Rojas Díaz Durán vino, oyó y denunció

13 agosto 2019 | 0:00 hrs | Javier Roldán | Columnistas

La insoslayable brevedad

Javier Roldán Dávila

Twitter…personeros…medios...y ¿sí se lo mandan decir por oficio?

Alejandro Rojas Díaz Durán es un político experimentado que se formó bajo la tutela de Porfirio Muñoz Ledo, también se vinculó con Manuel Camacho Solís y actualmente está en el equipo de Ricardo Monreal, por lo tanto, el señor entiende algo de ‘la grilla’.

En su pretensión por convertirse en el próximo dirigente nacional de MORENA, Rojas recorre todo el país y el pasado domingo visitó Xalapa, lugar en donde al entrevistarse con diversos sectores, escuchó un rosario de quejas sobre el gobernador Cuitláhuac García.

Ante el manifiesto descontento de la militancia, el candidato morenista no tuvo más remedio que pronunciarse al respecto y después de ofrecerle sus servicios de asesoría señaló: “En 8 meses de diciembre a la fecha cayó al lugar 31…Tiene 10 veces menos preferencia que el presidente. Él erosionó y dilapidó su capital político y el bono democrático y de esperanza que los veracruzanos le pusieron y por eso tiene la obligación de reivindicarse y rectificar.”

Rectificar, ese es el gran reto del mandatario estatal, pero es difícil saber si no lo hace por negar el principio de realidad o por soberbia.

Cuitláhuac tendría que reorganizar su gabinete y mandar de vacaciones permanentes a todos los colaboradores que han demostrado inoperancia absoluta, ya le han hecho varias llamadas, el tiempo se agota.

Esta es opinión personal del columnista