Sorprendidos

10 noviembre 2016 | 20:31 hrs |

MOLE DE GENTE SORPRENDIDOS

VIRGINIA DURAN CAMPOLLO

Sorprendi√≥ al mundo el triunfo de Donald Trump. Fue impacto universal, el que sea el nuevo presidente de los Estados Unidos. Un hombre cuestionado por la mayor√≠a, por su personalidad controvertida. Agresivo, impulsivo, irracional con serias inclinaciones hacia el despotismo. Su lenguaje corporal y verbal, creaba distancia. No era el favorito. Hasta el √ļltimo momento, antes de la elecci√≥n, todas las encuestas ser√≠as daban el triunfo a Hillary Clinton. Era una oportunidad inmejorable, que fuese una mujer la mandataria del pa√≠s m√°s poderoso econ√≥mica y militarmente. Aport√≥ con una sabidur√≠a pol√≠tica, de un aprendizaje mayor -en su larga carrera- en puestos claves del gobierno estadunidense. El g√©nero perdi√≥ una ocasi√≥n deseada por muchas. En contra parte, sentimos preocupaci√≥n por la misoginia y machismo del sujeto. Varias aristas tiene el tema y los analistas especializados dan luz. Como mexicanos, la desgracia no pudiera ser mayor. Los asuntos para nuestro pa√≠s sobre pol√≠tica externa, el Muro, remesas, TLC, exportaciones son de riesgo. Su comentario de que los mexicanos somos criminales y violadores, no avizora nada bueno y ser√° de m√°s rechazo para los connacionales. Es un personaje peligroso para el mundo. *** La resonancia estremece y se clama nacionalismo. Un sinf√≠n de propuestas. En simplicidad, por ejemplo, no consumir productos americanos y hacerlo de lo que aqu√≠ se produce. Revivir la actividad del campo, pudiera ser una opci√≥n. Lamentablemente a nuestros pol√≠ticos eso no les importa, sino tener grandes negocios con ellos como el armamento. Los partidos pol√≠ticos se muestran oportunistas y hacen un llamado a la unidad, cuando los mismos est√°n partidos. Lo que debieran hacer es s√≠ unirse, pero a la defensa del pa√≠s consignando a funcionarios p√ļblicos depredadores. Persisten en su show medi√°tico, que nadie les cree. Un llamado a la ciudadan√≠a, para que se integre plenamente para coadyuvar en lo que se pueda. Norteamericanos y mexicanos, empiezan a emigrar a su lugar de origen o Canad√°. Otros miles se manifiestan con cierta violencia, en contra de la designaci√≥n en diferentes estados. Esto apenas empieza. *** Al respecto nos quedamos con la an√©cdota que cuenta Ricardo Rocha, que hizo Carlos Denegri- uno de los periodistas m√°s influyentes y poderosos de la √©poca-cuando estados Unidos dej√≥ caer la bomba at√≥mica en Hiroshima. Inici√≥ su prestigiada columna con un ‚Äúpadre nuestro que estas en los cielos‚Ķ‚ÄĚ y dej√≥ el espacio en blanco. As√≠ de delicado el asunto. *** No est√° mal recurrir a nuestras sanas costumbres, como el adquirir los alimentos en los mercados. Esos sitios ancestrales llenos de colorido y sabor. Los grandes tianguis, que deslumbraron a los conquistadores como Tlatelolco. Ah√≠ se vend√≠a de toda la riqueza que la tierra nos brinda. Consumir lo que los artesanos mexicanos, elaboran y sentirnos orgullosos de lo que somos. Estados Unidos no tiene la cultura milenaria de M√©xico. Carecen de las grandes culturas como los Aztecas, Mayas, Olmecas, Toltecas, Zapotecas, Totonacas. No podemos sentirnos menos. Entender a quienes nos rechazan, porque es su ignorancia lo que les impide valorar a nuestro gran pa√≠s. *** Le√≠ una narrativa cubana, lament√≥ no recordar a el autor, que se titula La Casa. La construcci√≥n cuenta, la vida de sus habitantes. Pienso en Casa Veracruz y cu√°nto podr√≠a describirnos, de los s√°trapas que la habitaron. Un peque√Īo reino, donde sus habitantes viv√≠an en el derroche total. Los espacios, con mobiliario muy caro. Las paredes adornadas, con cuadros valiosos. Vajillas de porcelana, copas de cristal cortado y cubiertos de plata. Figuras de materiales finos. Una cava con vinos hasta de 120 mil pesos. Un lujo excesivo de unos reyezuelos, de origen muy bajo, amorales convertidos en nuevos ricos. Mientras la mayor√≠a carece de lo estricto. *** Y para las agruras del mole‚Ķusted sabr√° qu√© tomar. Hasta la pr√≥xima.