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Linda Díaz | Ciudad de México. | 19 Oct 2026 - 09:09hrs
Durante su tradicional conferencia matutina desde Palacio Nacional, la presidenta de la República, Claudia Sheinbaum Pardo, resaltó de manera categórica los resultados estratégicos obtenidos mediante los acuerdos de concertación con el sector gasolinero del país.
La mandataria federal explicó que estas acciones conjuntas han sido determinantes para contener la escalada inflacionaria y evitar un impacto drástico en el bolsillo de las familias mexicanas, frenando incrementos desproporcionados en los costos de los energéticos frente a las presiones del mercado internacional.
La titular del Poder Ejecutivo Federal enfatizó que la política de contención de precios aplicada a los combustibles constituye un pilar fundamental para la estabilidad macroeconómica y el bienestar social de la población.
Al respecto, advirtió sobre el escenario financiero que se habría registrado en el país de no mediar la intervención del Estado y la colaboración de los distribuidores, subrayando el peso específico de las medidas de regulación fiscal y de hidrocarburos implementadas por su administración.
“Importantísimo. Si no, la gasolina regular estaría en más de 30 pesos y el diésel estaría sobre 35 pesos”, aseveró con firmeza la mandataria al dimensionar el ahorro directo que estas disposiciones generan para los automovilistas, el sector transportista y la cadena logística nacional.
La contención de los precios del combustible evita un efecto dominó sobre los costos de la canasta básica y los fletes de mercancías, protegiendo el poder adquisitivo de los sectores de menores ingresos.
Asimismo, la presidenta Sheinbaum Pardo vinculó directamente esta estrategia de estabilización económica con las acciones integrales orientadas a fortalecer el tejido social y atender las causas estructurales de la violencia en el país.
Sostuvo que una economía popular protegida de los abusos inflacionarios complementa los programas de bienestar y la ampliación de oportunidades educativas para la juventud, consolidando un modelo de desarrollo basado en la justicia distributiva.
Finalmente, el gobierno federal reiteró que mantendrá una vigilancia estrecha y un diálogo permanente con los distintos actores de la industria energética y comercial del país.
Las autoridades reafirmaron su compromiso de anteponer el interés general y la economía popular ante cualquier intento de especulación, garantizando que el abasto de energéticos se mantenga en condiciones justas y accesibles para toda la ciudadanía.