Revolución Mexicana: a 107 años

20 noviembre 2017 | 21:26 hrs | Tomás Mundo

Han pasado 97 años del inicio de la revolución mexicana, resulta muy interesante hacer un análisis de los antecedentes que la originaron con la época en que vivimos los mexicanos actualmente.
En este sentido, se ha escrito mucho al respecto sobre los motivos que originaron el movimiento revolucionario, entre esas primeras causas están: las de orden político, las de orden económico, y las de orden social.

Enumeremos algunas:
a.- Injusta distribución de riquezas y tierra
b.- Explotación de los trabajadores
c.- Corrupción política y administrativa
d.- Negación de la democracia
e.- Estancamiento cultural y político del país
¿Encuentra alguna diferencia con la época actual? No, solo habría que agregar en la actualidad el renglón de justicia y su contra cara la impunidad.

Por citar solo en Veracruz, todavía existen miles de hectáreas que están en disputa, ejidos que tienen años luchando y “peleando” por la posesión de sus tierras, en unos casos, y en otros, ampliación de sus ejidos. En muchos casos, cuando los campesinos ya ganaron los juicios, resulta que esa sentencia hoy día es ineficaz –utilizando un término que emplea Norberto Bobbio, sobre las normas jurídicas-, porque sencillamente ya no existen tierras por repartir, y entonces la Suprema Corte de Justicia utiliza lo que se denomina Incidente Sustituto para hacer válida esa sentencia, pero simplemente no hay tal eficacia del derecho, porque los campesinos no ven el cumplimiento de esa sentencia.

Corrupción Política, solo basta ver los casos de corrupción e impunidad que se vive en el país; cuantas denuncias sobre desvíos de recursos existen actualmente en contra de ciertos funcionarios públicos de todos los niveles de gobierno, y el resultado en la investigación es: IMPUNIDAD.

Tienen que ser –una vez- los gringos los que marquen el rumbo de la ley en México, los que decidan a quien o quienes hay que castigar. Los que no crean, solo hay que hacer un análisis de los ex gobernadores que están procesados hoy en día con la llegada del presidente Trump.
Y durante este periodo de los gringos habrá más detenciones de ex gobernadores; y quizá de alguno de los que actualmente gobiernan, para cuando dejen su mandato.

Pero insisto, será por exigencia internacional de los gringos.
La reforma procesal penal de corte adversarial fue una exigencia a nivel internacional para México; nació el Código Nacional de Procedimientos Penales, los gringos aportaron millones de dólares en la capacitación, y donde quedó ese dinero? En algunos grupos de poder tanto político como académico que hicieron un gran daño a los abogados al capacitarlos ellos, sin tener la experticia para ello, pero eso sí, desviaron casi todo el dinero para tal fin, consecuencias: una capacitación deficiente, y es muy fácil echarle la culpa al sistema; la pregunta oportuna es: ¿porque en otros países funciona el sistema adversarial y en México no?

Si echamos una leída al libro de Edmundo Valades: “La muerte tiene permiso”, escrito allá por 1955 aproximadamente, donde relata precisamente los abusos del presidente municipal de San Juan de las Manzanas, donde los campesinos exigían solución a los mismos problemas que hoy día siguen sin solucionarse para ellos: abuso de poder, olvido gubernamental, marginación, pobreza extrema, tenencia de la tierra, escuelas olvidadas, caminos deshechos, y un largo etcétera; problemas que hoy día cobran vigencia.

Pero esto no solo debe quedar en le reflexión, creo que debemos actuar. Cuánta razón tiene Ernesto Sábato cuando sostiene que los hombres encuentran en las mismas crisis la fuerza para su superación. Así lo han mostrado tantos hombres y mujeres que, con el único recurso de la tenacidad y el valor, lucharon y vencieron a las sangrientas tiranías de nuestro continente.

Los mexicanos sabemos hacer de los obstáculos nuevos caminos porque a la vida solo le basta el espacio de una grieta para renacer.
Es importante detenernos a pensar en la grandeza que todavía podemos aspirar si nos atrevemos a valorar nuestro México de otra manera, es importante que pasemos de ser una democracia pasiva a una activa, a que nos formemos parte de la solución de los problemas de México, y no dejar que otros –el mismo puñado de siempre- decidan por nosotros.

Los invito a que como dijo Carlos Fuentes: hagamos que la palabra y la acción caminen de la mano, en días de sol y en noches turbias.

Vivimos en un México globalizado.
No es un México justo,
Pero puede ser un México mejor.

*Esta es opinión personal del columnista