Yunes se distancia de la prensa

9 marzo 2017 | 17:59 hrs | Carlos Jesús Rodríguez

POR SI quedaba alguna duda en torno a la “nueva relación” del Gobierno del Estado con los medios de comunicación, el propio Gobernador Miguel Ángel Yunes Linares se ha encargado -el miércoles por la noche en un evento de Coparmex en el puerto de Veracruz al que asistimos- de poner en claro cuál será su postura al respecto: “no habrá dinero para nadie”, y si quieren golpearlo por ello, que lo hagan, pero no antepondrá –según dice- la defensa de su imagen al bien común de los veracruzanos que necesitan obras –que, por cierto, no aterrizan-; seguridad –que, para variar no existe, a tal grado que en el “Día Internacional de la Mujer” fue asesinada en Córdoba (opera, actualmente, la Gendarmería Nacional) la distinguida fisicoculturista, Iliana Mendoza Sánchez, de apenas 20 años de edad, junto con su novio, Jorge Ávalos, también deportista destacado, cuando ambos abandonaban el gimnasio al que siempre asistían. Un par de individuos a bordo de una motocicleta les disparó arrebatándoles la vida, justo momentos antes de que Yunes Linares se ufanaba ante empresarios que la inseguridad había disminuido en su gobierno, un sueño meramente “guajiro”, pues esa misma noche se escenificó una feroz balacera en Fortín de las Flores, siendo baleada las instalaciones de la Secretaría de Seguridad Pública.

YUNES ARGUMENTA, también, que los gobernados necesitan empleo, pero soslaya comentar que al iniciar su gobierno fueron despedidos más de 8 mil burócratas contratados por el fidelato y el duartismo, personas que de buenas a primeras perdieron el ingreso que les permitía llevar el sustento al hogar, y en ese tenor habló y habló, como si se tratara de un informe de Gobierno en el cual, el único bueno es él ya que todos los demás –por supuesto ni panistas ni perredistas a pesar de las evidencias- son corruptos y saqueadores, y ante los hombres del dinero se volvió a calzar el traje de Superman, del hombre que todo lo puede, pero que en los hechos no ha dado resultados contundentes.

DIJO EL Gobernador que en el pasado reciente fueron entregados a los medios de comunicación 8 mil millones de pesos para que se halagara al Gobernante en turno –en este caso a Javier Duarte de Ochoa, ahora prófugo-, y en un acto irresponsable –que define su carácter poco incluyente y plagado de odio y resentimiento-, tasó a todos con el mismo rasero, pues implícitamente calificó a comunicadores –directivos y reporteros- de corruptos, ignorando que no toda la prensa fue beneficiaria de la pasada administración, ya que muchos debimos enfrentar la cólera del iracundo ex mandatario por ejercer la Libertad de Expresión, y en ese tenor, como en tiempos del “chirinato”, cuando exhibimos que el Gobernador Patricio Chirinos no era veracruzano sino potosino, padecimos persecución y amenazas de cárcel y muerte.

Y FUE el propio Yunes Linares quien se encargó en aquel tiempo de orquestar una campaña de desprestigio en contra del reportero por cumplir una misión encomendada por los directivos del medio de comunicación al que servíamos (y al que Yunes despreciaba): -localizar a cualquier precio el acta de nacimiento original de Chirinos Calero, lo que fue posible en el municipio de Tamuín, San Luis Potosí, y con la ayuda de Salvador Nava –hijo del reconocido luchador social de aquel Estado- lograr que un notario la verificara y diera fe de su autenticidad. Fue así como logramos el documento que publicado en el primer informe del chirinato, desató la furia de ese Gobierno (donde Yunes Linares era conocido como el Vicegobernador), a tal grado que el servil diputado Irán Suárez Villa, ahora Secretario de Salud con el yunismo en turno, usó la tribuna más alta del Estado para, cobardemente, denostarnos, siendo retado por el reportero, pero la intervención del siempre bien recordado maestro Pericles Namorado Urrutia impidió que cometiéramos un acto del que, probablemente, nos habríamos arrepentido.

DE ESA manera, con el duartismo (al igual que en el chirinato), también, enfrentamos las consecuencias de ejercer la Libre Expresión de las Ideas –y no dudamos que suceda lo mismo en este régimen-, a tal grado que un tiempo, cuando las amenazas de muerte contra familiares cercanos se agudizaron, fue necesario sacar del Estado a la familia y ejercer el periodismo desde otras latitudes, sin alejarnos, por supuesto de la tierra que nos vio nacer.

POR ESO molesta que el Gobernador Miguel Ángel Yunes Linares pretenda medir a todos los comunicadores y medios con el mismo rasero, y peor aún, que utilice una tribuna que es de empresarios agrupados en el Consejo Coordinador Empresarial para verter contra la prensa ese líquido verdoso y de sabor amargo que produce el hígado, sobre todo cuando al menos en lo que compete a esta empresa no se le ha pedido nada –ni antes ni después-, y ni siquiera ha habido la intención de un acercamiento en aras de obtener contratos comerciales a pesar de que en la pretérita campaña se le abrieron los espacios como se hizo con todos los aspirantes.

TAL VEZ ignora el Gobernador que en cuatro ocasiones fuimos convocados por Javier Duarte de Ochoa para dejar atrás las diferencias y signar acuerdos comerciales, algo a lo que reiteradamente nos negamos por dignidad, aun cuando la precaria situación de www.gobernantes.com nos ordenaba otra cosa, y el paso del tiempo nos dio la razón: estaríamos en estos momentos en la lista de esos medios que saquearon al Estado, y a los que debería referirse Miguel Ángel Yunes Linares. Sin embargo, por razones que no se entienden, ha dado instrucciones a su oficina de Comunicación Social de mantener en secreto la información referente a esos contratos o acuerdos entre medios y el duartismo.

POR CIERTO, debería leer al Jefe de la Oficina del Programa de Gobierno, Francisco Montfort Guillén cuando contundentemente señala: “es necesario que el Gobierno Estatal haga una comunicación social diferente, más efectiva, más de rendición de cuentas que de promoción de resultados”, como está ocurriendo actualmente con él área de comunicación social en manos de Elías Assad Danini. Y agrega: “la destrucción de Veracruz fue enorme, no sólo en el aspecto financiero, sino que se hizo daño también en las relaciones sociales con la prensa para mantener la estabilidad en la seguridad pública, para que florezca la educación, la salud y la comunicación. Eso fue lo que se destruyó, esa es la tragedia, la tragedia no es solo financiera, pues eso es un desastre, la tragedia es que se destruyeron las relaciones sociales”. Y vaya que tiene razón el maestro, pero, al parecer, Yunes Linares las quiere seguir destruyendo con su postura tipo Donald Trump con los medios. OPINA carjesus30@hotmail.com

*Esta es opinión personal del columnista