Trump: el cordero que hablará como dragón

19 enero 2017 | 13:00 hrs |

Por ‘El Negro Cruz’

El fin de todo el discurso oído es este: Teme a Dios, y guarda sus mandamientos; porque esto es el todo del hombre. Eclesiastés 12:13

Mañana viernes Donald Trump asumirá con el cuadragésimo quinto presidente de los Estados Unidos y existen temores fundados de que esto causará una época de desasosiego en el mundo.

El tema, quisiera abordarlo desde la perspectiva de la profetisa Elena G. de White y su escrito ‘Los Estados Unidos en la profecía’, publicado en el revelador libro “El Conflicto de los Siglos”.

En el mismo, la señora White nos explica de manera muy clara, basada en el libro del Apocalipsis, en particular en la profecía de Daniel, el origen del nuestro vecino del norte:

“la bestia con cuernos semejantes a los de un cordero ‘subía de la tierra.” En lugar de derribar a otras potencias para establecerse, la nación así representada debe subir en territorio hasta entonces desocupado, y crecer gradual y pacíficamente. No podía, pues, subir entre las naciones populosas y belicosas del viejo mundo, ese mar turbulento de “pueblos y muchedumbres y naciones y lenguas.” Hay que buscarla en el continente occidental”

Recapitulo: cuando en la Biblia se habla de ‘la bestia’, en origen se trata del dragón que trató de matar a Jesucristo cuando nació, dicho bicho no es otro que satanás, que alentó a Herodes a intentar matar al Salvador, por ello, Apocalipsis 14:9-10 nos dice:

“Y el tercer ángel los siguió, diciendo a gran voz: Si alguno adora a la bestia y a su imagen, y recibe la marca en su frente o en su mano, él también beberá del vino de la ira de Dios, que ha sido vaciado puro en el cáliz de su ira; y será atormentado con fuego y azufre delante de los santos ángeles y del Cordero”

No hay otra interpretación: el que adora a ‘la bestia’ beberá del vino de la ira de Dios.

Por razones de espacio, trataré de abreviar y por lo tanto apuntar que el siguiente heredero del legado de ‘la bestia’, al cual dio ‘su poder y su trono y su grande autoridad’, es el papado (la referencia se puede encontrar en Apocalipsis 13:1-10).

La pregunta lógica a este aserto sería ¿Por qué el papado que predica defender la palabra de Dios?

Por una razón sencilla que nos aclara la profetisa: porque como máxima autoridad de la Iglesia Católica, los papas han pretendido cambiar las leyes de Dios.

Para entenderlo, revisemos Éxodo 20:10-11 que es la base del Cuarto Mandamiento:

“Más el séptimo día es reposo para Jehová tu Dios; no hagas en él obra alguna, tú, ni tu hijo, ni tu hija, ni tu siervo, ni tu criada, ni tu bestia, ni tu extranjero que está dentro de tus puertas. Porque en seis días hizo Jehová los cielos y la tierra, el mar, y todas las cosas que en ellos hay, y reposó en el séptimo día; por tanto, Jehová bendijo el día de reposo y lo santificó”.

En este sentido, el papado ha intentado suprimir el segundo mandamiento respecto del culto a las imágenes y también alterar el cuarto, para decir que el día dedicado al Señor es el domingo, lo cual está consignado en distintos libros de historia. En pocas palabras, acogerse a el designio del papado, es guardar sumisión a estos y no a Dios, lo cual es una blasfemia.

Pero ¿Qué tiene que ver Trump con todo lo anterior?, veamos.

La Biblia señala que antes de la venida del Señor habrá un estado de decadencia religiosa análoga a la de los primero siglos.  Esta decadencia ya está dada cuando a partir del pasado siglo, el papado recuperó su fuerza y busca imponer, como nunca, su supremacía sobre la ley de Jehová.

En este contexto, regresamos a Apocalipsis 13:11:

“Después vi otra bestia que subía de la tierra; y tenía dos cuernos semejantes a los de un cordero, pero hablaba como dragón”.

Lo que señalábamos anteriormente, la interpretación es del nacimiento del pueblo estadounidense, que en el origen tenía un precepto bastante preciso sobre su fundación en su texto constitucional: “fue otorgada la libertad religiosa, y a cada cual se le permitió adorar a Dios según los dictados de su conciencia”.

Concluyo: cuando la Iglesia hace uso del poder civil busca promover sus propios fines y persigue a los disidentes, el poder de los obispos de Roma es un formidable ejemplo.

Donald Trump ha dado muestras precisas de su intolerancia hacia los latinos (los mexicanos en particular), los chinos, los musulmanes y otras minorías, su idea es ‘homologar’ a la sociedad de su país de acuerdo a su manera de ver el mundo, para ello, busca utilizar el poder civil.

Por ello, la imposición de observancias únicas en los Estados Unidos, equivaldría, en un sentido totalmente apegado al texto bíblico, a imponer la adoración de ‘la bestia’ y su imagen. No duden que pronto Trump buscaría imponer sus ideas religiosas, lo que sería el cumplimiento de la profecía.

Espero haber sido didáctico, es un tema complicado, les recomiendo acudir al texto de la profetisa Elena G. de White.