Solo se les conocen imposiciones

14 agosto 2017 | 8:30 hrs | Jorge Miguel Ramírez Pérez | Jorge Miguel Ramírez Pérez

Es de risa lo que dice Yeidckol Polenvsky  pero también irrita, de que en el Morena no hay imposiciones y que las bases deciden. No cabe duda que esta señora que es la segunda de a bordo de López Obrador, está obligada a defender a su jefe de cuanta cosa se le cuestione siempre y cuando se tenga que mentir.

En ese partido de un solo hombre, de un solo candidato, de una sola decisión, la base es él mismo, porque si no fuera así, habría una historia de precandidaturas perdidas, de inconformidades que confluyen en la renuncia a la militancia, como sucede en el PAN; o de grillas interminables, entre los grupos políticos que intrigan y se zancadillean, como sucede en el PRI, donde los que son cabezas ejercen sin miramientos de electores omnímodos, de decisores únicos, también de la prerrogativa de ser el alma de las masas, solo con el pequeño detalle que duran en ese ejercicio del poder, generalmente menos que lo que dura el periodo del que fueron electos.

Pero ser líderes vitalicios solo sucede en los sindicatos más tradicionalmente recalcitrantes, y aún allí,  tienen procesos de simulación que las autoridades laborales validan, para no perder forma.

Lo de ser el amo político hay que preguntárselo a los que hasta se disfrazan de jefes de las fuerzas militares de sus países, como los Castro, Ortega, Chávez, Maduro y a los que les gusta el atavío folklórico como Evo Morales, alrevesados en todo desde el que le puso el nombre, que a de haber bautizado a una niña como Adana, nomás para ir en contra de la corriente.

De esa calaña de autoritarios y engaña bobos, es Obrador. Quiere ser todo, si es boda el novio, si es bautizo el niño y si es velorio, el cura. Es uno que quiere convencer a las mentes convenencieras, de que la suerte política de los pueblos dependen de una persona, es decir es mesiánico; les dice y le creen,  que dependen del proyecto de nación de esa persona; como si las naciones fueran, objeto de un proyecto y no resultado de la historia. Aunque a decir verdad Hitler, si lo creía, él suyo era un proyecto darwiniano, donde proyectaba a su nación aria, como amos del mundo.

Cuento grande, ese del Fürer que hasta los racionalistas germanos lo creyeron. No me sorprende que los mexicas la raza de bronce le crea a Obrador.

Sí, Obrador dice que México depende de él, que si él es, México gana, se va a los cuernos de la luna; imagínese lo desubicado, para creerse un ser de excepción;  e imagínese en que condiciones de desesperación, esta todo el que espera, que un tipo que se hace el divertido, le resuelva la vida, lo meta en una nómina para hacer nada, perdón, para votar toda su existencia por su amo.

Porque no entender que México depende de todos los mexicanos, no nada más de la pasividad de los mexicanos, sino de su esfuerzo personal y colectivo, es claudicar a la ensoñación, de una persona que habla de ser honrado, no honesto. Porque no hay que confundir el castellano; lo que quieren Obrador y sus cortesanos es buscar la honra, la distinción criolla del patriarca, del cacique, ser honrado, colmado de honores, pues.

Porque ser honesto es para comenzar decir la verdad y actuar con la verdad. Y eso ni la Yeidckol ni su jefe la conocen, porque sencillamente cuando quiso Obrador bloquear hace ya más de seis años: la alianza PAN-PRD, para que el PRI saliera del Edomex,; sin consultar a nadie, sin acuerdo con las mentadas bases, en un mitin ungió unilateralmente, e impositivamente a la Yeidckol, como candidata de la izquierda,  al gobierno de esa entidad. Sin asamblea, consejo o cualquier mecanismo que para estos menesteres no existen, la impuso en público. Allí está en los medios.

Así como la impuso, al rato la desimpuso; e  ipso facto, impuso a Alejandro Encinas.

Y ese episodio lo menciono porque la señora que dice que no hay imposiciones, ella misma fue y ha sido impuesta, y sabe de sobra que así es el estilo; la lista abreviada de las demás imposiciones no caben en este artículo.

Las de Cuitláhuac es cierto, fueron  imposiciones compartidas con Duarte y con Fidel, pero Obrador las asumió como propias.

Ahora que las encuestas del centro político le otorgan todo el apoyo del pueblo de México a Obrador y nada para nadie más… ¿no será que quieren también seguir en la marcha siempre unilateral de ese estilo  e imponerlo?

*Esta es opinión personal del columnista