Slim pide acceso a la TV de paga por satélite y a cambio ofrece usar las redes de Telmex, Telcel y Altán

El grupo asegura que habilitar un acceso de televisión para alguna de sus empresas subsidiarias como Claro TV beneficiará a la oferta de servicios convergentes en el país

29 mayo 2019 | 9:52 hrs | El Economista | Economía


América Móvil se encuentra en la disponibilidad de realizar inversiones adicionales para el despliegue de infraestructura de nueva generación y de echar mano de las redes de TelmexTelcel o de Altán Redes, inclusive del brazo mayorista que resulte de la separación funcional de ese primer operador, para crear productos de televisión de paga por satélite o por conexiones de banda ancha fija y móvil, a cambio de que el Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT) autorice su ingreso al negocio del video en México.

El grupo asegura que habilitar un acceso de televisión para alguna de sus subsidiarias como Claro TV beneficiará a la oferta de servicios convergentes en el país, además de que otros mercados como el que toca al servicio de Internet de banda ancha mejorará en su calidad, cobertura y velocidad de conexión, pues al existir un agente con interés de mandar una señal de TV de paga por esa vía de comunicación y con capacidad financiera para desarrollar nueva infraestructura de red, se obligará a otros competidores a construir más redes, mejorar sus ofertas de contenidos y a disminuir precios al consumidor, quienes, a parecer de AMX, han concentrado sus inversiones en fibra óptica sólo en áreas rentables de cobertura.

AMX dice querer apoyar la cobertura social

La compañía sostiene que con la decisión regulatoria de habilitarle una señal de TV de paga, también se estaría apoyando la política pública del actual gobierno de llevar cobertura y conectividad de servicios a regiones desatendidas en cuanto a telefonía, Internet o televisión restringida, por el sólo hecho de que estaría obligada a invertir en nuevas redes por la misma dinámica del mercado.

América Móvil ofrece además la posibilidad de configurar servicios empaquetados con insumos de la Red Compartida de Altán Redes en aquellas plazas y mercados donde haga sentido a su plan de negocios explotar esa red móvil, con lo que este proyecto público-privado que ha sido empujado por el gobierno desde el sexenio pasado tendría entre su cartera de clientes a la primera empresa del sector por volumen de ingresos y clientes.

Esto es lo que promete América Móvil al IFT para poder entrar al mercado de la televisión de paga mexicano, que anualmente, de acuerdo con la consultora Dataxis, genera un negocio de 2,885 millones de dólares.

En principio, el grupo ofrecería servicios de TV de paga a través de su flota de satélites Star One con los que ya cubre América Latina y Norteamérica, y a través de una autorización de Claro Sat y vía una concesión que eventualmente consiga su marca Claro TV, como documentó anteriormente este medio.

“La entrada de América Móvil como un nuevo jugador de escala nacional que ofrezca TV de paga generará beneficios no sólo en ese mercado, sino también en otros relacionados como el de la banda ancha, así como en la oferta de servicios convergentes (…) Esta provisión implicará innovaciones estructurales en los mercados de telecomunicaciones en México, alineados con los objetivos de la política pública, pues estarán encaminadas al beneficio directo e indirecto de la población, tanto por el incremento en la oferta de servicios TV de paga, así como por la modernización y ampliación de la infraestructura que habilitarán la prestación convergente de servicios de banda ancha de mayor cobertura y velocidad”, escribió la compañía en sus comentarios enviados al IFT respecto a la efectividad de la regulación asimétrica que pesan sobre AMX desde marzo de 2014 y que ahora han entrado en análisis por el regulador.

La competencia no le ha comprado insumos para TV de paga a AMX

Según la empresa, otro factor para que el IFT habilite su ingreso a la televisión restringida está en el hecho de que hasta mayo de 2019, AMX tampoco provee insumos o acceso a usuarios finales que puedan ser considerados como necesarios para que otros operadores participen de mejor manera en ese negocio:

“De acuerdo con el IFT, en septiembre de 2018 los operadores de TV de paga contaban con 19.5 millones de suscriptores, los cuales atendieron sin utilizar insumos o medios de acceso necesarios provistos por AMX. Por ello, no es posible argumentar de manera razonable que el ingreso de América Móvil al mercado pudiera colocar en condiciones competitivas desventajosas, de manera directa o indirecta, su ambiente de competencia”, recalcó el grupo.

El IFT reconfirmó este lunes que a partir del año 2020 se ajustarán las medidas de preponderancia aplicadas a los agentes económicos preponderantes de radiodifusión y telecomunicaciones, luego de un análisis bianual a los resultados de esa regulación. El IFT puede suprimir o incorporar nuevas medidas asimétricas para cualquiera de esas empresas, pero de momento el regulador evitó comentar que se reforzarán esas políticas para Televisa y AMX.

AMX, en cambio, insiste en que Grupo Televisa ha venido concentrándose en la televisión restringida del país, con la compra de varias cableras, que ya por la oferta satelital tiene el 71.5% de ese segmento de negocio.

“A partir de 2014, Televisa ha adquirido sin control regulatorio a la mayoría de proveedores de TV de paga por cable del país, lo que aunado a la falta de nuevos jugadores ha exacerbado la concentración. Esta falta de competencia ha impedido una mayor penetración de la banda ancha, ha generado mayores precios de TV de paga y una menor calidad de estos servicios.

América Móvil sustenta estos dichos con base en que mientras la televisión de paga ha elevado en 15% sus precios, los servicios de telefonía móvil y la telefonía fija e Internet han caído 43 y 26 por ciento. Y añade que desde el 2016 la penetración de la TV restringida se ha estancado; de 17 puntos porcentuales que crecieron entre 2013 y 2016, apoyada por la transición a la televisión digital, a tener un nivel de 68.3 puntos en 2016 y otro de 65.5 unidades en 2018. En contraste, presume la empresa en su informe al IFT, la penetración de la banda ancha móvil y fija se incrementó en 24.1 y 15%, respectivamente, en el mismo tiempo.

La compañía alega también, que si bien la brecha digital ha ido abatiéndose en México, respecto a los niveles de los países que integran la OCDE no ha sido así, ya que en ese rubro la brecha aumentó a 16.5 puntos en 2017.

Slim ha preparado a su flota Star One para llegar a México

AMX apuesta a que si consigue la habilitación deseada, el arranque de sus productos de TV de paga será por vía satelital y por IPTV. Por el lado del satélite, América Móvil consiguió que su filial Claro Sat lograra una autorización para enviar y recibir señales satelitales a través del satélite Star One D1, que cubre con una mejor cobertura el territorio mexicano. En lo que tiene con ver con las redes cableadas, Telmex roza los 300,000 kilómetros tendidos de red de fibra óptica.

A su vez, AMX mantiene en trámite la solicitud de Claro TV para vender paquetes de televisión de paga en el país, un producto que viajaría por las frecuencias de la flota de Star One, los cables de Telmex o las redes terrestres de Telcel u otro operador móvil.

“A través de las tecnologías satelitales, AMX será capaz de prestar prácticamente de manera inmediata servicios de TV a nivel nacional, aprovechando la experiencia que tiene en este servicio y la infraestructura satelital ya desplegada y que tiene huella en todo el país. De modo convergente, este servicio podría complementarse con servicios de banda ancha, aprovechando la infraestructura fija como la de la desagregación del bucle de Telmex o móvil como la de Telcel o Altán Redes, beneficiando así a los usuarios con servicios empaquetados”, dijo la empresa y añadió:

“La oferta del servicio de TV de paga vía satelital por parte de AMX ampliará en el corto plazo las opciones de los usuarios e intensificará el ambiente de competencia de este servicio, sin ningún riesgo de deteriorar la dinámica competitiva en otros mercados”.