Sexto Maratón Nacional de Lectura rebasa la frontera de la ignorancia

Participaron entusiastas y comprometidos más de 140 escritores, poetas, estudiantes y promotores de lectura

Foto: Noreste
5 agosto 2017 | 16:29 hrs | Ana Martina Ortiz León

Xalapa, Ver. Por sexta ocasión el Maratón Nacional de Lectura, Poesía y Cuento Corto rebasó la frontera de la ignorancia con la participación entusiasta y comprometida de más de 140 escritores, poetas, estudiantes y promotores de lectura.

Para evitar el desorden y permitir que todos los invitados participaran, las reglas eran específicas: división en grupos, mesas controladas por un moderador y un tiempo máximo de cinco minutos para leer su creación poética o narrativa o fragmentos de textos de otros autores.

Las reglas se cumplieron. Por ejemplo, una estudiante de preparatoria, muy joven, no leyó completo el cuento que seleccionó, de repente los nervios la traicionaron y la falta de respiración entrecortó sus palabras. “No te desanimes, es tu primera vez”, le dijo su maestro cuando se convirtió nuevamente en público.

Otros desplegaron su talento oral y escritural como un abogado que dio a conocer sus poemas “Amotinados”, “Íntima” y “Sortilegio”. Él no dio un preámbulo como su antecesor que explicó que la lectura es un gran remedio contra la insensibilidad; para demostrarlo declamó “La canción del bohemio”, de Felipe Sassone. Las tres primeras estrofas dicen que:

“Soy cruzado del Ensueño, soy un pálido bohemio.

Siento el arte por el arte, sin buscar jamás el premio,

y odio, loco de idealismo, la razón útil y seria.

¡Caballero soy del hambre, de la risa y la miseria!

 

Y aunque se oigan los lamentos de mi espíritu que llora,

y aunque hiérame en el alma lo prosaico de la vida,

siempre triunfan los arpegios de mi risa redentora,

siempre brotan rojas flores de la sangre de mi herida.

 

Aborrezco la rutina de las formas anticuadas,

aborrezco lo postizo de las glorias usurpadas,

y al rugir los aristarcos, en el aire vibra inquieta

la sonora rebeldía de mis sueños de poeta”.

Mientras su emoción crecía, quienes intervendrían repasaban una y otra vez los textos que transmitirían, impresos en hojas blancas o publicados en libros. Muchos discretamente abandonaban la biblioteca para acomodarse en el restaurante “Gusto Divino”, la sede alternativa que los albergó de nueve de la noche a la nueve de la mañana. De buen agrado muchas personas donaron “Un café para el maratón”, proyecto que ayudó a los escritores a soportar el desvelo.

Foto: Noreste

Antes de la conclusión de este Sexto Maratón Nacional, Nohemí Briones Guzmán, presidenta de Poesía Sin Permiso, la instancia organizadora, comentó que fueron 140 participantes, de los que 60 son escritores con trayectoria y por lo menos dos libros publicados a los que giró una invitación especial. Varios de ellos mexicanos y otros provenientes de Colombia, Perú, Estados Unidos, Argentina y El Salvador.

“La meta es abrir nuevos espacios, como son las salas de lectura, para que la gente se acerque, eso es lo más importante en este proyecto”.

Este año destacaron las participaciones de José Antonio Durán Alcántara e Iván Uriel Atanacio Medellín, quienes recibieron reconocimientos al mejor promotor y gestor nacional y por su aportación a las letras mexicanas.