Seguridad

15 marzo 2017 | 13:41 hrs | Mario Noriega Villanueva

Al menos los gobiernos  federal como estatal, reconocen que en esta zona petrolera y citrícola, se han incrementado los delitos denominados de alto impacto, y eso ya es un avance como lo puede ser que se obliguen a presuntamente garantizar con un mayor número de elementos de distintas corporaciones policíacas, una vigilancia que desemboque en reducirlos, con todo y que sea a costa de secuestrar a esta región instalando retenes por doquier.

La sociedad debe creer que en efecto, se tendrá oportunidad de hacer frente a la delincuencia, como creyó en el sexenio pasado y en los inicios de este bienio estatales, que de veras como “ya sabemos quiénes son”,  frase que expresaron con una firmeza inaudita y que finalmente la realidad demostró totalmente lo contrario, pero como la esperanza nunca muere, ahora se tiene que creer también que como lo dijo el pasado sábado el gobernador Miguel Ángel Yunes Linares, tener “definidos objetivos concretos en relación con delincuentes integrantes de bandas organizadas”, pues la acción debe ser con resultados igualmente concretos.

Además, porque “tenemos perfectamente determinados algunos casos ya. Hoy –desde el sábado–, se empieza a operar para la localización de delincuentes  para ponerlos a disposición de las autoridades”, expresaría en rueda de prensa el ejecutivo estatal de extracción blanquiazul-amarilla. Sin embargo, lo importante, es que con un mayor número de elementos, presuntamente se refuerce la seguridad, porque los que estaban sencillamente no pudieron con el paquete. Al menos eso se piensa, a juzgar por la realidad que se vive.

La confianza popular está en la Marina, porque ellos sí actúan  y si es un elemento de esa extracción, el que se hará cargo de dirigir el operativo, como el capitán de fragata Narciso Peña Cortes, pues hay que tener la confianza de que todo irá bien y que los resultados se habrán de empezar a dar, porque hasta el momento, nanay. Los pozarricenses y los habitantes de toda esta zona petrolera y citrícola, deben acostumbrarse a convivir no solo con los delincuentes, sino con los elementos de seguridad porque habrá centros de revisión por los cuatro puntos cardinales y toda entrada y salida a Poza Rica. Y conste, que decimos de revisión, no de vigilancia porque eso estará por verse.

Las acciones como se ha acostumbrado en otras regiones, estarán coordinadas por Ejército, Marina, Policía Federal y Fuerza Civil, porque parece que ya se abandonó el proyecto de reintegrar a las Policías Intermunicipales. Lo bueno en todo esto, es que cuando menos al gobernador Yunes Linares, no se le olvida su compromiso de trabajar sin descanso hasta hacer que no solo esta región sino todo el estado, recupere la paz y la tranquilidad para que sus habitantes puedan dedicarse en ese ambiente al trabajo fecundo y creador; generador e impulsor de la economía.

Repito, habrá que hacer de tripas corazón pero confiar ante todo, que en esta ocasión, si es en serio que se irá a dar la lucha seria, responsable, sin cuartel, para controlar los embates de la delincuencia organizada y demostrar que en efecto, saben, conocen quienes son, donde y como operan, para ir con todo contra ellos. El pueblo confía, pero sabe que no está lejos el momento de cobrar facturas si acaso no se le cumple. De los gobiernos anteriores, ya ni hablar porque no hubo voluntad política para contrarrestar ese cáncer con el que hasta se coludieron. El actual, tiene que demostrar lo contrario, está más que obligado, si siguen vigentes sus proyectos 2017 y más todavía, 2018.

Sugerencias, críticas y comentarios: marionv8@hotmail.com

 

NR. Esta es opinión personal del columnista.