Sucesión, ¿Desaparecen millones de pesos?

29 febrero 2016 | 14:56 hrs |

Por Rafael Arias Hernández.

A   39 semanas del final y a casi cuatro meses de elecciones. Más requerimientos de devoluciones y comprobaciones. Más saqueos, desviaciones y apropiaciones indebidas de recursos públicos.  Más fosas, desaparecidos y eliminados.  Más repudio, rechazo, inconformidad y protesta.

La Universidad de la vida enseña que la experiencia hasta hoy padecida, debe ser superada y aprendida. Impedir que continúe y se repita o empeore.  Apoyar o encubrir a los mismos, es seguir de mal en peor. ¿Hay excepciones que merecen oportunidades?

Lo cierto es que se prueba y comprueba que un mal o peor gobierno no sólo desaparece recursos públicos, sobre endeuda, privatiza, no rinde cuentas, ni es transparente y mucho menos eficiente.

Irresponsable y descuidado consume valiosas oportunidades, debilita y quiebra instituciones; y, consecuentemente, no garantiza y niega, parcial o totalmente, libertades y derechos, logros y avances.

Lección repetida, padecida y no aprendida. No hay porque aguantar un mal y peor gobierno, que ocasiona e incrementa inconformidades y  protestas; crea y fomenta desobediencia y resistencia civil y social; y es autor o partícipe de pérdidas y retrocesos, limitaciones y sacrificios de la población que, por cierto, no le tiene más credibilidad y confianza, ni atención y respeto.

DESAPARECER Y ENDEUDAR.

Preguntas inocultables, ¿se  van a permitir asalto y saqueo de delincuentes gubernamentales? ¿Habrá perdón y olvido, desidia y apatía, indiferencia e indolencia ciudadanas y sociales? ¿Crimen sin castigo? ¿Maleantes gubernamentales intocables y reciclables?

Por  lo pronto  vigentes y actuantes en el hampa oficial, tanto unidad política y partidista en complicidad e impunidad, como pacto o compromiso de encubrir y tapar, incluso de conseguir protección y fuero.

Llegan al descaro de imponer subordinados incondicionales, cómplices y familiares. Ahí van bajo el principio de encubríos los unos a los otros. Mientras aumentan pruebas y evidencias contra forajidos y malhechores en el gobierno.

Clamor general. Secreto a voces. Inocultable el tamaño del daño.

Las pruebas están a la vista y hasta en sus propias confesiones, declaraciones y aceptaciones.

¿Qué con los más de 2 mil aviadores detectados y reconocidos por el propio gobernador? ¿Perdidos, inventados o secuestrados?

¿Qué con  35 mil millones mal utilizados, desaparecidos o desviados, detectados por el Auditor de la federación?

¿Qué de una creciente deuda pública, que no se sabe su total-total, hasta dónde ha llegado, no hay obras ni inversiones públicas obligadas y  a todos se debe?

¿Qué de los beneficiados con sobre endeudar y privatizar?

¿Qué de los 2 mil millones de la UV, los de la reserva del Instituto de Pensiones y los tomados a dependencias e instituciones de gobierno, órganos y Ayuntamientos?

El carísimo cártel de la fiscalización, en la cómoda simulación. La lavandería de la Contraloría, el Órgano de Simulación Superior y la Comisión de petulancia, simplemente no funcionan.

NO MÁS DE LOS MISMOS

Otras preguntas simples y sencillas, entre muchas que se hacen presentes:

¿Continuidad o cambio? ¿Nos dejamos y aguantamos? ¿O erradicamos el mal y recuperamos el control, para gobernar al gobierno?

No a los responsables y culpables, ni a los cómplices y encubridores. Imprescindible, para empezar, es impedir que la impunidad tenga oportunidad.

La de más de lo mismo, con los mismos en el gobierno es invariable y predecible. No hay milagros, ni cambios. Lo seguro, es que va y se irá de mal en peor.

En el otro caso, el de cambiar para mejorar, es preciso entender que el inicio de la solución, es no dar oportunidad a  simulación y repetición, a distracción y engaño, porque es eternizar y agravar más los problemas y beneficiar a sus causantes o cómplices.

Absurdo elegir y perpetuar, alentar y apoyar verdugos y perversos, ineficientes y delincuentes. ¿Cada pueblo tiene el gobierno que se merece y padece?

Por eso hay que tener cuidado en la renovación, preciso identificar y distinguir continuismo y variación, renovación y conservación. Reciclar o cambiar unos por otros

Muchos de los que se dicen el remedio en realidad son la enfermedad, parte de ella o la favorecen.

Lo importante y por lo que se debe empezar es no permitir que los mismos se encarguen de atender y resolver lo que ellos mismos causaron, alentaron o permitieron.

Experiencia vivida y padecida. Iluso esperar que cambien y se afecten entre ellos.

BANDA QUE MANDA Y SAQUEA.

Y hay que insistir e insistir, señalar que intocables y reciclables son parte importante de la multicitada continuidad de la impunidad; que es vital y urgente evaluar permanente y sistemáticamente a todo servidor público, para identificar malos de buenos, regulares de peores, nefastos de eficientes; y, superar  pasividad, desinterés y conformismo ciudadano y social. Imposible cambiar si se continua en más de lo mismo y con los mismos.

Compruébese como de una y mil formas la complicidad une y fortalece a la banda que manda, al cartel en  el poder, a la pandilla juvenil en turno.

No importa su preparación y experiencia, no es necesario ser capaz y eficiente. No importan aptitudes, conocimientos y habilidades profesionales; y mucho menos someterse a evaluación pública basada en hechos, en resultados. Lo importante es  obediencia ciega, abyección probada y servilismo sin límites. Contadas excepciones los institucionales, responsables  y honestos.

Obsérvese el sistema encubridor. Compruébese, el arte distractor y convenenciero que no acusa y persigue a los criminales. Identifíquese, a todo aquel que simula al protestar  y declarar, pero en la práctica no cumple ni exige que se cumpla la ley y castigue a los culpables, de escandalosos  delitos que simplemente quedan impunes.

En su lugar, como es y ha sido costumbre, se pospone y alarga, se dice y promete que se atenderá;  y hasta se reforma o hace ley que, obvio, no se cumple ni cumplirá. En pocas palabras, “se patea el bote”. Se exige  atención a otros crímenes menores que, sin duda, merecen atención pero se quedan cortos, son más  encubrimiento y distracción.

Urgente gobernar al gobierno.

Apoyo y fortalecimiento del activismo responsable, participativo y evaluador permanente de los asuntos públicos y de la actividad gubernamental.

 
*AcademicoIIESESUV@RafaelAriasH.Facebook:VeracruzHoydeRafaelAriasHdez