¡Todo es crispación!

26 junio 2017 | 22:49 hrs | Javier Roldán Dávila

¿Alguien leyó las ‘letras chiquitas’ del Contrato Social?

No sabemos en otras regiones del país, pero en Veracruz la hostilidad ya se volvió común.

Lo grave del asunto, es que no se trata de la hostilidad del Estado contra el crimen en todos sus ámbitos, es la discordia de todos contra todos.

En días pasados, arribó a la entidad el llamado ‘Autobús de la libertad’, que hace un recorrido por todo el territorio nacional promoviendo los valores católicos respecto del tema de la familia. Resultado, tanto en el puerto de Veracruz, como en Xalapa, el automotor y sus viajeros fueron agredidos por la comunidad LGBTTTI.

En caso contrario, si la comunidad LGBTTTI exige que paren los crímenes de odio, no falta el jerarca católico que desde el púlpito los recrimine de ser el mismísimo demonio.

En lo que toca a los comunicadores, si hacen preguntas o críticas incómodas, son señalados de estar ‘maiceados’ por el adversario del ‘ofendido’. En este mismo contexto, suelen hacerse análisis periodísticos que destacan, más que por su objetividad, por su causticidad.

El colmo es, que en el mismo gremio de los tunde teclas, se han dado ásperos intercambios de imputaciones, cuando antes la relación se regía por la sabia máxima: perro no come perro.

El ‘mal humor social’ escala, lo difícil es predecir si esta catarsis colectiva de mentar madres sin ton ni son, nos va a llevar a superar el enojo. Lo más probable es que el encono aumente.

Para corregir, lo importante es saber: ¿quiénes ganan con todo esto?

*Esta es opinión personal del columnista