Yendi: crimen que cimbra al Estado

27 noviembre 2017 | 18:57 hrs | Carlos Jesús Rodríguez | Carlos Jesús Rodríguez

MAL COMIENZA la semana –y mal anda el sistema Estatal de Seguridad- cuando una joven profesionista, para variar funcionaria de la Fiscalía General del Estado, es ejecutada en el interior de su camioneta Nissan Tipo X-Trail color Blanca, placas  XYG508A del Estado de Veracruz, en el momento en que  arribaba –como todos los días- a sus oficinas ubicadas en la Calle J. Colorado 307 de la Colonia Maza del municipio de Pánuco. Nadie le manejaba la unidad y mucho menos la resguardaban, no obstante ser, hasta ese momento, Fiscal Especializada en Delitos contra la Libertad y la Seguridad Sexual y contra la Familia, un cargo que se antoja de alto riesgo en aquella zona por los asuntos que dirime, y por estar controlada por la delincuencia organizada. Con todo y ello, Yendi Guadalupe Torres Castellanos, de 35 años de edad, se desplazaba solitaria en aquella cabecera municipal donde la inseguridad impera de muchos años a la fecha, y donde son amos y señores las antiguos “tapaderas” de Javier Duarte, hoy aliados de la familia Yunes Linares-Márquez. Duele, sin duda, un crimen semejante, sobre todo cuando el sábado pasado se conmemoró  el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, fecha en la cual se rememoró que según la Encuesta Nacional sobre la Dinámica de las Relaciones (ENDIREH) del Instituto Nacional de Estadística y Geografía, durante el año pasado 66.1 por ciento de  mujeres de 15 años y más experimentó al menos un evento de violencia. De estas, 40.1 por ciento sufrió violencia emocional, 17.9 por ciento física, 6.5 por ciento sexual y 20.9 por ciento económica, mientras que 26.6 por ciento sufrió violencia emocional, 23.4 por ciento física, 38.8 por ciento sexual y 13.7 por ciento económica cuyos  agresores fueron familiares, amigos, conocidos, colegas o extraños.

 

Y ES que no se puede soslayar que en lo que va del presente año, 219 veracruzanas han sido asesinadas en el Estado, la mayoría en acontecimientos que configuran feminicidios. Dice Estela Casados, investigadora de la Facultad de Antropología y coordinadora de la maestría en Estudios de Género que ven en perspectiva lo que está pasando en Veracruz, “donde tenemos que en promedio, durante 2017, han sido asesinadas 22 veracruzanas cada mes”. El Observatorio Ciudadano por los Derechos Humanos de las Mujeres, a través del monitoreo de medios de comunicación, ha llevado a cabo un conteo sobre la violencia que diariamente sufren las mujeres en Veracruz ante la carencia de cifras oficiales. La alerta de género por violencia feminicida, acusa, no se ha trabajado como es debido y solo dos municipios la han cumplido, mientras que el gobierno federal no se ha responsabilizado y tampoco ha coordinado los trabajos, porque, hasta el momento no hay noticias sobre la fluidez de recursos para la implementación de acciones precisas. Por ello la coordinadora de investigación de la Universidad Veracruzana, Verónica Moreno ha exigido en incontables ocasiones que se garantice y promueva la no criminalización de las víctimas y la no naturalización de la violencia en el manejo de la información en los medios.

 

POR ELLO el crimen de Yendi Guadalupe Torres Castellanos no admite criminalización a priori. Se debe investigar hasta las últimas consecuencias evitando que la Fiscalía del Estado se saque de la manga alguna “jalada” que intente desvirtuar la realidad de lo que ocurrió la mañana de este lunes en Pánuco, con un nuevo crimen que ha cimbrado a la sociedad por lo alevoso y descarnado, y que deja muchas dudas en torno a la seguridad que el Gobierno del Estado y la Fiscalía General brinda a su personal en zonas de alto riesgo, pues insistimos, una funcionaria con un cargo como el de Torres Castellanos mínimo debería traer chofer que este al pendiente que nadie les siga, o que advierta un hecho de riesgo que ponga en peligro la integridad de la, ahora, ex fiscal a fin de salvaguardar su integridad o, por lo menos, tomar providencias. Nada de eso ocurrió y ahí están las consecuencias con los daños colaterales a la familia que nada ni nadie podrá recuperarla de semejante pérdida. Vaya caso…

 

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LOS TIEMPOS de la sucesión presidencial de 2018 han comenzado a decantarse tras el destape anticipado del Canciller Luis Videgaray. La turbulencia política generada por el secretario de Relaciones Exteriores –que seguramente traía línea- tuvo que ser sorteada por el propio Presidente Enrique Peña Nieto para retomar el timón que le permitiera conducir sin sobresaltos el destape del candidato presidencial. Por ello, ante el alboroto engendrado el viernes pasado, el Jefe de las Instituciones Federales se reunió en privado con cinco miembros de su gabinete legal, encartados por el senador Emilio Gamboa Patrón en la pasarela por la candidatura priista. Ahí les notificó su decisión y pronunció las “palabras mayores” a favor del secretario de Hacienda y Crédito Público, José Antonio Meade que tiene mucho de priistas pero, también de panista, y quien la mañana de este lunes formalizó su renuncia a la dependencia para minutos más tarde anunciar que solicitará su registro como precandidato a la presidencia de la República por el PRI –sin ser priistas sino una especie de hibrido-, tras afirmar que ha servido al ¨País 20 años de manera ininterrumpida. Previamente, la noche del domingo el secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, institucional como suele ser, se autodescartó para buscar la candidatura presidencial y allanar  el camino al egresado del Instituto Tecnológico Autónomo de México, ITAM. Según las crónicas, Osorio Chong notificó a sus colaboradores más cercanos que no sería el candidato a la presidencia para apagar de raíz cualquier efervescencia que pusiera en riesgo la unidad y estabilidad y así, una vez iniciado el ritual del destape, la ceremonia de despedida en Los Pinos marcó el inicio de una sucesión de hechos que conducirán a la asunción de Meade Kuribreña como candidato del PRI a la Presidencia de la República, lo que demuestra que los periodistas no estaban tan despistados como argumentó la semana pasada el Jefe Político de la Nación, Enrique Peña Nieto. La decisión de anticipar la separación de Meade de Hacienda obedece a las ventajas que en la promoción como aspirantes a la primera magistratura tienen ya el dirigente del Movimiento de Regeneración Nacional, Andrés Manuel López Obrador y el virtual abanderado del Frente Ciudadano por México, Ricardo Anaya Cortez. Sin duda, quien sale ganando con esa asunción es el Senador José Francisco Yunes Zorrilla que, o será candidato del PRI al Gobierno de Veracruz o, en caso de ganar Meade Kuribreña la Presidencia le esperaría, sin duda, la Secretaría de Hacienda, de Economía o de alguna posición inherente a las finanzas. Yunes Zorrillla fue compañero de Meade en el Instituto Tecnológico Autónomo de México, ese exclusivo centro de estudios superiores de donde han egresado los principales funcionarios que hoy gobiernan el País, entre otros Luis Videgaray, por solo citar algunos. OPINA carjesus30@hotmail.com

*Esta es opinión personal del columnista