Veracruz: vergüenza nacional

24 diciembre 2015 | 11:08 hrs |

Por Tomás Mundo

Cuando escribía este artículo todavía estaban vivas las imágenes del desalojo que hizo la policía a un grupo de señores y señoras jubilados; que lo único que exigían del gobierno era que éste les pagara lo que alguien de gobierno les quitó, recursos que seguramente deben estar en cuentas bancarias de esos funcionarios señalados en las denuncias que tiene la Auditoría Superior de la Federación. Sí, más de diez mil millones de pesos desviados.

Todavía estaban frescas las palabras de un extraordinario xalapeño, congruente, RICARDO AHUED, que desde el Congreso del Estado elevó la voz de protesta, pese a que muchos priistas lo vieron con malos ojos.

Es una vergüenza que gandules del Gobierno del Estado desalojen y agredan a pensionados y jubilados”.

Y la revista proceso.com.mx así lo reproduce: “a punta de toletazos, gobierno de Duarte repliega a pensionados que exigen pagos”.

Aquí cabría la pregunta para esos que criticaron a DON RICARDO AHUED por tener el valor, y repito, la congruencia para criticar; pues desde el ángulo que se vea, el actuar por parte de la Secretaría de Gobierno fue arbitrario y totalitario. ¿Defenderían públicamente y de frente a los veracruzanos el actuar autoritario y retrógada del Secretario de Gobierno? Se atreverían a decirle a los veracruzanos que eso le espera a los que tengan dos requisitos:

1.- Ser pobres, y

2.- Que defiendan sus derechos

 

¿Ese es el mensaje que mandan ante tales actos los diputados del partido en el poder que criticaron a don Ricardo Ahued?

¿Ese es el mensaje que debemos acusar recibo todos los veracruzanos?

Nos sumamos a la voz de Ricardo Ahued, lo apoyamos y felicitamos por su valentía; no podemos apoyar la insensibilidad.

Me inclino con reverencia ante tal congruencia don Ricardo.

Pobre Flavino Ríos, no tiene ninguna necesidad económica de defender lo indefendible. Ojala recapacite; porque le puede pasar lo que le pasó a Enrique González Martínez, que aceptó ser secretario de Educación Pública con el dictador Victoriano Huerta, al poco tiempo renunció y se lamentaba el haber aceptado trabajar al lado del dictador: “20 años de sincero arrepentimiento no han servido de nada por un minuto de reflexión”.

Del Presidente de los Derechos Humanos, ni hablar; pésimo trabajo, dependiente del Ejecutivo; por dignidad, si le queda algo, debiera renunciar. Ojalá haya un cambio. Y que se respeten los derechos humanos en Estado, que dejen de ser un discurso oficial nada más.

Y como están las cosas solo falta que la fiscalía les finque, a los pensionados, alguna responsabilidad. Y si los llegaran a consignar, por supuesto que el juez libraría las órdenes de aprehensión; así está el estado de derecho en Veracruz.

Esto último pareciera broma, pero en Veracruz, es una triste realidad, así están los órganos de justicia en el Estado.

Sin criterio propio, solo recibiendo las órdenes respectivas para poner el estado de derecho al servicio del Ejecutivo.

A los amigos, se les exonera, desde el Congreso, si son servidores públicos con fuero; a los enemigos, desde el Congreso se les quita el fuero y se les aplica todo el peso de la ley; justicia pronta y expedita.

Urge a Veracruz una alternancia, creo que ya tocamos fondo en todos los sentidos, estamos a unos pasos de tener un estado fallido: no exagero: la economía por los suelos, el estado de derecho al servicio de unos cuantos; las instituciones paralizadas; el aspecto social vilipendiado, la educación, sus recursos, desviados y varios actores denunciados.

La corrupción e impunidad sin límites. ¿Qué más falta?

Dijo Lord Acton: el poder corrompe, pero el poder absoluto, corrompe absolutamente.

¿Qué tanto más debemos aguantar?

Acuérdense lo que dejó dicho Dostoievski: cada uno de nosotros es culpable ante todos, por todos y por todo.