Renuncias condenan al PRI

26 abril 2017 | 17:10 hrs | Carlos Jesús Rodríguez

NO ES la primera vez que el cuenqueño, José Luis Santiago López renuncia al PRI -porque no es tomado en cuenta por la dirigencia de ese partido para contender como candidato a diputado local o alcalde, como ocurrió en esta última ocasión-, pero está vez, a diferencia de la anterior cuando se pasó a las filas del PAN, incluso, con nombramiento a nivel de Secretario en el Comité Directivo Estatal “blanquiazul”, el daño colateral que provocará al abanderado a la alcaldía xalapeña, Alejandro Montano Guzmán será de pronóstico reservado, a tal grado que ni la visita anunciada del ex Gobernador Miguel Alemán Velasco para respaldar al aspirante podría salvarlo. La dimisión del promotor del llamado “pollotón” -que no es otra cosa que la recolección de pollos días antes de la Navidad para ser repartidos entre la población de escasos recursos, algo que, por supuesto, solo beneficiaba al oriundo de Cosamaloapan-, es atribuible al ex candidato a la Gubernatura Héctor Yunes Landa, por esa mala costumbre de prometer y no cumplir, lo que podría replicarse en otros municipios en los días por venir.

LO CURIOSO es que, no es la primera renuncia de Santiago López al PRI, ya que la primera ocurrió en tiempos del Gobernador Miguel Alemán Velasco; al empresario –dedicado al arrendamiento de inmuebles- le ofrecieron en aquellos tiempos la Secretaría de Gestión Social en el CDE del PAN, y raudo y veloz aceptó abandonar al partido que, hasta entonces, le había abierto las puertas de la política, y ahora, nuevamente, se retira cuando el más puro alemanista, en este caso, Alejandro Montano Guzmán, Secretario de Seguridad Pública en el Gobierno de Alemán Velasco –y una especie de vice gobernador en esos tiempos-, contiende por la alcaldía de Xalapa, como si José Luis tuviera animadversión por todo lo que huele a ese grupo.

TAL VEZ Santiago López ha incurrido en el pecado de la traición inducida por el berrinche de no haber sido nominado abanderado a la Presidencia Municipal, y acaso su postura se entiende, porque en 20 años de militancia –sin contar los que permaneció en el PAN-, no fue tomado en cuenta, ni siquiera para jefe de manzana, lo cual impactaría a cualquier que ha dado esfuerzo y participación, pero que se siente ofendido por los embustes del Senador Yunes Landa que le prometió, primero, hacerlo candidato a la alcaldía abanderado por el PRI y, posteriormente, cuando Montano fue envestido le aseguró que iría en primer lugar en la planilla como regidor, para finalmente colocarlo como los órganos reproductores de los cuinos: hasta meritito atrás.

HÉCTOR YUNES desea repetir como abanderado del PRI a la Gubernatura en el 2018, pero las renuncias masivas que ha provocado por alentar aspiraciones distintas a las bases lo están dejando descobijado, y un caso emblemático ocurrió a principios de este mes en Álamo, donde alrededor de 10 mil priistas anunciaron su renuncia masiva al “tricolor” tras empecinarse en imponer como abanderado a Balfrén Montalvo González, a sabiendas que era el “malquerido” del municipio tras el triste papel que desempeñó alguna vez como munícipe. Lo peor es que el Presidente Estatal del Revolucionario Institucional no se atrevió a meterlo al orden, por lo que Yunes Landa no tiene contrapesos ni siquiera por parte del otro Senador que lo deja ser y hacer a su antojo.

AQUEL MIERCOLES cinco de este mes se reunieron en Álamo los dirigentes del 80 por ciento de los grupos políticos más fuertes de la zona, quienes proponían como candidato a la alcaldía al diputado Federal suplente, Paulino Vázquez Villalobos, pero al ser sustituto en la Cámara Baja de Alberto Silva Ramos (“el cisne” que ahora se debate en duelo contra Gina Domínguez que lo acusa de denostarla), Yunes Landa se opuso a la aceptación del dictamen por parte del Comité Directivo que encabeza Renato Alarcón, provocando con su actitud la renuncia masiva al PRI de militantes que acaso apoyarán al abanderado de MoReNa o del PAN. El argumento que esgrimió el PRI es que Vázquez Villalobos no tiene apoyo de los sectores, cuando son, precisamente, los dirigentes sociales de la zona quienes decidieron renunciar ante la imposición del exalcalde de triste memoria.

PERO NO es el único lugar donde el Senador ha provocado severos conflictos al PRI: en Tampico Alto, el ex precandidato a la alcaldía, Tomás García Valdés anunció el lunes 3 su renuncia junto con 400 seguidores que controlan diversas organizaciones en la zona. La decisión fue asumida al considerar que el “tricolor”, partido al que entregó más de 30 años de su vida, no valoró el proyecto político que encabeza y que, sin duda, era garantía de triunfo para ese instituto. Y es que el Senador Yunes Landa se empeñó en imponer a Salvador Mellado Villalobos, pero al observar que no tenía posibilidades debido a la cuota de género, registró a su esposa, la ex tesorera Rebeca Sequera, lo que molestó aun más los tampicoalteños que no tienen buenos recuerdos de la dama.

ABUNDAR EN torno a las renuncias de militantes del PRI sería inacabable, y solo por no dejar, es menester señalar que en Xalapa, el ex alcalde y ex diputado priista, David Velasco Chedraui, también se fue del tricolor, lo que no abona al triunfo de ese partido. El sobrino preferido de Alfredo y Antonio Chedraui decidió probar suerte como abanderado del PRD –que irá en alianza con el PAN-, pero se quedó con el bat al hombro al ser avasallado por la empresaria radiofónica, Ana Miriam Ferráez. Con David se fue un centenar de seguidores que apoyarán esa alianza con la promesa de que el próximo año contenderá como abanderado a la diputación Federal o local.

LO CIERTO es que en el Estado no hay contrapesos que moderen los afanes de Yunes Landa, y en ese sentido se despachó con la “cuchara grande” en el reparto de candidaturas a sabiendas de que impuso a un dirigente Estatal del PRI que le obedece ciegamente. Para variar, Enrique Ochoa Reza, ocupado como anda en contrarrestar al abanderado más aventajado a la Presidencia en el 2018, en este caso Andrés Manuel López Obrador, ha descuido a Veracruz en donde los optimistas consideran que si bien le va, el “tricolor” ganaría 40 o 50 alcaldías, y todo se lo deberá a la ambición desmedida de Yunes Landa. Y la gente se sigue preguntando: ¿y Pepe (Yunes) dónde anda? Así de simpe. OPINA carjesus30@hotmail.com

*Esta es opinión personal del columnista