Una “picadita” para Duarte

31 agosto 2017 | 18:50 hrs | Carlos Jesús Rodríguez

CONTRA LO que acaso esperaba, la huelga de hambre del ex Gobernador Javier Duarte de Ochoa, simple y llanamente no ha despertado ni el interés ni la conmiseración de una sociedad que lejos de avizorarlo como víctima de persecución política o judicial, lo identifica como uno de los peores criminales de este País, en cuyo periodo (2010-2016) fueron ejecutados 18 periodistas y cinco más permanecen desaparecidos, independientemente de haberse cometido cientos, acaso miles de asesinatos que intentaron ser encubiertos mediante inhumaciones clandestinas. Duarte está muy distante de ser un Mahatma Gandhi –el líder indio que no hizo uno, sino 17 prolongados ayunos a lo largo de su lucha contra el dominio británico sobre su nación-; tampoco un Barry Horne –el activista británico defensor de los derechos de los animales que murió el 5 de Noviembre del 2001 a causa de una falla hepática tras su cuarta huelga de hambre en la cárcel donde cumplía condena de 18 años, tras ser acusado de incendiar una tienda que se encargaba de testear productos para animales y otra que vendía abrigos de pieles-; mucho menos Domilta Barrios de Chungura –la líder obrera que expuso numerosos testimonios sobre el sufrimiento de Bolivia, y que en 1967 fue arrestada luego de que el entonces Presidente René Barrientos mandara a un piquete de militares a las comunidades de Catavi y Llallagua a reprimir las protestas contra el abuso y explotación de los grandes empresarios mineros. Barrios permaneció 10 años en prisión, por lo que inició una huelga de hambre contra la dictadura, y en pocas horas miles de personas se sumaron a la medida, lo que obligó al gobierno a liberar a los prisioneros e iniciar una verdadera apertura democrática. Y qué decir de un Guillermo Fariñas, el psicólogo y periodista digital cubano que ha protagonizado hasta 23 huelgas de hambre en protesta contra el gobierno de Fidel –primero- y Raúl Castro, a los que consideraba “responsable” de la muerte de Juan Soto, quien resultó muerto tras ser detenido por la policía, y Orlando Zapata, líder social cubano.

NO, JAVIER Duarte es un glotón irredento que pudo haber muerto de un infarto, y no, precisamente, por su negativa a ingerir alimentos sólidos –para, dizque, exigir que cese la persecución contra su esposa Karime Macías Tubilla y algunos de sus colaboradores-, sino por el exceso de peso corporal, ya que medido y pesado minutos antes de iniciar el ayuno andaba en casi 125 kilos, cuando su peso normal, de acuerdo la estatura debería de ser de entre 72 a 75 kilos, lo que demuestra andaba sobrepasado por 50 kilos.

ALGUNA VEZ el doctor en psicología, Héctor Cerezo Huerta calificó al ex Gobernante de “hedonista”, teoría que establece el placer como fin y fundamento de la vida, y por lo menos la escuela cirenaica –dentro de las dos que aceptaban el término en la antigua Grecia-, plantea que un hedonista busca satisfacer sus intereses personales de inmediato, sin importar el de los demás. En pocas palabras, “primero mis dientes, luego mis parientes”. La otra escuela, la de los epicúreos -seguidores del filósofo Epicuro de Samos-, consideraba que en los hedonistas, la felicidad consiste en vivir en continuo placer, y aunque muchas personas comprenden el placer como algo que excita los sentidos, Epicuro definía que no todas las formas se refieren a lo anterior, pues lo que excita los sentidos son los placeres sexuales. Según él, existen otras formas de placer que se refieren a la ausencia de dolor o de cualquier tipo de aflicción. También definía que ningún placer es malo en sí, solo que los medios para buscarlo pueden ser el inconveniente, el riesgo o el error.

CEREZO HUERTA definió, paralelamente, al ex mandatario como narcisista, extremadamente terco y dogmático, además de analítico y de poseer un coeficiente intelectual por arriba del promedio, aunque acaso le faltó decir que Duarte de Ochoa es, también, un gluttiere, palabra derivada del latín que significa tragar en exceso la comida o bebida, lo que en México se conoce como glotón o insaciable. Y no se trata de una ofensa común: Duarte es un “glotón”, y lo demostró el pasado sábado cuando, al ser visitado por su hermano Cecilio (Cecil), degustó un plato de sopa de verduras, aunque cuando lo había terminado recordó que estaba en huelga de hambre y volvió a pedir su agüita, limoncitos y mielecita al estilo el osito Winnie Pooh, es decir, hizo un paréntesis tras 10 días de ayuno para saborear un rico caldo tipo juliana, de esos que llevan chayote, zanahorias, lechuga, papa y algunos otros ingredientes, y acto seguido reanudó la huelga de alimentos.

SABE DUARTE, según lo plantea el Protocolo de Malta –relativo a los huelguistas de hambre- que el rechazo de alimentos aparente o por un período corto raramente plantea problemas éticos, en cambio, un ayuno real y prolongado tiene riesgo de muerte o de daños permanentes para las personas que lo realizan, y puede crear un conflicto de valores para los médicos. Por lo general, las personas en huelga de hambre no desean morir, pero algunas pueden estar preparadas para hacerlo con el fin de lograr sus objetivos que, por lo visto, no es el caso del ex Gobernador en prisión que, tal vez, dentro de unos días, cuando sea visitado por un pariente o amigo jarocho acepte una “picadita” –sean serios por favor-, de esas que llevan chilito, cebolla y queso, o incluso hasta consienta una “dobladita” –por favor, seriedad señores-, tortilla doblada a la mitad con queso, rajas de chile xalapeño y epazote o, hasta incluso una estrujada que, total, como bien dijera el autor de “Chin chin el teporocho”, el chilanguísimo, Armando Ramírez Rodríguez: ¡que tanto es tantitito!!!, A ver que pasa…

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MAS DE tres se acalambraron tras el anuncio del empresario Ricardo Ahued que firmará el Acuerdo de Unidad Nacional el próximo domingo 3 de Septiembre a las 11 de la mañana en el Monumento a la Revolución de Ciudad de México, pues algunos ya dan por hecho que podría ser, o el candidato a Gobernador de MoReNa o al Senado. Nada más falso. En caso de aceptar, don Ricardo buscaría una diputación local plurinominal en 2018, seguro de que el partido del Peje será mayoría en el Estado y el se convertiría en una cuña en caso de que repita la alianza PAN-PRD. Al menos eso se sabe, aunque podría convencerlo el tabasqueño de aceptar otro reto. A ver qué pasa. Opina carjesus30@hotmail.com

*Esta es opinión personal del columnista