Surge FLAVIA, reflejo del arte contemporáneo

“FLAVIA es un reflejo de otro edificio antiguo que está en el mismo barrio que lleva por nombre FLAVIA y nos pareció interesante funcionar como una especie de espejo, un espejo donde se vea reflejada nuestra sociedad”

Foto: Noreste
20 julio 2017 | 9:27 hrs | Ana Martina Ortiz León | Arte y Cultura

Xalapa, Ver. En una intermitencia de tres horas alrededor de 300 personas asistieron a la apertura de FLAVIA, el reflejo contemporáneo del frontón de la vieja casona del mismo nombre en la esquina que antes se llamaba Loma del Zapote y que ahora divide las calles de Jiménez y de Corona, a un lado del parque Los Berros.

El reloj marca las ocho de la noche, pero la hora de adelanto en verano provoca que aún haya claridad. Los invitados, que comenzaron a llegar desde las cinco y media de la tarde, invaden el frente número 42 de la calle empedrada y empinada de Jiménez. Una adulta mayor, que dice nació en 1927 y que siempre ha vivido ahí, los observa con atención sentada en el quicio de la puerta de su casa esperando escuchar música que la alegre.

Entre la concurrencia hay muchas caras conocidas y también reconocidas en el ámbito de las artes plásticas locales y que ya han trascendido las fronteras: Per Anderson, Elsa Naveda, Carlos Torralba, Mariana del Campo, Rabí Montoya, Roberto Rodríguez, Roxana Cámara, Abel Zavala, Alfredo Ayala, enumerar a todos sería llenar la nota únicamente con sus nombres.

En la planta baja del reducido interior, algunos conversan sentados en las escaleras; otros se acercan a la barra para pedir una cerveza de cortesía, mientras escuchan la música que interpreta el maestro Lucio. Por momentos hay una o dos personas que parecen caminar arriba de sus cabezas, efecto óptico que logra la fibra de vidrio colocada en la parte superior y donde hay una piedra azul que por grandota llama la atención de los asistentes. “Sólo pueden estar ahí dos personas”, advierte Salvador, el cuidador voluntario de la exposición “Improntas y transparencias”, de la artista Perla Krauze.

De ella se sabe, por la hoja de sala que escribió la curadora Graciela Kartofel, que es paisajista conceptual y barroca que “extiende su expresión más allá de la tela, del metal, de la piedra, de la resina y de la fotografía”; además de que “esta nómada de ciudades y poblados, investiga, recoge y estudia piedras, rastros, ramas, metales y barros”.

Foto: Noreste

Manuel Velázquez, uno de los artífices del espacio físico minúsculo pero mayúsculo en la promoción y comercialización del arte contemporáneo nacional e internacional, explica que hay tres ejes que se conectan: el principal es la galería que lleva al segundo que es la educación continua, a través de talleres, seminarios, cursos y conversatorios; el tercero y último, la cafetería, retoma las tertulias culturales, “donde la gente conviva y esté en contacto con los artistas”.

“FLAVIA es un reflejo de otro edificio antiguo que está en el mismo barrio que lleva por nombre FLAVIA y nos pareció interesante funcionar como una especie de espejo, un espejo donde se vea reflejada nuestra sociedad, donde se vea reflejada la comunidad y sobre todo la calle y el barrio que nos parece importante generar un proyecto de comunidad y un proyecto que haga relación con el entorno”.

Rafael Pardo Ramos, Alfredo Martínez Tejeda, José Antonio Flores Fulladosa y Alejandro Jiménez Cervantes son los otros personajes que secundaron el proyecto, “motivados, y convencidos de que el arte ha sido y sigue siendo aún un asunto de importancia fundamental para nuestra apreciada Xalapa”, se lee en el muro de Facebook de FLAVIA.

Los visitantes van y vienen; admiran la obra, se toman fotos, aceptan una cerveza o piden un vaso de agua, platican un rato y se despiden. Poco a poco FLAVIA se vacía, pero la invitación ya está abierta a todo el público.

La adulta mayor aún sigue sentada en el mismo lugar recomendando a los transeúntes que se agarren bien de barrotes y de paredes de las casas, “porque la piedra está resbalosa y se pueden caer”. ¿Le gustó la música que tocaron? “No me gustó, yo creía que tocaría una orquesta”.