Repite una mentira, una y otra vez y se creerá. Para entender a Ochoa Reza

20 noviembre 2017 | 8:57 hrs | Jorge Miguel Ramírez Pérez | Jorge Miguel Ramírez Pérez

No es un secreto que la propaganda tiene sus métodos, muchos, distantes de la ética.  El significado de la palabra es precisamente lograr divulgar una idea o una consigna lo suficiente, para que sea un factor a considerar en el colectivo social. Lo de repetir una mentira atribuida a Goebbels el propagandista del nazismo,  pueda ser que no haya sido de su inventiva porque es una práctica ancestral; sencillamente él, como muchos mercadólogos de hoy la ponen en uso político.

El descrédito de los políticos por afirmar lo que les conviene, aunque sea falso; lo explicaba George Orwel  afirmando que el objetivo de los partidos políticos, era “hacer que las mentiras suenen verdaderas”. Ésta visión que generaliza el decir del político y de sus seguidores, lamentablemente se confirma cuando el triunfalismo, quiere engañar mediante un aparato que pone en marcha la estrategia del poder, por no dejar sus posiciones en el gobierno.

Porque para que la propaganda falsa tenga aceptación, se sigue como dije un plan estructurado: el discurso que lo difunde, debe ser lo necesariamente creíble, es decir una mezcla de verdades y mentiras en un cóctel.

Por eso evitan los que arman esos revoltijos verbales, ser burdos. Así que cuando el presidente del PRI Ochoa Reza, dijo que ese partido triunfará, porque México, no quiere irse al precipicio con López Obrador y que el Frente se está desmoronando… expresó ese tipo de combinación de verdades y mentiras; en una frase en la que muchos estarían de acuerdo en alguno de sus elementos.

Veamos por partes: primero dijo Ochoa una mentira, que el PRI triunfará. Pero si la hubiera lanzado aislada, no tendría ninguna apariencia de verdad, a menos como sucedió alrededor de la declaración, que tres diarios de la Ciudad de México, mediante encuestas a modo, hicieran de paleros externos, conduciendo sus resultados a demostrar que el PRI, va en franca recuperación.

Una inexplicable recuperación, me imagino de la imagen asociada del gobierno, lo cual es contradictorio con las encuestas que ellos mismos promueven, de un Peña sin aceptación suficiente. Sin nada absolutamente nada que la justifique ahora ubican a su partido en un segundo lugar en ascenso. Mitofski anuncia que Anaya y Osorio están empatados en ese sitio, como corolario de esa propaganda negra.

En lo que han tenido éxito, es impedir que sus ligas con Odebrecht causen la caída estrepitosa de un gobierno, que todo indica ganó la pasada elección presidencial, traicionando al país, al recibir apoyos extranjeros ilícitos.

Las encuestas de Ochoa y los diarios que las promueven desestiman a la gente que piensa. Se pasan.

La segunda parte de su frase, es verdad. Y es la frase que impacta y jala las demás mentiras como si fuesen verdad; dijo Ochoa que México con Obrador se va al precipicio. Y es cierto, en principio porque ya está desbarrancada la economía, manejada por los itamitas que nos han acumulado, una deuda gigante ante la incapacidad del gobierno para que el país crezca.

Y claro que con una persona ignorante como López Obrador, que trae el mismo discurso de Miguel de la Madrid en 1982, por cierto no aplicado. El del viejo PRI: “la descentralización de la vida nacional”  el tabasqueño pretende diseminar la burocracia federal a lo largo del territorio, sin ton ni son, solo repitiendo como loro, el discurso que le hizo su paisano Bartlett, su actual asesor, igual al que le hizo a De la Madrid, sin pies ni cabeza.

Y aprovechando que es sabido que el Morena, va a acelerar el desastre y que todos lo saben, aunque algunos lo desean, como la premisa comunista de “acelerar las contradicciones del sistema”; en seguida dice que el Frente Ciudadano se está desmoronando, lo que no es cierto.

Porque desmoronarse es deshacerse y eso no va a suceder, a pesar de que su empleada: la señora Calderón, fue a ofrecerles en el café Balmoral, por cierto centro cotidiano de operaciones de Elba Esther, antes de caer en desgracia; a Mancera y a Moreno Valle, lo que fuera, con tal de avanzar en la ruta de la traición y someterse a los patrones de la porrista de la Clinton.

Porque para nadie es un secreto, que la mano que mece la cuna, ya les junta los votos a los independientes que convienen para tal efecto, ella y el Bronco, los que quieren dividir el voto opositor, que de pronto ya van a llegar a las boletas como por arte de los prestigitadores: los gobernadores. Lo escribí hace semanas.

Analícelo por favor querido lector. Todo el rollo de Ochoa, es por el terror que les infunde el Frente Ciudadano, al que tratarán de corromper por todo y con todo, utilizando de personeros a los embozados, como el senador Cordero que tal como documenta la periodista Dolía Estévez, ya tienen operando a la empresa internacional Cambridge Analytica para que se meta a fondo en las redes y extraiga perfiles y gustos.

Y eso es lo que apenas dice entrelíneas el discurso de Ochoa.

*Esta es una opinión personal del columnista