Sucesión, PRI y gobierno responsables.

14 marzo 2016 | 18:52 hrs |

Por Rafael Arias Hernández.

Fin a 37 semanas y a 12 de elecciones. Letanía popular que se repite: ¿Dónde están, los miles de millones de pesos desaparecidos?, por “manos limpias y frente en alto”.  Más fama nacional y mundial, con Megamarchas de UV y protestas populares en aumento. Más requerimientos de devoluciones y comprobaciones. Más deuda. Más ejecuciones, desapariciones y fosas. Soledad y  repudio como destino.

Los cuantiosos y caros desastres del PRI-GOBIERNO, así como sus contados y onerosos logros y avances,  enseñan que hay que tener siempre presente y jamás olvidar: que las necesidades no se satisfacen por sí mismas; que los problemas no se crean ni resuelven solos; y  que ofensas y daños mayores al Estado de Derecho,  son impunidad y  cinismo gubernamental.

Denigrante, contraproducente e injusto,  imponer crimen sin castigo como ejemplo. ¿Dónde está la voz y reclamo partidista?

Tema de interés individual y colectivo,  de diálogo y debates públicos, de acuerdos y desacuerdos. Sin duda relacionado con Justicia, Bienestar Social y Buen gobierno; insoslayable para libertad y pluralidad,  responsabilidad y solidaridad.

Tema de actualidad y trascendencia en toda Democracia; y más importante en elecciones, y  no sólo de distracciones mediáticas.

LECCIÓN NO APRENDIDA Y PADECIDA.

Experiencia propia y ajena, repetida hoy, aquí y en muchas partes.

Empezar por recordar que quienes gobiernan y el partido que los postula, apoya y alienta son, en gran parte, responsables y culpables de lo que se padece, sufre  y aguanta. Urgente, la  revocación de mandato.

Nada nuevo. ¿Querían poder y representación pública?

Como lo consiguieron y tienen  privilegio y responsabilidad de gobernar. Ahora, lo mínimo es exigirles explicaciones, rendición de cuentas y realizar auténticas evaluaciones para, si acaso hay algo bueno, consolidarlo y mejorarlo; y si, por el contrario, como sucede y comprueba, abundan errores, pérdidas, fracasos y retrocesos, así como  saqueos y desaparición de miles de millones de pesos, entonces hay que evaluar y proceder a señalar responsables y culpables, para procesarlos y, en su caso, sancionarlos.

Pero sobre todo, poner atención y acción inmediata a cinismo y prepotencia, para impedir que responsables y  causantes de los desastres sigan causando daños y  privaciones.

Nada de que olímpicamente se incorporan a equipos de campaña o al hampa electoral. No más de los mismos ineficientes y delincuentes en el gobierno, es debe ser prioridad elemental despedirlos.

Cierto, a muchos la Historia los juzgará; pero no menos deseado y esperado, es que si  justicia y  ley los alcanza y somete ahora, es mejor. Imprescindible y recomendable, inmediato control de daños y remediación o corrección de afectaciones y consecuencias.

Atención eficaz y oportuna a necesidades y rezagos de la población; y, solución oportuna a problemas y conflictos sociales.

Insistir y señalar a responsables y culpables, por costosos sacrificios y privaciones sostenidos y padecidos.

Contraproducente desatender y permitir continuidad de usos y abusos de servidores públicos, nombrados y ratificados,  repetidos y fortalecidos, incluso premiados con nuevos nombramientos y hasta fuero y protección oficial. Más cuando electos y contratados en el gobierno, improvisados o preparados, se convierten en conocidos intocables y reciclables. ¿Es obligado repetir y sostener más de lo mismo, y de los mismos?

INDISCUTIBLES RESPONSABILIDADES PRESENTES.

Objetiva y profesionalmente. Lo que hoy pasa en Veracruz, debe reclamarse en buena medida al PRI y a los gobernantes que en los últimos años ha  llevado al poder, así como a políticos y funcionarios que se han beneficiado, al tomar parte de decisiones y acciones, complicidades y omisiones.

Escandalosos saqueos, cubiertos con alteraciones de  fiscalización y desapariciones contables. Irresponsabilidad y cinismo, que han arruinado  administración oficial, quebrado  finanzas públicas, y causado  mayores crisis,  debilitamiento y quiebra de instituciones gubernamentales. Ineficiencia y delincuencia en lavandería de  Contraloría,  Órgano de Simulación Superior ORFIS y encubrimiento de diputados.

Cuestionadas y limitadas transparencia, acceso a la información, fiscalización y rendición de cuentas.

Poca o nula participación ciudadana y social en asuntos públicos y gubernamentales. Cero diálogos y  raros debates públicos, crítica y autocríticas ausentes, repudiadas o ignoradas. Ni de chiste hay evaluación y contraloría social verdadera y efectiva; y si, en cambio, sobra simulación y evasión oficiales.

Partido en inanición y olvido; militantes y simpatizantes ausentes y marginados. Membretes y organizaciones inexistentes. Ni Democracia ni Justicia Social y más presencia del Hampa Electoral.

Así que llego la hora de evitar la continuidad de la impunidad. Es nuestra responsabilidad impedirlo.

No hay de otra y para empezar, es urgente enfrentar el mal que nos aqueja. Erradicar el dominio de ineptitud e ineficiencia. Identificar y combatir, sancionar y eliminar, tanto transgresión sistemática de la norma, como delincuencia acostumbrada o institucionalizada, en administración pública y  gobierno.

Ni simulación, ni desinterés o disimulo. La gravedad de los problemas y la complicación de la situación,  exigen que se señale e identifique a responsables y culpables; incluso,  reiterar que usualmente son intocables y reciclables.

Y aunque no se crea y espere, también hay que tener presente lo importante que es  reconocer y valorar las excepciones, cuyo trabajo, esfuerzo y resultados hablan por ellos.

Es de justicia hacerlo, no todos son iguales, hay regulares y buenos; aunque nunca se debe olvidar, que también hay malos, peores y perversos reincidentes.

Lamentable y preocupante, sostener y soportar a  muchos políticos y gobernantes, de conocida ineptitud y prepotencia,  ineficiencia y delincuencia. Imposible ocultar y soslayar que en muchas formas, se han convertido en  destacados causantes y promotores de resistencia y desobediencia civil, de justificadas inconformidad y protesta sociales,  que crecen y se fortalecen.

Estructuras gubernamentales afectadas por improvisación, incapacidad, servilismo, abyección, simulación, encubrimiento, complicidad, corrupción,  burocratismo, torpeza, inexperiencia, impreparación, ignorancia…y más.

En fin, no hay que olvidar que una invitación a la rebelión efectiva es aquella que, en situación difícil y compleja, el gobierno pretende imponer injusticia y abuso, ineptitud e  impunidad, causando carencias y limitaciones, rezagos y  sacrificios en aumento.

Bien se sabe. Éste y otros temas de análisis y debate están abiertos y son, parte de la agenda mínima de fortalecimiento de la participación ciudadana y sociales, fundamentales para gobernar al gobierno.

*AcademicoIIESESUV@RafaelAriasH.Facebook:VeracruzHoydeRafaelAriasHdez