Se avecina una nueva rebelión obrera en sindicato de CICE 

Foto: Noreste.
27 octubre 2017 | 13:41 hrs |
Veracruz, Ver.- Cuando los trabajadores de la empresa Corporación Integral de Comercio Exterior (CICE) de la zona portuaria derrocaron a su dirigente Pablo Efrén Solub Pérez, jamás se imaginaron que las cosas seguirían igual, porque a cuatro meses de haber tomado la dirigencia José Luis Hernández Cortés, los obreros siguen sufriendo lo mismo, por ello, ya se organiza otro movimiento para destituirlo igual que al primero.
El pasado 22 de junio, cansados de las vejaciones, humillaciones y malos tratos de parte del dirigente Pablo Efrén Solub Pérez, los obreros de la empresa portuaria Corporación Integral de Comercio Exterior, en forma unánime votaron por derrocarlo y desde ese momento no le permitieron volver a dirigir al gremio.
José Luis Hernández Cortés. Foto: Web.
Cuando los obreros se cuestionaron quién podría dirigirlos, alguien como de broma gritó “El Tribilín” y todos voltearon a mirar hacia un trabajador arrinconado, que ya estaba dado de baja del sindicato, se trataba de José Luis Hernández Cortés, a quién desde ese momento empujaron adelante.
En ese momento los propios trabajadores eligieron mal su destino, porque a cuatro meses de esos acontecimientos, el “Tribi” resultó ser lo mismo que el anterior, según los trabajadores Luis Ernesto Bravo Loyola, Pablo Suárez y Ernesto Soto Landa, quienes ahora orquestan la salida de “El Tribilín”.
En el área de nombramiento sigue habiendo sólo dos baños para 700 trabajadores, no hay ventilación y la temperatura alcanza los 50 grados a la sombra, los empleados de confianza están en una vitrina climatizada, frente a los obreros que han llegado a padecer golpe de calor, el respeto para la clase laboral no existe.
Sólo le cambió la vida al “Tribilín” y sus directivos que gozan sofisticados equipos de telefonía celular, una nueva apariencia y la disposición a placer de las cuotas de los 700 obreros de CICE.
Por ello no es de extrañarse que nuevamente los obreros estén haciendo reuniones secretas, para organizarse y derrocar a José Luis Hernández Cortés “El Tribilín” quien resultó ser tan malo como el anterior, por eso su destino ya está marcado.