Veracruz. Reactivar el Horizonte

3 abril 2017 | 14:27 hrs | Jorge Miguel Ramírez Pérez

Aguantar a un mal gobernador fue muy malo. Haber tenido dos malos gobernadores al hilo fue p√©simo y que hayan despojado a las actuales y a las nuevas generaciones de un proyecto estabilizador es letal para Veracruz. Si a eso se le a√Īade el tama√Īo del da√Īo causado, lo que se presenta en el horizonte no es solamente desalentador sino peligroso, para todo el pa√≠s, a menos que se ponga remedio.

Y me sorprende que los habitantes del estado que se supone est√°n medianamente informados, todav√≠a no acepten la realidad de lo ruinoso que lo dejaron; y crean como Enrique Pe√Īa, que las crisis est√°n en la imaginaci√≥n y no en los hechos. Porque desde hace meses que he tenido la oportunidad de escribir mi limitada opini√≥n, lo he se√Īalado, as√≠ como antes de tener esta plataforma: reiteradamente lo expres√©, que no era posible que las cosas se manejaran con tanta maldad e inconciencia.

Con todo respeto de mis amigos lectores, en muchos que conozco, vi la cara de incredulidad a mis comentarios cuando subray√© la sa√Īa¬† y experiment√© observar su¬† actitud de quien est√° atrapado en un forzado pensamiento positivo y m√°gico, de que lo malo no sucede, si no lo invocas. Ni hablar, pas√© por exagerado o por alguien que no ten√≠a una posici√≥n y aspiraba a tenerla¬† asustando con el petate del muerto.

He participado en varios cargos p√ļblicos y he visto muchos episodios ilustradores de la vida pol√≠tica de M√©xico por casi cincuenta a√Īos. Siempre activo tratando de estar al d√≠a y he dado clases y conferencias sobre la materia. Conozco al sistema, al de antes , al que no se pudo hacer y al actual que nadie, nadie le entiende. He sido autoexiliado por dos a√Īos, ojo: perseguido, no por asuntos de dinero ¬°Jam√°s! Y mi querido lector nunca en mi vida he visto un da√Īo mayor infringido a un estado, que el que tiene en condiciones de coma a Veracruz.

Y lamento que desde la perspectiva ciudadana el horizonte no est√© claro, porque la infamia notoriamente patrocinada por los enemigos del estado, no cesa y ahora mediante su testaferro L√≥pez Obrador siguen causando mella en los que fecunda el s√≠ndrome de Estocolmo, porque tal parece que aprecian a los que los burlaron por doce a√Īos con mentiras y c√°bulas.

Porque los retos tengo la expectativa que con mucha dificultad, pero se pueden superar, no en el tiempo de los  apresurados que están desesperados porque todo pase rápido; los mismos que eran muy lentos en el pasado y miopes para ver el cráter que dejaron los perversos.

Creo que un puerto seguro es por principio, partir de los hechos de justicia pol√≠tica para establecer un enfoque refundacional, que convoque algo parecido a la ‚Äúsensibilidad‚ÄĚ de las fuerzas de las canonj√≠as institucionales; y lo que parece hasta iluso pudiera ser concertador y exhaustivo. Dec√≠a Robert Dalh: ‚ÄúHacer que otros hagan, lo que de otra manera no har√≠an‚ÄĚ.

En seguida un planteamiento tambi√©n, que ubique la redimensi√≥n del problema de la violencia que en su fase inicial es: ausencia de un esquema de seguridad, no solo p√ļblica, sino de seguridad nacional, algo que no se tiene ni en concepto, porque la prueba es que hoy, est√°n hechos bolas los diputados federales sobre ese tema.

Porque lo de Veracruz, me perdonan, s√≠ tiene una fase local, es innegable y se tiene que recomponer ese enorme problema, pero no se debe ver aislado porque est√° inmerso en otro mayor, estructuralmente¬† es un cintur√≥n carcomido de la seguridad nacional; incrementado por las concesiones criminales estatales que se originaron hace doce a√Īos y las municipales de los cartelitos y cartelotes, que son los patrocinadores de la mierda de democracia que hasta ahora se ha tenido en la mayor√≠a de esas instancias edilicias.

El tercer punto de partida que debe estar por llegar como un proceso pol√≠tico mayor, es del dise√Īo institucional que no se tiene. En esto me parece que hay que resolverlo de un tajo y cancelar¬† la simulaci√≥n administrativa que no solo es costosa, sino aberrante.

Me parece que es la hora pol√≠tica de subsanar el hecho de¬† haber validado sin racionalizar, las √°reas en el mismo dise√Īo seudo organizacional de los ignorantes de los dos sexenios, fue darse un balazo en el pie, m√°s bien en los dos pies.

Tal vez no se querían medidas draconianas al estilo del pejismo: reducir áreas por decreto o por nivel, confundiendo las sustantivas e igualándolas a las innecesarias. Porque es verdad que no se puede descargar un buque sin tiempos y movimientos porque se hunde.

Pero s√≠. Hay que reestructurar a fondo y adem√°s mejorar el servicio. Pero ello es un esfuerzo que infiere ganar-ganar, algo mejor que los criterios puramente contables o administrativistas: una noci√≥n integral precisa del Estado y su funci√≥n p√ļblica.

Y el Jefe yo se que la tiene. De los dem√°s dos o tres, s√≠; ¬Ņel resto? no lo se. Y como la pol√≠tica es una acci√≥n colectiva, urge que todos se pongan las pilas porque el tiempo avanza inexorablemente; y no se deben postergar los replanteamientos. De un lado est√° un horizonte que se puede reactivar; por el otro, lo que no queremos: volver al pasado.

 *Esta es opinión personal del columnista