¿Y Si Hay Voltereta Electoral en EUA?

1 noviembre 2016 | 17:48 hrs |

POR JORGE MIGUEL RAMÍREZ PÉREZ

Hace algunas semanas afirmé que la Clinton corría un riesgo mayor si Trump desde el primer debate le asestaba un golpe letal a la ex secretaria del Departamento de Estado.
El tema era correlacionar los correos perdidos de Hillary. La función de su asistente Huma Abedín y sus ligas con el islamismo radical; el supuesto escándalo de sexteo, la afición de su ex esposo, el demócrata Anthony Weiner de enviar fotos sugestivas desnudo, que muchos murmuran fue un pretexto distractor para que no apuntaran a Huma; y finalmente entender, que por intereses más bien particulares y alianzas de grupo, se estableció la errática política de Obama-Clinton en el Medio Oriente, que les ha costado perder vidas y terreno estratégico a la OTAN incluyendo Estados Unidos, frente a Rusia.
Manejaba también en otra entrega pasada, que la oferta de proteger a los estadounidenses con el muro, era una vacilada porque el muro ya estaba bien avanzado en algunas zonas, como lo constata el periódico El País, de este fin de semana; y en ese entonces dije que ni Trump, ni la Clinton sabían de esos avances.
Porque los políticos que antes eran los mejores informados, son ahora los últimos en enterarse y algunos se irritan si se les dice la realidad, porque en su soberbia les incomoda, que los hechos superen sus fantasías personales y el alto concepto que tienen de si mismos.
Porque su interés no está en lo que interesa a los ciudadanos, sino que está enfocado a toda la forma de causar impacto y seducir al público, tal como acremente criticaba en su idea de homo videns, el Maestro de ciencia política Sartori.
Se busca el espectáculo y que decir, vía las redes o la televisión para cimentar apariencias, simular que interesa lo que no es así y evitar que se sepa, que lo que se conoce, es muy superficial e intrascendente para regir un municipio, un estado o un país.
En ese orden de ideas, la señora Clinton que tenía toda la trama, todo el grupo de poder desde que arribó el primer Bush: todo el dinero por tantos favores que intercambió con su previa advertencia, de corresponder el favor oportunamente; tanta experiencia y dominio de la Casa Blanca; tanto talento para gesticular; y tanta cargada, se le puede ir de las manos el triunfo porque el FBI, que ya le había dado el pase sin presentar examen, de pronto abre precisamente en la relación de la asistente incómoda, la Abedín, datos que pudieran configurar elementos de escándalo para frenar en seco a la experimentada política.
Y es que se les olvida a los políticos aquí, allá y en casi en todas partes, que la lógica del establishment es falsa, no existe, es un sucedáneo, en todo caso un pizarrón colgado de alfileres, que se administra mientras los factores de opinión no tengan una idea holística o integral que en verdad, explique el fenómeno de la política a la luz de los acontecimientos cotidianos…
Es un problema de método y nunca podrá ser producto de introspección de un solo individuo, que fácilmente se engaña adorando sus propias mentiras, los ídolos que fabrica para engañarse. Por eso se necesitan opiniones divergentes para establecer mapas de rumbo.
Por eso los políticos no tienen muchos consejeros leales. Hasta el jefe policíaco Gutiérrez Barrios, hoy alabado y en su momento señalado por los crímenes contra la disidencia en la guerra fría, y hasta de lesa humanidad; se apropiaba de una frase que Carlos Madrazo, la aprendió en la vagancia política: “cuando el pueblo dice que es de noche, aunque sea de día, hay que prender las farolas” .
Porque la frase no se aplica al pueblo, porque lo presenta como sujeto de un paradigma que lo tilda de necio, estúpido y caprichudo, sino de los políticos autoritarios, a los que no se les puede decir la verdad, porque no dejan ni que se termine el comentario, cuando su intolerancia los nubla; políticos como los que trató el ex jefe de la DFS, que no aceptaban la realidad; porque como decía un amigo de esos de la política, que son de a mentiras, ya no me digas más, porque se me va ir el sueño en la noche…
Y así Peña, no supo en serio, que papel jugó con Trump, porque cuando tocó la flauta como el burrito, lo único de buena grilla que ha hecho, los asesores de la intriga palaciega, todos apadrinados por algún demócrata encumbrado en las burocracias de Washington, conminaron a Peña a desdecirse y lamentar el encuentro.
Encuentro por cierto de espaldas a la opinión pública y a la cargada de aduladores criollos, que se apenaron con sus amigos del establishment por la descortesía de haber invitado a un red neck a Los Pinos.
¿Y ahora?, ¿si a la señora la desnudan de sus retorcimientos y la mandan a la inexistente segunda vuelta, dentro de cuatro años? . ¿En qué papel quedó Peña?…. en uno de arrepentido sin penitencia.
Hoy mismo según los encuestadores, expertos en ocultar opiniones auténticas, ya está, el empate técnico que anuncia el Washington Post , 45% contra 47%. Lo que significa que ya no pudieron seguir aguantando a la verdad incómoda.
Falta un poco más de una semana….
Si gana Trump los desencuentros continuarán para los que dicen gobernar aquí. No muy distinto como ha sido con Obama. Los contactos habrá que hacerlos, más allá de Videgaray o partir de él.
Pero no es la primera vez que los funcionarios mexicanos se equivocan: con Reagan fue catastrófico. Incluso la desinformación del servicio exterior, los analistas y periodistas destacados en el norte, creían y todavía creen que Bill Clinton era distinto de los Bush, sin saber que era del mismo grupo, pero de otro partido…
Los resultados electorales en Estados Unidos no le cambiarán para bien la suerte a México, es impensable, lo que le cambia la suerte es el esfuerzo propio; pero en términos de tiempos políticos, se completa el escenario de arranque para el 2018, que toca fuerte a la puerta.