¡Salvemos el volcán Pico de Orizaba!, grito desesperado de luchadores ambientalistas

14 septiembre 2016 | 9:09 hrs | Emilio González Gómez

Orizaba, Ver.- Horacio Fadanelli, luchador ambientalista y maestro de la lente, sostuvo una charla con líderes de opinión en el Museo de Arte del Estado de Veracruz para lanzar un grito desesperado: ¡“Salvemos el volcán Pico de Orizaba”!, porque la fábrica de agua se agota.

“La extinción de los glaciares en el Coloso de México avanza y solo sobreviven dos de siete”, expresa con angustia.

Revela que el glaciar Jamapa que abastece de agua a gran parte del estado tiene solo 45 por ciento de hielo y capacidad, el Chichimeco se encuentra con menos de 30 por ciento de lo que era hace una década.

Externa que los cuerpos de agua congelados se deshielan, mientras la deforestación y desertificación del volcán crece.

En 1985 el volcán tenía siete glaciares, hoy sumando todos no equivalen ni a dos de ellos, pues se perdió el 70 por ciento de la capacidad para retener el agua que abastece las principales cuencas hidrometeorológicas de Veracruz, Puebla y estados vecinos.

A pesar de las heladas y nevadas, el volcán está seco y con apenas manchones de nieve visibles.

ATRACTIVO TURÌSTICO Y CENTRO DE ENTRENAMIENTO DE ALPINISTAS
Anualmente más de 3 mil turistas, montañistas, alpinistas, la mayoría extranjeros, llegan a Veracruz para escalar la cima de casi 5 mil 700 metros de altura.

El potencial que ofrece el volcán Citláltepetl es tal que deportistas de alto rendimiento establecen allí campamentos a 4 mil metros de altura para preparar a los atletas para justas olímpicas, como lo hace un grupo canadiense que estableció su campamento y pista de entrenamiento en la zona.

URGE SEMBRAR 2 MIL 500 MILLONES DE ÁRBOLES
Revertir los efectos de la tala clandestina e incendios forestales requiere, según estudios, de la siembra de 2 mil 500 millones de árboles.

Entre 1965 y 1983 el coloso perdió 83 por ciento de la cobertura forestal por la tala inmoderada, incendios forestales y el pastoreo desmedido; para 1985 había aún siete glaciares y hoy quedan los restos de dos de ellos.