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Noreste | Estado de México. | 29 Oct 2026 - 13:51hrs
El sistema penitenciario y de procuración de justicia del Estado de México confirmó el fallecimiento de Andrés Filomeno Mendoza Celis, de 78 años de edad, quien permanecía recluido cumpliendo sentencias condenatorias definitivas tras ser identificado como uno de los feminicidas seriales de mayor impacto en la historia penal reciente del país.
El deceso del individuo, conocido en la opinión pública bajo el seudónimo de el “Caníbal de Atizapán”, cierra un capitulo sombrío en la contabilidad de crímenes de violencia de género registrados en la entidad mexiquense.
Mendoza Celis fue aprehendido en mayo de 2021 por elementos de la Fiscalía General de Justicia del Estado de México (FGJEM) tras un trabajo de investigación derivado de la desaparición de una mujer en el municipio de Atizapán de Zaragoza.
La diligencia judicial efectuada en su vivienda, situada en la colonia Lomas de San Miguel, derivó en el hallazgo de una fosa clandestina bajo el piso de su inmueble, donde peritos forenses desenterraron miles de restos óseos, pertenencias de víctimas, credenciales de elector, calzado y fragmentos audiovisuales grabados por el propio agresor.
De acuerdo con las carpetas de investigación integradas por la representación social, el imputado operó en la absoluta impunidad durante cerca de tres décadas, utilizando su perfil de vecino pacífico y exactivista comunitario para captar a sus víctimas, predominantemente mujeres de diversas edades y algunos menores.
Los análisis genéticos y de antropología forense desarrollados durante meses por la FGJEM permitieron cotejar los perfiles de ADN rescátados de la propiedad con las muestras de familias que buscaban a personas desaparecidas desde finales de la década de 1990.
A lo largo de los procesos penales seguidos en su contra en los juzgados del distrito judicial de Tlalnepantla, los agentes del Ministerio Público lograron obtener múltiples sentencias condenatorias que acumularon penas perpetuas por los delitos de feminicidio, homicidio calificado, privación ilegal de la libertad y profanación de cadáveres.
Las evidencias presentadas durante las audiencias orales mostraron la premeditación y crueldad con la que el individuo sometía y desmembraba a las personas capturadas en su domicilio.
Con la confirmación de su fallecimiento por causas asociadas a su avanzada edad y deterioro de salud en reclusión, las autoridades judiciales darán por sobreseídas las causas penales que aún se encontraban en fase de trámite o revisión de trámite secundario, extinguiéndose la acción penal de manera personalísima sobre la figura del procesado.
No obstante, las instancias de atención a víctimas mantendrán los protocolos de acompañamiento integral y reparación del daño en favor de los núcleos familiares de las víctimas identificadas mediante las pruebas periciales.