Ver al futuro

31 mayo 2016 | 11:37 hrs |

Por Filiberto Vargas Rodríguez

La campaña está prácticamente concluida. Se dieron a conocer las encuestas más actualizadas y, en general, se percibe una ligera ventaja (dentro del rango del empate técnico) de Héctor Yunes Landa sobre Cuitláhuac García.

Como se vislumbró desde hace un mes, Miguel Ángel Yunes mantuvo su descenso y se ubica más de 5 unidades abajo.

A partir de estas cifras se puede anticipar un eventual escenario para la tarde del próximo domingo.

La elección no será muy concurrida. Hace seis años, en el 2010, salieron a votar 3 millones 115 mil veracruzanos, lo que representó poco más del 58 por ciento de la lista nominal. Sin embargo, en aquella ocasión además de elegir gobernador y diputados locales, también compitieron por las 212 alcaldías, lo que generó una mayor convocatoria entre los ciudadanos.

El hecho de que en esta ocasión no se elijan presidentes municipales, que las campañas hayan sido más breves, que el órgano electoral haya vigilado que los candidatos no se excedieran en la propaganda y que hayan imperado la guerra sucia y la violencia, permite prever que serán menos los veracruzanos que acudan a depositar su voto.

Una visión optimista sugiere que la votación andaría rondando el 50 por ciento de la lista nominal, que en esta ocasión es de 5 millones 666 mil 392 ciudadanos. Tal vez menos.

En el 2010 la contienda real se limitó a dos de los candidatos. Javier Duarte, impulsado por la coalición “Veracruz Para Adelante” (PRI, PVEM y PRV) consiguió un millón 356 mil 623 votos, casi tres puntos porcentuales por encima de los conseguidos por el candidato del PAN, Miguel Ángel Yunes Linares (un millón 277 mil 151). Muy lejos, en tercera posición, se ubicó la coalición “Para Cambiar Veracruz” (PRD, PT y MC) con apenas 401 mil sufragios.

En esta ocasión la competencia será “de tercios” esto es, que son tres los candidatos que se disputan realmente el triunfo, por lo que la suma de votos del ganador se prevé que sea mucho menor al millón de sufragios.

Hace seis años entre los tres candidatos con mayor votación sumaron 3 millones 035 mil 613 sufragios, y ahora es muy probable que aquella cifra sea superior a la que sumen la totalidad de los que asistan a las urnas.

Si sale a votar el 50 por ciento de la lista nominal, estaremos hablando de que entre todos los candidatos (incluyendo los votos anulados, que en 2010 fueron el 2.5%) sumen 2 millones 833 mil 196 boletas en las urnas de Gobernador.

Divididas esas boletas entre los tres principales contendientes les tocarían a cada uno poco más de 944 mil votos.

Si descontamos los nulos, y los votos que se vayan a los otros cuatro candidatos (Juan Bueno, Alba Leonila, Armando Méndez y Alejandro Vázquez), lo más probable es que sólo el ganador supere la barrera de los 800 mil votos, mientras que segundo y tercer lugar anden en el rango de los 700 mil.

Haciendo un ejercicio con las cifras que dio la encuestadora Ipsos, contratada por SDP Noticias, a partir de una votación del 50 por ciento de la lista nominal, Héctor Yunes Landa conseguiría 708 mil 299 votos (25%), Cuitláhuac García alcanzaría 679 mil 967 votos (24%), Yunes Linares tendría 566 mil 639 (20%); Alba Leonila y Juan Bueno sumarían 56 mil 664 votos cada uno (2%) y, finalmente, Armando Méndez de la Luz y Alejandro Vázquez no llegarían a los 30 mil votos (1%).

A esos números habrá que agregarles el 25 por ciento de encuestados que no respondieron (22%) o que anularon su voto (3%). Esos sufragios (más de 700 mil) claramente pueden modificar la tendencia, o ampliar la ventaja de quien va en la punta.

Hay quien sugiere que la mayoría de los votos indecisos terminarán inclinándose por el candidato con más opiniones favorables (Cuitláhuac García), pero otros plantean que se van con el encabeza la percepción de ganador, en este caso Héctor Yunes Landa.

A final de cuentas, lo que parece irremediable, es que Miguel Ángel Yunes sea el gran perdedor, y que Cuitláhuac García, con Morena, gane perdiendo.

 

filivargas@gmail.com