Reestructura again

12 febrero 2017 | 19:40 hrs | Por Juan F. Aguilar de la Llave

En art√≠culos pasados comente que la primera reestructura financiera y de¬†adeudos proveedores contratistas y prestadores de servicios registrados en¬†pasivo circulante que hizo la administraci√≥n de Javier duarte de Ochoa, que lo¬†que resultaba explicable como soluci√≥n el 28 de julio de 2011 fecha en que se¬†acord√≥ llevarla a cabo; para los a√Īos 2015 y 2016 fue de angustia financiera.

Citaba que Veracruz estaba entre las más grandes reestructuras realizadas, que no estábamos en la posibilidad de ver temas cualitativos, como costo, gracia, plazo, y covenants; pero si la tasa ponderada donde en marzo de 2015 era la más alta del país con 8.9%, seguida por Quintana Roo con 7.9%, D.F. con el 7.4% y Tamaulipas con el 6.2%.

Cuando conocimos los covenants simplemente nos asombramos de las ventajas para los acreedores financieros en las condiciones de hacer y no hacer que limitaron la capacidad financiera del Gobierno de Veracruz.

El Decreto 289 de fecha 5 de agosto de 2011 autorizado por la LXII Legislatura del Estado, le otorgo a la administración Duartista la facultad para reestructurar 12 mil 600 millones de pasivos con instituciones financieras y 17mil 400 millones de pesos para el pago de pasivos con acreedores registrados, el importe autorizado: 30 mil millones de pesos.

Le autorizo además cubrir los gastos por liquidación anticipada de financiamientos, los de estructuración y colocación de contratos de cobertura, la de constitución de fondos de reserva, pago de comisiones y en general todos aquellos gastos relacionados con la instrumentación de financiamientos.

A la Secretaria de Finanzas como represéntate del ejecutivo a formalizar una garantía de pago oportuno a través de Banobras de hasta el cincuenta por ciento de lo contratado.

Faculta a la Secretaria d Finanzas a dar en garantía los ingresos a las participaciones federales que correspondan al estado del fondo general de participaciones previsto en la Ley de Coordinación Fiscal.

Tambi√©n le otorga la autorizaci√≥n para crear los fideicomisos necesarios que¬†act√ļen como fuente administraci√≥n y pago, sean regulares o burs√°tiles,¬†teniendo el car√°cter de paraestatales.

Se le faculta para para que la Secretaria pacte los términos y las condiciones y modalidades que estime necesarias para cumplir con el Decreto, que se tendrán por aprobados y reconocidos por el Congreso siempre y cuando se ajusten a lo establecido.

Se le autoriza para realizar todas las gestiones, negociaciones y modalidades que estime convenientes para la celebración de los financiamientos, la constitución o modificación de los fideicomisos y todos los actos jurídicos necesarios y convenientes para dar cumplimiento al Decreto.

Establece la autorizaci√≥n al Ejecutivo del Estado a trav√©s de la Secretaria de¬†Finanzas para realizar las contrataciones y erogaciones que fueran necesarias¬†para pagar gastos de constituci√≥n, aportaci√≥n inicial y/o la contrataci√≥n de¬†las asesor√≠as y servicios que en su caso se requieran para el dise√Īo la¬†instrumentaci√≥n de los financiamientos.

Finalmente le autoriza a contratar las operaciones financieras de cobertura para tasas de interés o de swaps (intercambio de tasas).

En resumen le faculta para todo lo que permita la reestructura y financiamiento de 30 mil millones de pesos; cifra fácil de decir y de escribir pero que es un mundo de dinero; prácticamente la LXII Legislatura le otorgo un cheque en blanco para contratar.

Nada más imagínense las comisiones que se llevaron los integradores y despachos por hacerlo; pensemos en el uno por ciento; este es del orden de trecientos millones de gastos; pero uno es poco.

Pues bien el resultado de esta reestructuración del 2011 que llevo a cabo la Secretaria de Finanzas a cargo de Tomas Ruiz; dio en garantía el 75.5% de las participaciones Federales.

Por ello el deterioro ocurrido en los a√Īos de 2015 y 2016; donde se tuvo que¬†recurrir a nuevos financiamientos, restructurar y dar en garant√≠a aportaciones¬†federales como FIES y FAFEF, llevando a tener un pasivo de 42 mil millones¬†de pesos.

Pero la Administración de Tomas Ruiz no solo reestructuro esta autorización, no; además contrato dos bonos cupón cero, con Banobras que son créditos que se redimen con el pago mensual de intereses; uno para dar la aportación estatal del FONDEN y el otro para Seguridad Publica, hoy valen 6 mil millones de pesos y se encuentran registrados en cuentas de orden, pero para ello se tiene garantías de participaciones.

Finalmente las emisiones burs√°tiles contratadas, dos contiene el tramo¬†principal expresado en UDIS que despu√©s de varios a√Īos de pagar a la fecha¬†se debe m√°s.

Ahora viene una nueva reestructura, la tercera en siete a√Īos, esperemos que¬†sea mejor que las anteriores y no constituyan cheques en blanco por lo¬†contrario que mejoren las condiciones.

Que nos quitemos los covenants, disminuyamos los porcentajes de garantía en las participaciones federales que son los que verdaderamente ahogan a las finanzas, que tienen que sobrevivir con los limitados recurso propios y desde luego soportando los déficits con los dineros que haya en caja.

Pronta habrá dar su respuesta la LXIV Legislatura; a la LXII ya se le juzgo con los resultados financieros que tiene en problemas financieros al Estado.

Veamos cómo sale la tercera que es de 42 mil millones de pesos, aunque los vientos de los mercados no son favorables, por el incremento en la inflación, en las tasas de Banxico e interbancarias, en la volatilidad del dólar y en el efecto Trump, las calificaciones del Estado que no ayudan.

Buscar mejores condiciones las existentes es difícil, si caso eliminar los covenants; los tiempos cambian habrá que darle seguimiento; la pelota está en la cancha de la LXIV Legislatura.

JFA 11 0216

*Esta es opinión personal del columnista.