Solidaridad es la cuestión

24 septiembre 2017 | 22:53 hrs | Por Javier Roldán Dávila

La insoslayable brevedad

El futuro está en la solidaridad militante, claro, si al menos cubre la semana inglesa

El daño causado por los movimientos telúricos permitió revivir un aspecto social que yacía adormilado en la memoria colectiva: la solidaridad.

El sentimiento se dio en todos los sectores, lo mismo entre los grupos vulnerables que en las clases más acaudaladas, en los tres niveles de gobierno y en la escena internacional, como suele ocurrir, no faltaron algunos vividores que quisieron lucrar con la tragedia, pero todo quedó opacado por el trabajo comunal.

Sin embargo, hay un aspecto que llama mucho la atención y tiene que ver con el por qué sólo desplegamos esta conducta en situaciones extremas.

Una sociedad cohesionada en torno del interés común, no viviría la violencia criminal que hoy padecemos en el país.

Tampoco sería sencillo que los gobernantes realizaran sus tradicionales triquiñuelas, si los ciudadanos tejiéramos una red de supervisión sobre los recursos de la Hacienda Pública.

Es más, la relación comunitaria permitiría la conformación de grupos de análisis que retroalimentarían al elector a la hora de tomar una decisión respecto del sufragio, esto daría posibilidad a que, como en la informática, se aplicara la inteligencia colectiva en pos del progreso social.

Mucho más se podría hacer, pero volvemos a la cuestión ¿por qué sólo en momentos de crisis?

*Esta es la opinión personal del columnista.