Sigue m√°s hambre y pobreza en Veracruz

28 febrero 2015 | 11:40 hrs |

Preocupante, el aumento de limitaciones y sacrificios de la población en general.

La información oficial federal lleva directamente a esa conclusión. Basta interpretar correctamente,  lo que se dice y hace; entenderlo  desde otra perspectiva y  en toda su magnitud. Imprescindible, para no confundir lo importante con lo urgente, y mejorar capacidad de respuesta y previsión.

Esto es, ir m√°s all√° del reconocimiento justificado o no, del inmediatista cumplimiento burocr√°tico de algunas metas y objetivos de programas asistenciales oficiales, para constatar lo que significan y a lo que obligan o convocan a hacer.

 

SE INCORPORAN M√ĀS DE 96 MIL FAMILIAS DE POBRES

Por lo pronto, se asegura que 843 mil 102 familias reciben apoyos oficiales; y se sabe que, salvo otra información, Veracruz ocupa primer lugar en beneficiarios del programa OPORTUNIDADES, hoy denominado como  PROSPERA.

Sin duda creci√≥¬† en los √ļltimos a√Īos la cobertura asistencial y supuestamente temporal del programa; y eso que, al mismo tiempo,¬† se reconoce que todav√≠a no se atiende y cubre toda la poblaci√≥n en tan desafortunada situaci√≥n.

Luego entonces, hay que destacar que la pobreza sigue aumentando y que la novedad es que ahora sin rubor ni limitación, se reconoce la existencia de uno de sus extremos: el hambre, que junto con la inseguridad se han hecho tan inocultables como prioritarios.

Destacan, de reciente informaci√≥n oficial difundida, entre otros aspectos, los logros alcanzados: ¬ę‚Ķ se han incorporado 27 mil 933 nuevas familias veracruzanas que cuentan con la tarjeta SINHAMBRE, 96 mil 26 nuevas familias est√°n afiliadas a Prospera, 197 mil 640 mexicanos son nuevos beneficiarios de la leche Liconsa y hay 120 nuevas tiendas Diconsa acercando productos de primer calidad a los Veracruzanos‚Ķ¬Ľ

Hay disponible, más información que comprueba, persistencia y  aumento de hambre y miseria en Veracruz.

A prop√≥sito, ¬Ņqu√© de los programas y padrones estatales y municipales?

Y, hay que decirlo: poco o nada se menciona de la necesidad y urgencia de atender causas y or√≠genes del empobrecimiento que, debe insistirse y repetirse, siguen sin ser adecuadamente atendidas y modificadas: la econom√≠a no crece lo suficiente; no se generan las nuevas fuentes de empleo necesarias y sus correspondientes ingresos y prestaciones m√≠nimas; continua el deterioro de la capacidad de compra tanto de canasta de productos b√°sicos como de servicios p√ļblicos indispensables.

La crisis internacional de los precios del petr√≥leo ha venido a mostrar, una vez m√°s, las limitaciones y alcances de las insuficientes y obsoletas pol√≠ticas p√ļblicas oficiales de impulso y apoyo al desarrollo econ√≥mico, empleo y bienestar social.

Indispensable integrar y coordinar esfuerzos p√ļblicos y privados, de los diversos √°mbitos de gobierno, as√≠ como de representaciones empresariales, laborales y sociales.

 

REMEDIO TRANSITORIO Y  ENFERMEDAD PERMANENTE

As√≠ que ahora, m√°s all√° de algunos innegables reconocimientos y temporales justificaciones por el esfuerzo realizado,¬†¬† se nota la exageraci√≥n discursiva, se presume en exceso el remedio, transitorio e insuficiente, cuando la situaci√≥n misma exige y comprueba que se pod√≠a y se puede evitar el tama√Īo e intensidad de las enfermedades (pobreza, hambre y miseria), si se atienden bien y a tiempo sus causas y or√≠genes.

Y eso que se ha afirmado a diestra y siniestra, en discursos, boletines y en publicidad pagada que no es aconsejable fomentar el asistencialismo, más allá de lo urgente y necesario, porque no sólo se ha comprobado que no es la solución definitiva sino que, en contraparte, es más bien la fuente de indeseables e injustificadas desviaciones basadas en el condicionamiento de acceso al beneficio de los programas; el voluntarismo y discrecionalidad en su orientación; y el conocido clientelismo político-electoral, al que de una y mil formas se vincula.

 

LIMITACIONES Y SACRIFICIOS INTERMINABLES

Gobernantes y funcionarios deben cambiar y mejorar su actitud y comportamiento en temas prioritarios, que han llegado a l√≠mites verdaderamente preocupantes y hasta alarmantes, la percepci√≥n generalizada es que, ni atienden ni entienden la magnitud¬† y trascendencia, de m√ļltiples y variadas necesidades, problemas y conflictos que es su obligaci√≥n atender, enfrentar y resolver bien y en el menor tiempo.

Algunos incluso confunden urgente con importante, autopromoci√≥n personal¬† con consolidaci√≥n institucional, principio con comienzo, soluci√≥n con involuci√≥n, solidez financiera con deuda p√ļblica, y rollo con desarrollo.

Excepciones aparte, ¬†el problema es que tambi√©n muchas pol√≠ticas y programas p√ļblicos,¬† se mantienen en teor√≠a y pr√°ctica pol√≠tica¬† de m√°s de lo mismo, del circo de tres pistas de simulaci√≥n, entretenimiento y distracci√≥n; para¬† seguir obteniendo beneficios personales, pero lo mismo y peor para la sociedad.

Voces de alerta y se√Īalamientos vienen de todas partes. Los reclamos no son nuevos, fervorosamente se reproducen¬†¬† generaci√≥n tras generaci√≥n.¬† Abarcan diversos temas, todos ellos conectados con la prioridad de prioridades: la vida humana y sus condiciones.

Dichas aspiraciones o pretensiones son vitales  y por eso han sido convertidas, en buena medida, en derechos humanos y sociales,  por los cuales se esfuerza toda  sociedad democrática y por los que luchan y reclaman los que resultan afectados, limitados o excluidos.

Dichos derechos están vinculados, básicamente, con aire, agua, alimentación, salud, vivienda, seguridad, justicia, educación, empleo con salarios dignos y prestaciones mínimas.

Lo menos que se espera,¬† es comprensi√≥n hacia¬† quienes padecen limitaciones y sacrificios; y, desde luego,¬† oportuna y eficiente atenci√≥n, por parte¬† de aquellos servidores p√ļblicos que est√°n obligados¬† a hacerlo.

Sin embargo, lo que se repite y sucede, es la conocida y padecida historia de siempre. Pobreza, miseria y hambre, así como inseguridad y violencia se presentan como obligadas alternativas de subsistencia  para las mayorías.

 

INAPLICADO MANUAL ANTICORRUPCION DE SEDESOL.

Urge, actualizar con ¬ęblindaje electoral¬Ľ y difundir ampliamente √©ste documento federal (porque de lo estatal no hay nada), para detener a ¬†ineficientes y delincuentes electorales en el gobierno, que usan y abusan de los pobres, de sus recursos y programas sociales.

 

¬ęLa corrupci√≥n es, en un sentido amplio, distraer a algo de sus fines. Corromper el Estado¬† es alejarlo de su funci√≥n transformadora, de su obligaci√≥n de llevar beneficios a las personas, de su responsabilidad por hacer efectivos derechos y libertades¬Ľ.