Puente Alto

7 febrero 2017 | 20:33 hrs | Mario NORIEGA VILLANUEVA

Si es cierto que Pemex Empresa Productiva del Estado (PEPE) antes Petróleos Mexicanos, que desde la época de los tecnócratas, dejó ser la caja de donde se extraían cientos, miles de millones de pesos para cuestiones políticas en favor del Partido Revolucionario Institucional y sus candidatos, pero debe responder también a los nacionales con apoyos para obra pública en los centros donde todavía se extrae el hidrocarburo por parte de compañías extranjeras en su mayoría y por tanto, hay que exigirle no solo una rehabilitación de la parte dañada, sino de todo el mal llamado distribuidor vial y que no es sino un puente alto.

Si bien urge una atención verdadera a todos los problemas de filtración que se registraron, pero hay que recordar que las autoridades municipales, todavía no lo reciben porque sencillamente aún no está terminado en su totalidad y primero, lo primero. Debe terminarse y la empresa, sea cual sea su denominación, está obligada a cumplir a los pozarricenses porque de aquí, ha salido una riqueza infinita que no se reflejó en beneficio para la ciudad, antes al contrario ha continuado con la generación de polución al medio ambiente, con los derrames o bien, patrocinando obras de pésima calidad como ese “distribuidor”.

Hasta ahora, quedó demostrado y manifiesto con los escurrideros –filtraciones–, que en efecto, son obras de mala calidad las que construyó Sigma y en donde se gastaron casi 800 millones de pesos, cantidad fabulosa y esa mole de cemento no los vale por la porquería que hizo y los problemas sociales y de medio ambiente que provocó durante su construcción. Claro que debe exigirse, pero no solo la rehabilitación de las zonas de filtración porque eso obviamente va a seguir dañando a otras partes y el riesgo es que pudiera registrarse algún fatal accidente
Porque ¿se imagina usted que algún tramo se viniera abajo, todo el daño que ocasionaría?

Pero hemos de insistir en que urge que la empresa productiva del estado termine totalmente el puente alto y rehabilite con trabajos de buena calidad, ese gigante de cemento. No sería el primero que se viniera abajo, ya ve lo sucedido en el estado de México el año pasado, pero qué necesidad de que se ponga en riesgo a la gente tanto de abajo como de arriba. En este caso, las autoridades municipales, los legisladores federal y local, deberían de unir fuerzas y presionar para que las obras se realicen. Que no hay dinero, que Pemex está prácticamente en bancarrota, habría que darles el beneficio de la duda, pero esta es una obligación que de ninguna manera debe eludir.

Además, siempre en este tipo de obra existe la obligación también de la empresa que construyó la obra, porque también tiene responsabilidad y con mayor razón, para que se haga cargo de estos trabajos pero ahora sí, con calidad no marranadas como las que levantaron y que amenazan caerse. En este caso, la representante jurídica Inés Adriana Gómez García, quien conoce mejor del tema, tiene chamba para insistir, incluso por la vía legal a fin de que la empresa productiva y Sigma, si fuera necesario porque se sigan haciendo como el tío lolo, cumplan con su responsabilidad para con la sociedad, porque ni siquiera es para el Ayuntamiento, es para todos los pozarricenses.
Finalmente, debo una disculpa a los lectores de este espacio, porque prácticamente estuve una semana ausente por cuestiones de salud, pero ya estamos aquí nuevamente.
Sugerencias, críticas y comentarios: mrionv8@hotmail.com

*Esta es opinión personal del columnista