
- /
Noreste | Xalapa, Ver. | 26 Feb 2026 - 08:41hrs
En medio de la difusión de observaciones de la Auditoría Superior de la Federación a cuentas públicas municipales en Veracruz, ha sido evidente la diferencia entre quienes evaden el escrutinio y quienes asumen la responsabilidad pública con claridad. En este escenario destaca Ricardo Ahued Bardahuil, actual secretario de Gobierno y exalcalde de Xalapa, quien optó por dar la cara y explicar, con datos, el alcance real de los señalamientos.
Las observaciones corresponden al último año de su administración municipal y, como el propio Ahued lo precisó, derivan de auditorías de cumplimiento incluidas en la Cuenta Pública 2024. No se trata de desvíos ni de daño patrimonial, sino de procesos administrativos en curso que siguen los cauces legales establecidos por la normatividad federal.

El exalcalde explicó que estos procedimientos son ordinarios y aplicables a todos los municipios del país, consistentes en solicitudes de información complementaria como anexos documentales, bitácoras, fotografías y actas de Entrega–Recepción. En el caso específico de Xalapa, la ASF requirió documentación adicional por 21 millones de pesos dentro de una inversión total superior a mil 500 millones, además de aclaraciones administrativas relacionadas con 176 millones de pesos en obras públicas.
“El señalamiento de posible daño patrimonial es incorrecto. No hay desvío de recursos ni obras fantasma. Son requerimientos de información que se solventarán en tiempo y forma”, puntualizó Ahued, dejando clara su postura frente a interpretaciones que buscan distorsionar el proceso de fiscalización.

El funcionario subrayó que cuenta con la totalidad de la documentación física y digital: expedientes técnicos completos, contratos, estimaciones, evidencia fotográfica del antes, durante y después de cada obra, así como actas firmadas por vecinos y autoridades. Todo, aseguró, será entregado puntualmente a la autoridad fiscalizadora.
En el contexto político veracruzano, la actitud de Ahued no pasa desapercibida. Mientras otros prefieren el silencio o la evasión, él reafirma una trayectoria marcada por la rendición de cuentas y la honestidad. Para analistas locales, su respuesta exhibe cómo observaciones técnicas pueden ser utilizadas con fines políticos, pero también cómo una conducta transparente y directa termina por desactivar cualquier intento de mancha pública.