¿Veracruz sin luz al final del túnel?

1 noviembre 2016 | 20:54 hrs |

La insoslayable brevedad

Javier Roldán Dávila

Pensaron que el interinato solo era para ingresar al récord

Desde el pasado viernes la entidad vive otra crisis de gobernabilidad, por la rebelión de la gran mayoría de los alcaldes que reclaman las participaciones federales que, para no variar, se encuentran “desaparecidas” en la Secretaría de Finanzas y Planeación.

Por un lado se encuentran los munícipes del PAN y el PRD, que tomaron el palacio de gobierno, algo así como los chicos malos, y por el otro los bien portados del PRI, que son una versión tropical de los niños exploradores y todo lo remedian (dicen), por medio de sonreírle a la vida.

Algunos líderes de opinión le reclaman al gobernador constitucional electo, Miguel Ángel Yunes Linares, su “desmedida ambición de poder” y su “insaciable sed de venganza”. Estos mismos reconocen “la sabía prudencia política” que ha demostrado el gobernador interino Flavino Ríos Alvarado.

Pero nos preguntamos ¿después de irse revelando todos las transgresiones cometidas por la administración que está a punto de concluir (de la cual el gobernador interino ha sido parte fundamental), es de esperarse una posición blandengue de los que llegan?

El saqueo es brutal y ominoso, ha provocado quiebra de empresas, cancelación de proyectos personales, la pérdida de vidas humanas por falta de seguridad social y pública entre otras cosas ¿aun así esperan una conducta de burócratas con el pelo engominado, corbatita de moño y flema inglesa de los que recibirán el cascajo?

Sin duda, los ánimos necesitan apaciguarse, pero eso no implica asumir que los que están a cargo, en virtud de que Duarte ya se fue, no tienen responsabilidad. Claro que la tienen y su deber es evitar “ponerse nenas”, francamente, no les queda.

Los que llegan sabían a lo que le entraban, pero los que se van sabían lo que se venía.