¿Votar tragando sapos?

9 noviembre 2017 | 22:44 hrs | Javier Roldán Dávila

¿Y si el sapo fuera un príncipe azul?…pues no habría final feliz

Uno de los principios fundamentales de la institucionalidad partidista de los priistas, indica que: ‘la política es el arte de tragar sapos sin hacer gestos’.

Esto, en referencia a que por encima de todo, deben apegarse a la ‘línea’ del Tlatoani en turno, es decir, no hacer berrinche y apoyar sin cortapisas las decisiones presidenciales, así fueran contra sus proyectos personales.

Viene a cuento el asunto, porque ‘radio bemba’ empezó a difundir la especie, de que José Antonio Meade sería el candidato presidencial y que llevaría como coordinador de campaña a súper Aurelio Nuño, el dato concluye afirmando que Osorio Chong llegaría al PRI.

Nos explicamos.

En términos reales, en una campaña presidencial del ex partidazo, el control recae sobre el coordinador y el presidente del CEN, pasa a ser un ‘dirigente’ escondido tras los rincones.

Sin embargo, el dato que más importa, es que ni Meade ni Nuño, tienen linaje priista, además, tampoco han buscado el voto ciudadano, son hechizos y primerizos.

Los estrategas soslayan el hecho, consideran que el ‘aparato’ y los ‘billetazos’, los pueden mantener otros seis años en Los Pinos, para que el jefe Videgaray la busque en el 2024.

Aquí lo interesante, será verificar si el día de la jornada electoral, la base del PRI, su voto duro pues, decide sufragar por el candidato de un sector, que olímpicamente se los ha pasado ‘por el arco del triunfo’.

Cuestión de recordar, que en ocasiones el ‘delfín’, es el que termina tragando sapos. Los que lo duden, que le pregunten a don Pancho Labastida.

*Esta es opinión personal del columnista