Un duartista aspira a encabezar la ASF

23 noviembre 2017 | 9:56 hrs | José Ortiz Medina

El mundo de la política suele ser tan cortoplacista y de memoria tan selectiva, que rápido se olvidan los agravios y los actores que hasta hace poco eran señalados por su mal actuar en el servicio público, de repente reaparecen como si nada hubiera pasado.

Esto se lo decimos luego de enterarnos que el primer contralor del sexenio de Javier Duarte de Ochoa, Iván López Fernández, se inscribió ni más ni menos que ¡como aspirante a auditor Superior de la Federación!

Y esta vez no es broma ni “fake news”. López Fernández se anotó en el proceso a través del cual el Congreso de la Unión designará al próximo titular de la Auditoría Superior de la Federación, mismo que ya fue criticado y tachado por numerosas asociaciones civiles como opaco, sin rendición efectiva de cuentas ni mecanismos de evaluación de los candidatos al puesto.

O lo que es lo mismo: el escenario ideal para que un personaje de la calaña de Iván López Fernández, quien habría sido omiso en las transas del duartismo pero por alguna ra$ón no ha sido llevado ante la justicia por el yunismo vengador, aspire a un cargo de esta naturaleza.

Ya nomás nos falta que termine como el burro que tocó la flauta.

 Va el PRI contra el Peje por

actos anticipados de campaña

 De ahora en adelante, quienes aspiren a ocupar buscar candidaturas a cargos de elección popular el año entrante van a tener que ir muy derechitos, pues cualquier salida en falso les puede costar todo lo invertido.

Y es que las denuncias por actos anticipados de campaña van a estar a la orden del día durante el proceso electoral. Para muestra, la queja que el PRI presentará ante el Instituto Nacional Electoral en contra de Andrés Manuel López Obrador por considerar que el acto multitudinario con el que Morena celebró su Congreso Nacional este pasado lunes para presentar su “Proyecto Alternativo de Nación”, no fue otra cosa que un mitin disfrazado. Y a lo mejor no les falte razón. La cuestión es sustentar bien la acusación, que es donde la puerca suele torcer el rabo.

Por lo pronto y muy a su estilo, el “Peje” ya comenzó a victimizarse alegando que lo quieren “cepillar” de la elección a la mala. Y probablemente también tenga razón.

Pero si se “apejenta” y no escucha razones, como ya le sucedió hace doce años, se lo van a volver a “trabar”.

 El “regreso” de la Gudiño

Luego de una desangelada celebración de cumpleaños el pasado domingo, la ex alcaldesa de Veracruz, Carolina Gudiño, presentó este miércoles “su” libro “El Veracruz que yo quiero”.

Más allá de la calidad “literaria” de la obra, la reaparición de Gudiño no es en absoluto una casualidad: busca insertarse en el proceso electoral de 2018, para lo cual se mueve mediáticamente de nueva cuenta.

Sólo que las circunstancias han cambiado. Aun cuando sigue contando con el apoyo de su “padrino” de siempre, ya no es el otrora todopoderoso político que en algún momento estuvo “en la plenitud del pinche poder”. Y eso es notorio al percatarse de cómo le ha bajado el “rating” a la también ex presidenta del Congreso local, cuya épocas de “gloria” parecen haber quedado muy atrás en el tiempo.

Sin embargo, ella todavía cree que las puede y hasta aspira a ser candidata a senadora, para lo cual contará con el apoyo de la franquicia del “padrino”, el Partido Verde, con la idea de presionar desde ahí al PRI a la hora de las coaliciones.

Pero la verdad, alguien debería avisarles a éstos que la “fidelidad” ya es cosa del pasado.

 Edmundo, nuevamente

en el centro de la polémica

 El destacado político papanteco, Edmundo Martínez Zaleta, dará la nota del día este jueves. Promete una sorpresa en términos de militancia partidista, fijará su postura sobre el proceso electoral y lanzará un misil contra Renato Alarcón Guevara, presidente del CDE del PRI.

 Corintia, en la Segob

Quien se mueve con gran diligencia y prestancia en la delegación de la Secretaría de Gobernación, es Corintia Cruz Oregón. De mucho le ha de servir la ex candidata a diputada al Delegado que es bastante nefasto, casi rayando en la mediocridad.

*Esta es opinión personal del columnista