Sueño americano, a la baja

5 noviembre 2014 | 7:00 hrs | | Poza Rica


Poza Rica.- Como medida para disminuir la migración que existe en Estados Unidos, y de paso mitigar la saturación de sus cárceles, el Gobierno de dicha nación ha deportado a miles de habitantes a sus respectivos países, entre ellos a los mexicanos.

Patricio Mora Domínguez, representante de la Dirección General de Atención a Migrantes del Estado de Veracruz en Reynosa, señaló que del millón y medio de ciudadanos que han sido deportados desde el inicio de la administración de Barack Obama, la mayoría son originarios de México.

«El Gobierno Norteamericano se ha propuesto limpiar las cárceles de personas con problemas de justicia», refirió.

Sin precisar a cuánto asciende el total de connacionales que bajo esta situación han sido deportados, indicó que todos reportan casos menores de encarcelamiento, destacando entre ellos pleitos familiares, el incumplimiento de multas de tránsito o disturbios en la vía pública.

Mora Domínguez añadió que independientemente de que hayan estado en la cárcel o no, al menos 600 personas – de diferentes nacionalidades – son recibidas mensualmente en el albergue Nuestra Señora de Guadalupe – en Reynosa -. De éstas, gran parte son mexicanos.

Paradójicamente, pese a su deportación muchos intentan nuevamente regresar a territorio estadounidense, aunque debido al reforzamiento de la seguridad en la frontera, fracasan en el intento. Lo anterior, ha provocado también que habitantes de diferentes puntos del interior de la República Mexicana desistan de su intención de migrar, disminuyendo así el flujo migratorio hacia dicho país.

«Es más complicado ir a Estados Unidos en busca de trabajo que antes. Tenemos exportadores de mano de obra de Michoacán, Zacatecas, Jalisco; y Veracruz entra en nueva etapa de migrantes, pero todo se detiene a raíz de esa gran seguridad en fronteras», declaró.

De acuerdo con Mora Domínguez, los mexicanos deportados pertenecen por lo general a municipios de Chiapas, Tabasco, el Estado de México y Veracruz, siendo este último el que menos migrantes registra en comparación con otras entidades.