Veracruz a las puertas del infierno financiero

29 agosto 2016 | 9:19 hrs | | Marco Antonio Aguirre


  • ¿Autocompra de deuda por duartistas?
  • 199 municipios con mala calificación financiera

 

Por Marco Antonio Aguirre Rodríguez

Las puertas del infierno financiero pueden abrirse para el gobierno del estado de Veracruz este lunes 29 de agosto, durante una Asamblea de Tenedores, conformada por representantes de las instituciones financieras con las que se tienen pasivos y por los propietarios de acciones de deuda colocadas en la Bolsa Mexicana de Valores.

La Asamblea fue convocada por el mismo gobierno del estado, por insistencia de los acreedores financieros, ante la terrible situación económica que vive el gobierno del estado.

Aunque también existe otra versión, muy tenebrosa, pero muy creíble por los manipuleos económicos realizados durante los últimos 12 años: Crear un panorama de pánico financiero para que los tenedores de deuda del estado de Veracruz busquen venderla, aceptando precios castigados.

¿Porqué le convendría a los duartistas, a todos los miembros del fidelato, que los tenedores de deuda pública quieran venderla por debajo de sus montos?

Pues, para crear un arma financiera con la que poder presionar al próximo gobierno del estado.

Ese es el peor escenario del infierno financiero que puede abrirse este lunes.

Todos los integrantes del fidelato son personas con gran poder económico, adquirido por el saqueo persistente al estado de Veracruz y al amparo del gobierno del estado, entonces sí pueden comprar grandes cantidades de acciones de la deuda de Veracruz.

Pues bien, al ser accionistas de la deuda del estado de Veracruz, pueden presionar para que el próximo gobierno estatal tenga poca capacidad financiera, incluso buscando cobrar por adelantado el capital, o incrementar el porcentaje de interés sobre la deuda, o simplemente creando un ambiente hostil hacia la administración de Miguel Ángel Yunes.

Este tipo de maniobras obviamente implican especulación financiera y requieren de cantidades de dinero que para un simple terrenal son inmensas, pues tan solo de las emisiones bursátiles  se deben 11,574 millones 400 mil pesos.

La reunión no puede ser para darle buenas noticias a los acreedores financieros, porque la calificación crediticia del gobierno del estado acaba de ser castigada por FitchRatings, quien la descendió dos escalones de un jalón, dejándola en BB+(mex), lo que significa “que existe un elevado riesgo de incumplimiento en relación a otros emisores u obligaciones en el mismo país”.

Esas es una gran cerradura eliminada en la puerta que abre el infierno financiero.

Y la amenaza es que podría darse todavía un ajuste a la baja.

Eso sería abrir un gran boquete hacia ese averno.

Pero además el gobierno del estado de Veracruz arrastró consigo la calificación financiera de los 199 municipios que tienen hipotecadas sus participaciones en la Bolsa Mexicana de Valores, al ser éste el deudor subsidiario, y tener nula capacidad financiera. Por eso es que los municipios del estado tienen dificultades para conseguir créditos bancarios. Nadie les quiere prestar.

Ese es otro cerrojo que ha sido quitado.

La administración de Javier Duarte presenta inconsistencias terribles, como el “incremento pronunciado” del gasto corriente y del gasto operacional, los cuales crecieron 36.4% y 36.8%, respectivamente, en 2015.

¿Porqué se da ese incremento si nada se hizo en ese año?

Probablemente sean sangrías presentadas para justificar dinero que tomaron, utilizando viáticos y la supuesta adquisición de equipos y demás.

Una vuelta de llave más para abrir la puerta al infierno financiero.

Estos aumentos son una muestra de que el “Plan de Ajuste” aprobado a finales de 2015, fue sólo palabrería, que donde menos en serio lo tomaron fue al interior del gobierno de Javier Duarte.

Los obstáculos para que el infierno financiero se haga presente son eliminados poco a poco por el fidelato, vía su gobierno duartista.

La mala calificación crediticia al gobierno del estado, también es por la súbita alza de la deuda interna, o el pasivo circulante, en más de 3.6 veces en un año, pues pasó 3,550 millones de pesos en junio de 2015 a los 17,542 millones reportados en junio de este año y que pretendían que se pagase con el fideicomiso del 3% a la nómina, lo cual se les vino abajo por la decisión de la Suprema Corte de Justicia de no permitirlo.

Esta deuda interna es una de las llaves que están abriendo la puerta al infierno financiero para el gobierno del estado, porque en la mayoría de los créditos bancarios contratados, limita el pasivo de corto plazo a un monto máximo de 800 millones de Udis, equivalentes a 4,343 millones. Hay 13,199 millones de sobregiro en este rubro.

¿Y cuál fue la mentira con la que trataron de justificar este incremento desproporcionado?:

“De acuerdo con información de la Secretaría de Finanzas y Planeación del Estado, se explica por la menor recepción de recursos etiquetados federales para el gasto en educación, de tal forma que los requerimientos financieros para este rubro han tenido que ser atendidos con recursos estatales”.

Eso es lo que anota FitchRatings en las razones de la baja de la calidad crediticia al estado de Veracruz. Esa es la alfombra roja tendida para llegar al infierno financiero.

Javier Duarte se ufana que no ha adquirido deuda y dice que lo suyo fue reestructura.

FitchRatings lo desmiente y en su informe señala que “el incremento en el endeudamiento no se ha reflejado directamente en mayores montos de inversión”.

Para la calificadora bursátil no hay reestructura, sólo ampliación del débito.

Pero además la calificadora acusa “inconsistencia y falta de credibilidad en la información financiera”, esto aún y cuando es auditada por un despacho externo. Esto añade incertidumbre al desempeño financiero debilitado significativamente al cierre de 2015.

El camino al infierno financiero está lleno de malas intenciones.

Desde el 12 de agosto se activo un “evento preventivo” con respecto a la deuda de Veracruz, el cual puede llevar a una sobretasa de los créditos bancarios de 100 puntos base, y de no subsanarse en el próximo reporte del auditor, dichos créditos podrían acelerarse.

Esto es que el pago será más caro y que puede darse el reclamo porque se solvente de inmediato la deuda.

Antonio Gómez Pellegrin, el secretario de Finanzas, como cancerbero para que la puerta del infierno financiero permanezca cerrada, ha fracasado y los cerrojos siguen accionándose, a veces hasta de tres a la vez.

Una muestra de lo que puede ocurrir, es que en 2015 el servicio de la deuda ascendió a 9,789 millones, una cantidad altísima, impulsada porque se tuvo que hacer un prepago por 4,798 millones al crédito con Banco Inbursa, institución de Carlos Slim, que prefirió acelerar sus cobros que proteger a sus socios comerciales incluidos en el gobierno del estado.

¿Qué otros accesos hacia el infierno financiero han sido activados por el gobierno de Javier Duarte?

Veracruz, en el gobierno de Javier Duarte ha mostrado un crecimiento económico por debajo de la media nacional, que es otra de las anotaciones de FitchRatings.

La disposición de liquidez se debilitó significativamente al cierre del ejercicio 2015., quedando sólo en 575.9 millones, monto que representa 4.5% del pasivo circulante. O sea, casi nada.

Durante 2015 los montos de inversión total (inversión con recursos estatales y federales) decrecieron 28.9% con respecto a 2014, la inversión con recursos estatales resultó 69.7% menor a la realizada en 2014.

El nivel de inversión total con respecto al gasto total, de los últimos 3 años, promedió 8.6% del gasto, nivel por debajo de la mediana del grupo de estados calificados por Fitch, que está en 9.9%.

Durante 2015, la gestión y administración del estado de Veracruz mostró prácticas débiles que restan credibilidad y generan incertidumbre hacia el desempeño financiero de la entidad

En términos de transparencia en la información presupuestal, de acuerdo con el Índice de Información Presupuestal Estatal realizado por el Instituto Mexicano de la Competitividad (Imco), el Estado está por debajo de la media nacional.

 

Así pues, este lunes pueden abrirse de par en par las puertas del infierno financiero para Veracruz.

Javier Duarte puede quien dé el último cerrojazo.

Y todavía le quedan 94 días a su gobierno.

¿Alguien, por piedad a los místicos y los terrenales de Veracruz puede detenerlo ya?