
Gillian Lemus | Coatzintla | 21 Feb 2026 - 16:06hrs
En el marco del Día Internacional de las Lenguas Maternas, el municipio de Coatzintla vivió una jornada llena de identidad, aprendizaje y orgullo por sus raíces, reafirmando el compromiso de preservar y promover la riqueza cultural que distingue a esta tierra veracruzana.
Durante esta significativa fecha, niñas y niños de la Escuela Primaria Silverio Martínez Polo participaron en una actividad especial dedicada a fortalecer el amor y respeto por la lengua tutunakú, uno de los pilares culturales más importantes de la región. A través de dinámicas didácticas, juegos y ejercicios interactivos, los estudiantes tuvieron la oportunidad de aprender palabras y expresiones en su lengua originaria, conectando de manera directa con su historia y sus tradiciones.
La actividad fue guiada por el maestro Froylán Simbrón Olarte, quien, con entusiasmo y vocación, compartió sus conocimientos para sembrar en las nuevas generaciones el valor de conservar viva la lengua de sus ancestros. Entre sonrisas, participación activa y momentos de reflexión, quedó claro que estos espacios educativos trascienden el aula, convirtiéndose en verdaderos encuentros con la identidad cultural.
Más allá del aprendizaje lingüístico, la jornada representó un recordatorio profundo de quiénes somos como pueblo. Cada palabra pronunciada en tutunakú resonó como un eco de la historia colectiva, como un lazo que une pasado y presente, y como una promesa de continuidad hacia el futuro.
Autoridades municipales destacaron que impulsar este tipo de acciones es fundamental para garantizar que las lenguas originarias no solo sobrevivan, sino que florezcan con fuerza en las nuevas generaciones. Porque en cada lengua materna habita la memoria de un pueblo, su cosmovisión, su sabiduría y su manera única de entender el mundo.
Coatzintla demuestra así que la grandeza de un municipio no solo se mide en infraestructura o desarrollo, sino en la capacidad de honrar sus raíces y fortalecer su identidad cultural.
Con actividades como esta, el mensaje es claro: la lengua tutunakú vive, se escucha y se transmite con orgullo.