Usted, ¿cómo está viendo a los periodistas?

Foto: Gobierno de México
2 diciembre 2019 | 12:47 hrs | José Sobrevilla | José Sobrevilla


Por José Sobrevilla

 

Este domingo, durante la celebración del primer año de gobierno, unos periodistas tuvieron unas diferencias, al parecer por presuntos fanáticos de la cuarta transformación, y uno de ellos llegó este día preguntando ¿Usted cómo está viendo a los periodistas? Antes le comentó que esta conferencia de medios, mañanera, como le llaman, es un arma gigantesca; en la que pareciera que los periodistas están viendo como sus enemigos, como sus adversarios; y me parece que el papel de un periodista es cuestionar, revisar el poder y cuestionar hechos.

“Muchos aquí que cubrimos su campaña: algunos desde 2018, otros han llevado sus campañas pasadas, y parece que estos simpatizantes, estas cuentas de Twitter de las redes AMLOVE nos están viendo así. A mí me gustaría saber si usted ve a la prensa como un adversario, como un enemigo, si hay libertades para poder hacer nuestro trabajo, para poder estar reporteando”, preguntó el interlocutor.

El Ejecutivo le dijo que hay libertades amplias y que “Nosotros siempre hemos dicho que el periodista sebe estar lo más cercano que se pueda al pueblo y lo más distante del poder. El periodista no debe de estar al servicio del poder y eso era lo que sucedía anteriormente. Queremos que haya libertades completas y que se respete el derecho a disentir. No se debe agredir a nadie y ustedes tienen todo, todo, todo mi respeto y mi admiración”.

En redes sociales –dijo el interlocutor– se habla mucho en torno a que uno recibe dinero, y le han dicho ‘chayotero’, “que yo estoy cobrando, y entonces la única campaña presidencial que he cubierto es la suya”. Me gustaría aclarar si cuando era candidato presidencial de la coalición Morena-PT-PES, usted me dio algún dinero por alguna entrevista, o si me pagó cuando yo estuve cubriendo su campaña”.

No, pero además has hecho un trabajo profesional siempre –le dijo el Presidente–; la vez pasada que hubo este incidente, que me hiciste unas preguntas… “En torno al fallido operativo de Ovidio Guzmán”, interrumpe el interlocutor. Así es, –responde el Presidente– yo no sentí que me hayas faltado al respeto; solo cumplías con tu responsabilidad, estabas haciendo tu trabajo, no sentí que me agredieras, nadie me ha agredido. Lo que pasa es que hay mucha sensibilidad, que es lo que hay que ir poco a poco serenando, controlando. Esto se tiene que ir resolviendo porque se están dando cambios, reacomodos.

Ya la relación con los medios es otra; no es la que existía hace un año entre el gobierno y los medios a la relación que tenemos ahora, empezando –hablando con claridad– que ya no se gasta en publicidad lo que se gastaba antes. Eso sin duda es un cambio que genera desconcierto. Otro cambio esto, el que todos los días estemos informando.

Un tercer cambio es que hay más actividad en las benditas redes sociales. Yo les decía que cada ciudadano ahora es un medio de comunicación y eso desde luego que ya alteró las cosas. Luego hay una oposición, como es natural, que no está de acuerdo con los cambios que se están llevando a cabo y tiene esa oposición cierta influencia en medios. En el caso de nosotros no hemos censurado a nadie, no lo vamos a hacer. El reportero que hizo estas preguntas fue Irving Pineda de TV Azteca; pero al finalizar, la persona con quien tuvo las diferencias, pidió su derecho de réplica.

Esta quizá sea la última vez que yo venga a esta conferencia mañanera, es lamentable. Es lamentable que un compañero aquí presente abogó por la paz y manda sus granjas de boots a atacarme a mí. Está bien, no hay problema, si hasta de Jesucristo hablaron, que no hablen de mí, está bien, no hay ningún problema. Estoy violando la regla de la conferencia mañanera de tomar precisamente una situación personal y por ello estoy dispuesto a pagar las consecuencias.

Aquí lamentablemente se nos mira –la mayoría, no todos–  los periodistas nos miran por encima del hombro, por debajo del hombro. Si somos unos cualquiera, si no somos periodistas, argumentan. Si yo le hago daño a su movimiento, discúlpeme. Mi nombre Iver Alejandro, de redes sociales y lo apoyo.

La otra vez me llamaron fanático en la televisión a nivel nacional, se burlaron de mí, le dijeron burro a mi amigo, lo compararon con un burro. Esos que piden paz, esos que vienen a solicitarle a usted la paz. Yo no vengo a pelear, yo si ofendí a mi compañero, le pido una disculpa. Y pues espero que me disculpe usted, señor presidente. La verdad, sí soy un simpatizante, no lo idolatro, simplemente he venido siguiendo su lucha; y si por eso voy a ser juzgado y pide alguna compañera que me censure, está bien, lo acepto.

Señor, Presidente, me despido, yo ya sí no pretendo venir a la mañanera porque no tiene caso que me discriminen.

– No, no, no te vayas, no te vayas, quédate, o sea, somos libres, le dice el Presidente.

– Interlocutor: no tiene caso.

– Ya ofreciste disculpas y ahorita se van a dar un abrazo, ya, ya, se acabó.

Y se despidió el presidente, pero cuando los reporteros se pararon y gritaron ¡que se abracen! ¡que se abracen! Se levanta enojado el reportero de TV Azteca y se retira.

 

 

Esta es opinión personal del columnista