Yarrington en Italia, Duarte presuntamente en Holanda, la mirada de Cavazos Lerma en el Senado: juegos de la memoria

11 abril 2017 | 23:58 hrs | José Luis Ortega Vidal

CLAROSCUROS

(1)

Recuerdo con claridad la mirada de Manuel Cavazos Lerma.

El ex gobernador de su natal Tamaulipas, ex delegado del Comité Ejecutivo Nacional del PRI en Veracruz, economista y actualmente senador -por segunda ocasión- acudió a un evento de Héctor Yunes Landa, candidato tricolor a jefe del poder ejecutivo.

La tarea de Cavazos Lerma consistía en coadyuvar al triunfo de su compañero en el Senado pero ambos fracasaron en el intento ante la figura de Miguel Angel Yunes Linares, abanderado del PAN/PRD.

La mirada que mi mente guarda como dato duro fue lasciva.

El anciano fijó sus ojos en los de la joven edecán contratada para el evento del PRI.

Del rostro el político pasó a fijarse –previa sonrisa de insinuación- a los pechos y luego a las nalgas de la chica que simplemente lo ignoró.

Cavazos Lerma reacomodó el sombrero y se perdió entre la multitud de rojo dominante…

(2)

Tamaulipas la tierra donde nació Juan Nepomuceno Guerra (+), el contrabandista durante la época de la ley seca en Estados Unidos, “El padrino” de Matamoros…

Juan N. Guerra, el asesino de su esposa por hallarla platicando con el actor Adalberto Martínez “Resortes”; el tío de Juan García Abrego co-fundador del cártel del golfo…

La historia de Tamaulipas no se entiende sin los nombres de estos personajes ligados al crimen organizado y al poder político.

El cártel del golfo es una poderosa y añeja organización que se introdujo al tráfico de cocaína entre los años 70s y 80s del siglo XX en alianza con el cártel de Sinaloa fundado por Miguel Angel Félix Gallardo y con productores y traficantes de Sudamérica que tenían y tienen en Estados Unidos su principal nicho de consumidores de enervantes y estupefacientes.

En los años 80s Juan García Abrego quedó al frente de la organización delictiva en relevo de su anciano y siempre todopoderoso tío.

Durante décadas se conformó una ruta que ha abarcado a los estados de Tamaulipas, Veracruz y Nuevo León, donde se hallaron cómplices entre miembros de la clase política, tanto estatal como federal.
(1)

Identificada como una banda que del contrabando de alcohol pasó al robo de autos, el control de la prostitución, tráfico de indocumentados y compra/venta de armas el del golfo es un cártel que ha aprovechado la frontera tamaulipeca con Texas.

Es histórico por su origen en las primeras décadas del siglo XX mexicano. Ha sido y es uno de los más fuertes y emblemáticos del país.

De su seno -por ejemplo- surgió el cártel de los zetas, uno de los más sanguinarios de los que se tenga registro.

(3).

Detenido en 1996, cuando su tío contaba con 80 años, Juan García Abrego fue relevado por Salvador Gómez Herrera, otro narcotraficante miembro del cártel del golfo.

En 1998 Gómez Herrera fue asesinado por Osiel Cárdenas Guillén, ex policía y miembro del grupo delictivo quien accedió de este modo al mando del mismo al tiempo de ganarse el mote de “el mata-amigos”.

En 1998 Cárdenas Guillén entra en contacto con “los zetas”: militares altamente capacitados en diversas especialidades de la lucha armada que desertaron del ejército y pasaron al servicio del nuevo
capo.

“En cuatro años logra reactivar al cártel hasta convertirse en uno de los hombres más buscados por la PGR en México y las agencias norteamericanas, quienes ofrecen una recompensa de 2 millones de dólares, luego de que en junio de 1999 amenazara de muerte a un miembro del Servicio de Aduanas estadounidense y en noviembre de 1999 hiciera lo mismo con un agente de la DEA y otro del FBI.4 5 El cártel del Golfo opera en los estados de Tamaulipas, Nuevo León, Veracruz, Tabasco, San Luis Potosí, Campeche, Yucatán, Quintana Roo, Zacatecas, Aguascalientes, Jalisco y Distrito Federal. Los operadores de Osiel Cárdenas redoblaron sus alianzas con carteles colombianos desde 1999, año en el que comenzaron a recibir numerosos cargamentos de cocaína procedentes de Sudamérica, los cuales son trasladados todavía desde Coatzacoalcos hacia Nuevo Laredo y Matamoros por vía terrestre.” (Sic) (2)

Tras la captura de Osiel Cárdenas Guillén –en el año 2003- y su extradición a Estados Unidos -en el año 2005- se debilita la relación entre el grupo de seguridad conformado por ex militares y los
integrantes y mandos del cártel del golfo.

En el año 2007 ocurre la ruptura.Los zetas conforman su propio cártel e inicia una guerra que no para entre estas y otras organizaciones del crimen organizado en amplias regiones del país.

(4)

“Antes de que terminara su periodo como gobernador de Tamaulipas (1999-2004), Tomás Yarrington ya era investigado por el gobierno de Estados Unidos. En un reportaje publicado en la edición 1397 de la revista Proceso del 10 de agosto de 2003, el periodista José Gil Olmos da cuenta de una investigación de la Oficina Federal de Investigación del gobierno de aquel país (FBI, por sus siglas en inglés) en el que se destaca la estrecha relación entre el hoy detenido Yarrington y el narcotraficante Osiel Cárdenas, en aquel entonces líder del Cártel del Golfo.” (3)

El pasado domingo 9 de abril Tomás Yarrington fue detenido en Italia; los gobiernos de México y Estados Unidos -cada uno por su cuenta- piden su extradición para juzgarlo por diversos delitos,
entre ellos el de narcotráfico.

(5)

Fuentes confiables han informado al reportero que Yarrington posee información sobre el paradero de Javier Duarte de Ochoa. Al prófugo ex gobernador veracruzano se le ubicaría en Holanda.

La captura de Tomás, el dato sobre el ex gobernador priísta de Veracruz, la circunstancia sangrienta que prevalece hoy en la entidad veracruzana cuyo poder ejecutivo está en manos del PAN y el PRD me hicieron recordar la mirada del senador Manuel Cavazos Lerma, el economista y político que entregó el gobierno de Tamaulipas a su sucesor Yarrington en 1999.

(1)http://archivo.eluniversal.com.mx/notas/853903.html

(2)https://es.wikipedia.org/wiki/Osiel_C%C3%A1rdenas_Guill%C3%A9n

(3)http://www.proceso.com.mx/481689/2003-fbi-investigaba-las-ligas-yarrington-narco

*Esta es opinión personal del columnista