¿Secuestro o castigo?

De la Diócesis de Córdoba, al padre Julián Andrés Verónica Fernández, asegura que el sacerdote está bien y que se encuentra en un retiro espiritual.

25 enero 2017 | 14:59 hrs | Vicky Hernández R

Xalapa, Ver.- Circula un audio anónimo entre la feligresía católica de la región de Córdoba y Orizaba, para interceder ante Dios por la situación difícil que vive el sacerdote Guadalupe Santos. La voz es del misionero Flavio Rodríguez Rojas de la diócesis de Puebla dice que no puede revelar por ese medio lo que en realidad vive el clérigo.

No obstante, los feligreses le lloran al sacerdote ampliamente conocido por las misas de sanación que ha ofrecido en el parque deportivo Beisborama de Córdoba y en la Plaza de Toros de Orizaba, ha dado salud a través del poder espiritual a personas enfermas, aun cuando no cuenta con autorización del Papa Francisco.

Los mismos feligreses comentan que está secuestrado desde el 3 de enero del año en curso, cuando se disponía a irse de descanso en un período vacacional, aunque otras voces informan que fue castigado por tres meses por su rebeldía.

Este es el audio del misionero Flavio Rodríguez Rojas:

“Amados y benditos hermanos en esta noche reciban desde el santo lugar de la capilla de oración  perpetua mis más benditos saludos, pero también mis bendiciones. Así como este grupo ha puesto muchas veces toda a los pies del señor, todas las necesidades del grupo me dirijo a ustedes suplicante dolido al mismo tiempo y con una gran necesidad de pedirles que nos volvamos en este momento un grupo de intercesores en favor y por la necesidad que está pasando el sacerdote Guadalupe de los Santos. Muchos hemos tenido la oportunidad de conocerle ya que ha salido mucho en la programación del Sengador, sabemos que es un gran predicador, un gran instrumento usado por Dios, para hacer sus sanaciones físicas”.

El misionero aclara a las personas lo siguiente: ”No puedo compartirles a través de este medio que es realmente lo que está pasando el padre Guadalupe, sólo les puedo pedir con todo mi corazón insistentemente durante este tiempo, doblando rodillas ofreciendo eucaristía, rezando el santo rosario y si eres un poco más valiente tal vez tendrás que hacer ayunos mortificarte de otra forma para que Dios en este momento y en estos días  le de fortaleza a este bendito sacerdote”.

“Lo único que te puedo compartir es que este sacerdote está pasando por el fuego, el horno del fuego celestial con pruebas que le están doliendo que lo tienen desquebrajado y que a veces le desmotivan, los que ya hemos recorrido este camino sabemos que en ese dolor ninguna palabra consuela, ningún bien material hace bien, lo único que hace dulzura, que mitiga un poco el dolor”.

“Los que conocemos a este sacerdote, los que hemos estado cerca, los que le amamos, pidamos por estos tiempos difíciles que atraviesa el padre Guadalupe, que Dios le bendiga y que también les fortalezca,  si hay un dolor físico y espiritual o hay una etapa de desierto unamos ese dolor a la cruz de Jesucristo en reparación de nuestros pecados”.

Consultamos una voz autorizada de la Diócesis de Córdoba, al padre Julián Andrés Verónica Fernández, quien asegura que el sacerdote está bien y que se encuentra en un retiro espiritual.

SANTA Y PECADORA

Sin embargo, información de laicos dirigidos por Teodoro Uckerman Sánchez, que dicen están comprometidos con la verdad evidenciaron que el sacerdote Guadalupe Santos fue castigado tres meses por su comportamiento rebelde al romper con las reglas eclesiásticas que rebasan al Papa Francisco.

Santa y Pecadora es el nombre del Blog dedicado a las noticias, investigación y análisis de temas católicos en México y el mundo, a donde desnudan a los clérigos pecadores, que se apartan de la ley espiritual.

Unión de Tula del municipio de Autlán, Jalisco
Unión de Tula del municipio de Autlán, Jalisco

Hace 4 días, en el Blog Santa y Pecadora publicaron sobre la suspensión por tres meses de su labor sacerdotal al sacerdote  Guadalupe Santos, a partir del jueves 19 de enero, la orden vino del Obispo Rafael Sandoval. Con el consenso del Vaticano notificaron al padre rebelde abandonar la comunidad Unión de Tula del municipio de Autlán, ubicada en el Estado de Jalisco.

La orden episcopal incluía el desalojo de una  congregación llamada los Heraldos de la Paz, quien por años habitaba  en  las instalaciones de la comunidad, pero que aseguran no cuenta con licencia episcopal, así como su presunta desobediencia a los Obispos, a sus desplantes de poder  y su manera de mercadear la fe, sobre todo con la gente sencilla,  además de la promoción de cotos de poder para influir en algunos Sacerdotes de la diócesis para controlar algunas decisiones dadas por los anteriores Obispos.

Desalojo de la mañana del viernes
Desalojo de la mañana del viernes

LOS  HERALDOS DE LA PAZ

Los señalamientos al sacerdote Santos, son porque dicen mintió desde el primer momento  en que aseguró que los Heraldos eran una congregación religiosa de derecho diocesano cuando en realidad no existe permiso, aun así cientos de personas generosas  dieron sus donativos para dicha obra, que depositaban a la cuenta personal del clérigo y a asociaciones que respaldaban por la vía legal esta supuesta fundación.

Pero la ausencia del sacerdote José Guadalupe Santos aún tiene otra versión, la Diócesis de Autlán Jalisco, asegura que él se encuentra en un espacio de descanso, de retiro espiritual, según información publicada en medios de comunicación de aquel lugar.

Lo cierto es que tampoco hay información de las autoridades ministeriales sobre el secuestro o desaparición de este clérigo, pero motiva a dar un vistazo a  cifras oficiales de la ONU que tienen preocupado a este sector porque a nivel Latinoamérica México es de los países con más sacerdotes asesinados.

De manera extraoficial fuentes bien enteradas informaron que la semana pasada se reunieron en México autoridades eclesiasteles, representantes  de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), sacerdotes, pastores y de otras órdenes religiosas, para analizar y acordar acciones que detengan los graves problemas de inseguridad pública al que se enfrentan.