¿Qué me traerán Los Reyes?

6 enero 2016 | 13:00 hrs |

Por Gilberto Haaz Diez

 

*De Groucho Marx: “¿Por qué debería preocuparme por la posteridad? ¿Qué ha hecho la posteridad por mí?
Camelot.

Las cartas, enviadas ahora en globos de Cantoya, muy a la moda, se pueden leer en el espacio sideral. Espiamos la de los políticos. La del gobernador Duarte pide que cesen los dimes y diretes y que amen al Cisne, su consentido, su Delfín. En la carta de los Yunes hay de todo, la de Héctor, de estar en la recta final y ser el bendito de Los Pinos, porque de palacio jalapeño no lo es, como el Barcelona, invencible. Pepe, que le aguarden los seis que siguen y así se metería en la presidencial con sus amigos Meade y Videgaray. Al Cisne, que lo ilumine el faro de la secretaria de Educación, con Aurelio Nuño Mayer, el Mouriño de Peña Nieto. Si Mouriño es el candidato en 2018, Silva se aupará a los inmensos salones del poder en México. En el Internet circuló un mensaje: Queridos Reyes Magos: “voy a ser breve, directo y sincero… Me he portado del carajo y necesito mucho dinero ¿se va a poder o no?”. Los Yunes azules, que no les haga daño la rebeldía de Bueno Torio y Buganza. Que independientes serán, por la Gracia de las rabietas.

 

LOS COLECCIONISTAS
Hay gente que en la vida vive para ser coleccionista. Los hay los muy picudos que con dinero coleccionan pinturas, lo mismo de Van Gogh o de Picasso que del Dr. Atl. Otros, coleccionan autos viejos, de los 50s, que suelen costar más que una casa en Costa de Oro, donde viven los adinerados de Veracruz, o en Las Animas, donde viven los de Forbes. México es una potencia mundial en nombres de coleccionistas, aquí pululan los Carlos Slim Helú, Eugenio López Alonso, Juan Antonio Pérez Simón, los Garza Sada y Placido Arango. Todo porque me hice de una revista llamada Artnews, donde aparecen los coleccionistas más perrones del mundo. Hay una obra de Salvador Dalí, ‘Lady Godiva con mariposas’, que pertenece al buen Carlos Slim. Bella. Mientras nosotros seguimos llamando por los celulares y comprando en los Sanborn’s, el buen Slim acrecienta su dinero y fortuna para poder ir de shopping, o de compras de garaje. Carlos Slim Helú, el hombre más rico del mundo, de acuerdo con Forbes, posee, por ejemplo, una colección de 66 mil piezas en la que dialogan los grandes maestros europeos, los artistas novohispanos, los representantes de la llamada “escuela mexicana de pintura” y los iniciadores del movimiento de La Ruptura en la década de los 50 del siglo XX. Slim posee también la segunda colección más importante del escultor francés August Rodin, y la obra completa del poeta libanés Gibran Jalil Gibran.

 

MAS DEL CINE, QUE NO DEL CISNE
En estos días nublados, muy londinenses, lo mejor es meterse al cine casero. Vi la cinta del calenturiento Dominique Strauss-Kahn, personaje al que por un affaire cachondo, perdió todo. Este hombre, francés, fue Ministro de Exteriores y Economía en Francia y era, al momento de ser detenido por la policía de Nueva York, que son como el alma de Judas, director gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), donde dictan las normas económicas al mundo. Un tipo de billete y poder, además, casado con Anne Sinclair, nieta del gran marchante de arte, París y Nueva York, Paul Rosenberg, del cual es una de los herederas (que tiene una parte de su colección de pinturas de por valor de varios millones de euros) Divorciada del periodista Iván Lévai, se casó en París (Salón del 16o distrito) el 24 de noviembre de 1991, con el político Dominique Strauss-Kahn. Este hombre hizo una travesura en el hotel neoyorkino, levantó las enaguas de una camarera de color, una negra, y la mujer toda encabronada llamó a la policía y lo arrestaron poco después arriba del avión de Air France, cuando iba para su tierra. Alguna vez caminando por las calles neoyorkinas, pasé por ese hotel llamado Sofitel, en Manhattan, hotel de 5 estrellas en la 45W y la 44 STH, que se ve regular y pinchón por fuera pero tiene suites de más de 4 mil dólares por noche. Allí hizo su odisea sexual el buen Dominique. Lo que le costó perder la chamba, donde ganaba 356 euros anuales, más otros 65 mil de gastos y una pensión de por vida, cuando se retiran. No solo eso, perdió la presidencia de Francia, adonde apuntaba como uno de los efectivos. La cinta es buena, se llama Welcome to New York y el que la hace de Dominique Strauss es el gran actor francés Gerard Depardieu. Ah ese cine.

 

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