otros documentos, protegidas contra el agua o almacenadas en una memoria USB.
Dinero en efectivo: para realizar compras en caso de interrupciones de los sistemas de pago electrónico.
Ropa abrigadora: cobija, impermeable, prendas adicionales y calzado adecuado.
Silbato: para solicitar ayuda en caso de quedar atrapado o necesitar asistencia.
Artículos personales: productos de higiene, pañales, alimentos infantiles y suministros para mascotas, según las necesidades de cada hogar.
La dependencia recomienda mantener la mochila en un lugar visible y de fácil acceso, preferentemente cerca de una ruta de evacuación previamente identificada.
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