Reestructuración de la deuda, Flavino y el análisis periodístico

19 marzo 2017 | 19:17 hrs | Por Javier Roldán Dávila

La insoslayable brevedad

Tiene derecho a no escribir, porque todo podrá ser usado en su contra

El viernes pasado, el Congreso local autorizó al gobernador (con 38 votos a favor y 12 en contra), la renegociación de los pagos y plazos de la deuda pública de la entidad, más de 45 mil millones de pesos es el monto a reestructurar.

No obstante, el martes previo, los diputados locales habían rechazado la posibilidad del tema en cuestión, se dieron 25 votos a favor y 25 en contra. De esta última circunstancia se derivaron algunas hipótesis de trabajo al interior de la comentocracia veracruzana.

Con un tono cuasi festivo (por el palo a la iniciativa de Yunes, obvio), varios columnistas deslizaron que la orden para que el PRI votara en contra la habrían dado en Los Pinos (ya saben, fuentes ‘fidedignas que pidieron no ser reveladas’) y obedecía a la molestia en el alto mando del gobierno federal por el encarcelamiento del ex gobernador interino Flavino Ríos. Rebasó el límite dirían los analistas, el colofón: hizo encabronar al Tlatoani, Yunes está en la mira, terminó ‘la luna de miel’.

Bueno, bajo la anterior óptica, suponemos que el presidente Peña sufre de una tremenda bipolaridad, porque 72 horas después los priistas dieron, finalmente, su voto aprobatorio para la reestructura.

Pero eso no fue todo, el sábado pasado, la juez Alma Aleida Sosa Jiménez, determinó vincular a proceso a Flavino, por lo cual dictó seis meses de prisión para llevar a cabo la investigación complementaria. ¿O sea?

Ni el gobierno peñista está contra Yunes (aún) y ‘Fla’ sigue en ‘el bote’.

Conclusión: Peña Nieto tiene cosas más importantes que hacer que ‘tirar línea’ a los diputados priistas de Veracruz o preocuparse por la suerte del ‘chino’…bueno, eso nos dice ‘garganta profunda’.

Posdata: no estaría de más revisar los presupuestos metodológicos, nobleza obliga.

*Esta es la opinión personal del columnista.