Un polluelo de 127 millones de años da pistas para entender la evolución de las aves

El polluelo, que murió poco después de su nacimiento y llegó a medir solo cinco centímetros y pesar 85 gramos

6 marzo 2018 | 10:09 hrs | Nmás1

El fósil de una cría de pájaro de la Era Mesozoica (hace 250-65 millones de años), está ayudando a los científicos a comprender la evolución de las aves. El polluelo, que murió poco después de su nacimiento y llegó a medir solo cinco centímetros y pesar 85 gramos, pertenece a un grupo de aves prehistóricas llamadas Enantiornithes. El momento de la muerte es importante porque se trata de una etapa crítica en la formación del esqueleto de un pájaro. Su cortísima vida ha dado a los investigadores una rara oportunidad de analizar la estructura y el desarrollo óseo de la especie.

Estudiar y analizar el desarrollo de los huesos puede ser clave para comprender desde si puede volar o si necesita quedarse con sus padres después de la eclosión o puede sobrevivir por sí mismo. “La diversificación evolutiva de las aves ha resultado en una amplia gama de estrategias de desarrollo de crías y diferencias importantes en sus tasas de crecimiento. Al analizar el desarrollo óseo, podemos observar toda una serie de rasgos evolutivos “, explican en un comunicado los investigadores, del Centro Interdisciplinario para la Vida Antigua de la Universidad de Manchester (Reino Unido).

Dado que el fósil es tan pequeño, el equipo usó la radiación sincrotrón para representar el diminuto espécimen en un nivel “submicrométrico”, observando las microestructuras de los huesos con extremo detalle. Así, descubrieron que el esternón todavía estaba compuesto principalmente de cartílago y aún no se había convertido en hueso sólido y duro cuando murió, lo que significa que no habría podido volar.

Los patrones de osificación observados en esta y en las otras pocas aves enantiornitinas muy jóvenes conocidas hasta la fecha también sugieren que las estrategias de desarrollo de este grupo particular de aves antiguas pudieron haber sido más diversas de lo que se pensaba anteriormente.

Sin embargo, el equipo dice que su falta de desarrollo óseo no necesariamente significa que la cría fue demasiado dependiente de sus padres para el cuidado y la alimentación, un rasgo conocido como altricial. Las especies modernas son altamente dependientes de sus padres cuando nacen, así que no se puede dar una respuesta binaria, sino más bien, contar con que existe un espectro, lo que dificulta aclarar las estrategias de desarrollo de las especies de aves desaparecidas hace mucho tiempo.

Muchas pequeñas especies modernas pueden volar batiendo sus alas ininterrumpidamente y siguiendo una trayectoria recta, pero si quiere aumentar la velocidad o volar largas distancias debe alternar periodos de aleteo con otros en los que las alas se pliegan junto al cuerpo. Este modo de vuelo describe una trayectoria ondulada, en la que el pájaro parece avanzar a saltos, pero la ventaja es que disminuye la resistencia que opone el cuerpo del ave al aire y se aprovecha la aceleración de la gravedad. Ahora, un nuevo estudio publicado en Palaeontology, revela que esta estrategia de vuelo pudo ser usada ya por aves primitivas hace al menos 126 millones de años.